El 72% de las marcas comprometidas con la Campaña Detox de Greenpeace ha eliminado las sustancias PFC en 7 años

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GREEPEACE
Publicado 13/07/2018 18:25:25CET

   MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El 72 por ciento de las marcas de moda comprometidas con la Campaña Detox de Greenpeace aseguran haber eliminado por completo las sustancias PFC, contaminantes en sus productos, según indica el informe 'Destino Cero: siete años desintoxicando la industria de la moda'. El 28 por ciento restante asegura que está en el proceso hacia su eliminación.

   El trabajo analiza los avances de todas las compañías participantes en el programa de los sectores de moda, ropa de montaña, lujo y pequeños comercios, así como sus proveedores que, juntos, representan el 15 por ciento de la producción mundial de ropa.

   Entre las conclusiones, Greenpeace destaca que todas las marcas comprometidas con la Campaña Detox están embarcadas en la eliminación de los 11 grupos prioritarios de sustancias químicas peligrosas, identificadas por Greenpeace e informan regularmente sobre su presencia en las aguas residuales de las fábricas de sus proveedores. Al mismo tiempo, un número importante de estas empresas ha comenzado a incorporar más sustancias en su lista Detox.

   Además, el 72 por ciento de las marcas comprometidas con Detox está en camino de publicar su lista de proveedores (de segundo y tercer nivel) del proceso húmedo (lavado y teñido), parte del proceso donde se concentra el mayor uso de químicos y por tanto donde mayor contaminación se produce. Las marcas más avanzadas tienen la intención, según el informe, de abarcar también la producción de fibras y re-evaluar el creciente uso de la viscosa.

   La directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, Bunny McDiarmid, señala que la organización ha conseguido un progreso "reseñable" en la eliminación de químicos peligrosos que contaminan las vías fluviales y el medio ambiente. "Con el impulso de la campaña Detox, se ha producido un cambio de paradigma en la industria textil, que ahora se hace responsable de toda la cadena de producción y no sólo de sus prendas de ropa".

   Greenpeace reclama una mejor colaboración por parte de la industria, normativas tanto nacionales como internacionales, armonización de las mismas y que la industria química asuma más responsabilidad en el desarrollo de alternativas más seguras.

   Además, las empresas integrantes de Detox y Greenpeace coinciden en que la eliminación de los vertidos de químicos peligrosos es un paso esencial para lograr una economía circular para los textiles, que evite la interminable recirculación de tóxicos a través de los materiales reciclados.

   Por su parte, la responsable de la campaña en Greenpeace España, Celia Ojeda, ha añadido que aunque agradecen el progreso realizado por las empresas que asumieron el reto para eliminar los tóxicos de sus cadenas de suministro, "el 85 por ciento de la industria textil aún no está haciendo lo suficiente para eliminar los químicos peligrosos y mejorar las condiciones de trabajo en las fábricas y esto es inaceptable". "QEs hora de que quienes legislan intervengan y conviertan Detox en un estándar mundial", señala.

   Según señala la organización, el reto principal de la industria de la moda es la cantidad de residuos que genera la 'fast fashion' o 'moda rápida'. De hecho, según la organización, se prevé que el consumo de ropa aumente todavía más, de 62 millones de toneladas en 2017 a 102 millones de toneladas en 2030, un aumento del 63 por ciento. Junto a esto, se une el impacto ambiental que generan las fibras de poliéster.

   Ante la 'moda rápida', y en temporada de rebajas, Greenpeace demanda a la industria de la moda y a los consumidores "bajar el ritmo de producción" y compra para revertir el "enorme impacto" del sector que ya es responsable del 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, una de las principales causas del cambio climático.