Publicado 25/05/2015 17:30CET

Fundación ANAR pide que su teléfono contra el acoso esté en los colegios

MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -

El director de Programas de la Fundación ANAR y doctor en psicología, Benjamín Ballesteros, ha incidido en la necesidad de dar a conocer el teléfono con el que la organización atiende de forma confidencial a los menores que sufren casos de violencia o acoso para evitar más casos como el de la adolescente con discapacidad motora e intelectual que se quitó la vida el pasado viernes.

"Posiblemente, en este caso no conocía el teléfono de ANAR (900 20 20 10) --ha lamentado Ballesteros, en declaraciones a Europa Press-- Todos los días estamos recibiendo llamadas en las que hay situaciones de bullying y de violencia muy graves que están llevando a jóvenes a pensar en el suicidio. Salvamos vidas todos los días, A veces somos los primeros a los que se lo cuentan".

Por ello, ha subrayado que es "importantísimo" dar a conocer el servicio y ha reclamado que en España se haga como en Francia, donde una ley obliga a los centros escolares a poner en sus instalaciones el número de teléfono de la organización que en el país vecino atiende estos casos, de forma similar a la labor que realiza Fundación ANAR.

Igualmente, ha incidido en la necesidad de que existan profesionales y recursos de asistencia en los centros escolares y ha recordado que, de acuerdo con las recomendaciones de la UNESCO, debería haber uno por cada 250 alumnos.

"Quizá este no fuera un caso de falta de atención del centro --ha indicado-- pero es muy importante que los centros se impliquen y que exista esta asistencia para dar apoyo psicológico a las víctimas y para ayudar a los acosadores y averiguar qué está ocurriendo".

Según ha explicado, los datos que maneja la fundación indican que los comportamientos de acoso y violencia sobre compañeros "empiezan a edades muy tempranas" (entre los 9 y 10 años), a las que el menor "muchas veces no es consciente de lo que está haciendo y lo que hace es repetir patrones de conducta que ha visto en otros sitios".

Ballesteros ha denunciado que algunos centros escolares, cuando surgen denuncias o quejas por casos de acoso escolar y violencia entre compañeros, lo que hacen es "negar la realidad" y acaban por "recomendar a los padres de las víctimas que saquen a sus hijos del centro".

"Lo que hay que hacer es tomar medidas que faciliten la convivencia en el centro --ha explicado-- Hay que dar formación desde edades tempranas tanto para que los agresores sean capaces de detectar lo que están haciendo como para que las víctimas sepan defenderse, y para que los demás no sean meros espectadores".

De hecho, ha hecho especial hincapié en la necesidad de impulsar la educación en competencias emocionales en los colegios desde que los niños son pequeños como el mejor método de prevención. "La prevención es la clave", ha asegurado.

Además, ha manifestado la importancia de que la reacción por parte de los centros educativos sea "inmediata" tan pronto se tiene conocimiento de un posible caso de violencia o acoso, no solamente para atender a la víctima sino también para "poner el foco" sobre el agresor.

Para el psicólogo, tanto la violencia entre compañeros como la violencia de género son fenómenos parecidos en el sentido de que, si no se cortan desde el principio, conducen a "una escalada de violencia que después es muy difícil de frenar". "Las secuelas en una persona que sufre algo así son muy claras y puede llegar a necesitar asistencia y tratamiento psicológico", ha advertido.

Según ha explicado, la mayor parte de los casos de menores que acuden al teléfono de la Fundación ANAR son casos en que los menores sufren el acoso o violencia a diario y llevan en esta situación más de un año. "En estos casos las consecuencias sí van a muy graves, porque ha sido demasiado tiempo", ha lamentado.