Agua manando de un grifo - EUROPA PRESS
MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
BBVA plantea que sólo un cambio cultural basado en la ciencia, la innovación y la colaboración permitirá afrontar los retos del agua en un contexto de cambio climático, crecimiento demográfico y desigualdad en el acceso.
Así consta en el monográfico 'Más allá de la huella hídrica. Hacia una nueva cultura del agua' en el que la entidad expone que, según la Water Footprint Network, en España se consumen más de 6.700 litros de agua al día por persona, y propone el recorrido de las tres etapas fundamentales para avanzar hacia una gestión más sostenible del recurso: calcular, reducir y regenerar el agua.
El documento señala que la huella hídrica permite medir de forma más precisa la presión real sobre el agua dulce a escala global e indica que además de cuantificar el consumo directo, la huella hídrica tiene en cuenta el agua utilizada en toda la cadena de producción.
Según el texto, calcular la huella hídrica es "sólo el primer paso para contribuir a la reducción del consumo de agua" y los expertos exponen que el objetivo final es "traducir los datos en acciones tangibles que mejoren la eficiencia hídrica y permitan reducir el consumo".
Entre las medidas destacadas se incluyen la reutilización y recirculación del agua en procesos industriales mediante sistemas cerrados, que permiten recuperar hasta el 90% del agua empleada; el tratamiento y la depuración de aguas residuales para reducir la huella hídrica gris y devolver al entorno agua de mayor calidad; la captación de aguas pluviales y el uso de aguas grises tratadas para riego o refrigeración, lo que disminuye la presión sobre los acuíferos; así como la implantación de riego por goteo y sensores de humedad en la agricultura.
A nivel doméstico, la publicación destaca acciones cotidianas sencillas que pueden generar un ahorro significativo de agua, como sustituir la bañera por la ducha, lo que permite ahorrar hasta 250 litros en cada uso. También señala que utilizar el lavavajillas en lugar de lavar los platos a mano puede suponer un ahorro de unos 6.000 litros de agua al año, cifra que puede incrementarse en otros 1.000 litros anuales si se evita aclarar los platos antes de introducirlos en el electrodoméstico, según datos de WWF.
REGENERAR EL AGUA
El monográfico expone que cuando no es posible reducir más el consumo, entra en juego la regeneración, lo que pasa por "devolver al medio natural el equivalente o más del agua utilizada". En este punto, el monográfico presenta ejemplos reales de proyectos que están transformando la gestión hídrica en distintas regiones del mundo.
Uno de ellos es el humedal artificial de Vila de Suso (Galicia, España), impulsado por Act4Water, Viaqua, Hijos de Rivera y el Concello de Betanzos, que limpia el agua del embalse de Abegondo-Cecebre y genera 297 créditos de agua positiva, equivalentes a 297.000 metros cúbicos de agua mejorada al año.
También destaca el programa 'Siembra y Cosecha de Agua', en Perú, que ha construido más de 130 qochas (pequeños diques de captación de agua de lluvia) y beneficia a más de 38.000 personas, garantizando un acceso más estable al agua y reforzando la agricultura familiar.
Asimismo, el monográfico recoge la restauración de las lagunas de Doñana, que ha permitido recuperar tres humedales históricos y generar 1,5 millones de metros cúbicos de agua regenerada anualmente, contribuyendo a la preservación del ecosistema y la biodiversidad.
El monográfico también destaca el papel de los créditos de agua positiva (CAPs), un sistema que permite cuantificar el impacto de los proyectos de regeneración hídrica. Cada crédito equivale a 1.000 metros cúbicos de agua cuya disponibilidad o calidad ha sido mejorada garantizando una trazabilidad certificada.