Fundaciones piden "una cultura de filantropía" tras las críticas a Amancio Ortega: "Que lo que se vea mal sea no donar"

Actualizado 12/06/2019 14:27:32 CET
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   MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El final de las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo estuvo marcado por las críticas de Unidas Podemos hacia el fundador de Inditex, Amancio Ortega, al que desde la formación morada acusaron de eludir el pago de impuestos mientras donaba "propinas" a la sanidad pública, unas críticas que han continuado después de los comicios.

   "En España no hay cultura de filantropía como hay en otros países", lamenta a Europa Press el director general de la Asociación Española de Fundaciones (AEF), Silverio Agea, en alusión al debate generado, al tiempo que aboga por "trabajar para que haya una cultura para que lo que se vea mal sea no donar".

   "Nadie está obligado a devolver nada a la sociedad. Si todos hemos contribuido a través de los impuestos y eso se ha hecho bien, no estás obligado a devolver nada a la sociedad por lo que el hecho de que se realicen estas donaciones es un acto de verdadera generosidad", enfatiza.

   Además, recuerda que "la colaboración público-privada se ha hecho desde siempre, ya que lo privado complementa a lo público en casos de necesidad y en modo alguno esa colaboración de lo privado supone que se retire la administración pública". "Es algo habitual en todos los países democráticos y allí no se genera debate" apostilla.

   La filantropía --que la RAE define como "Amor al género humano"-- ha tenido un desarrollo desigual en Estados Unidos y Europa: en el primer caso busca dar respuesta a problemas en los que el Estado "guarda las distancias" mientras que en Europa se concibe como complemento a los poderes públicos. La filantropía organizada en Europa agrupa a más de 147.000 donantes y fundaciones de interés general con un gasto anual de casi 60.000 millones de euros, según la AEF.

   "El paradigma que es el modelo anglosajón es impensable en España. Por ejemplo, una persona que tiene éxito en su carrera profesional es habitual que en esos países colabore con su universidad o haga donaciones", añade el experto que también lamenta que se "ponga en duda" a los filántropos, cuando estas personas "son también aquellas que ponen 100 euros, no solo los que ponen millones". "Todos tratan de ayudar", apostilla.

   Según un informe sobre la situación y perspectivas de la filantropía en el mundo, elaborado en 2018 por la John F. Kennedy School of Governement de la Universidad de Harvard, España ocupa en el octavo lugar en el mundo por el volumen de los activos de las instituciones dedicadas a la filantropía, con 29.000 millones de dólares (datos de 2017). El informe, que tiene en cuenta los datos de 156.798 fundaciones de 19 países, destaca a la Fundación Bancaria 'la Caixa', la primera de España, segunda de Europa y tercera del mundo. El estudio añade que la acción filantrópica supone en España el 2,4% del PIB, el doble que en Francia.

   Desde la AEF precisan que el 12% de las personas declarantes en España son donantes, con una donación media de 190 euros, siendo el las personas con ingresos de entre 30.000 y 60.000 euros las que más aportan. En la actualidad, el 40% de la población colabora con alguna organización sin ánimo de lucro y un 2% medita hacerlo próximamente.

   Dado el papel de las fundaciones, Agea pone en valor el papel de estas instituciones y su promoción de la filantropía pues, como explica, tienen una misión. "Las fundaciones son agentes económicos que crean riqueza y empleo", argumenta, al crear el 1,7% del empleo total en España. Así, en el país, las fundaciones invierten más de 8.000 millones al año (el 85 % de sus recursos son de procedencia privada y tan solo el 15 % es público) y, según datos de 2018, emplean a más de 256.000 trabajadores, movilizan a más de 100.000 voluntarios y están dirigidas por cerca de 70.000 patronos.

   Además, "atienden a fines de interés general" ya que, como señala Agea, "donde hay una necesidad hay una fundación" --las fundaciones benefician a cerca de 35 millones de personas-- y, en tercer lugar, son "articuladoras de la sociedad civil y permiten que los ciudadanos se impliquen en la resolución de los problemas de la propia sociedad y en la atención a los fines de interés general".

   Precisamente, el pasado 20 de marzo se presentó en Bruselas el 'Manifiesto de la filantropía: por una Europa mejor', un llamamiento a todos los políticos europeos para que trabajen por un espacio común para la filantropía y sociedad civil del continente.

   Esta iniciativa conjunta de representación de los intereses del sector fundacional europeo --liderada por DAFNE (Red Europea de Fundaciones y Donantes) y EFC (Centro Europeo de Fundaciones), que cuenta con el apoyo de la AEF (entidad miembro de DAFNE)-- formula una serie de recomendaciones: reconocer la filantropía y comprometerse con ella desde las instituciones europeas; eliminar las barreras existentes a la filantropía transfronteriza; proteger e incentivar la filantropía en los países europeos; y promover la financiación e inversión conjunta de las instituciones y las fundaciones a favor del interés general y de la sociedad civil.

EL MARCO FISCAL PARA LOS DONANTES

   En España, el perfil del donante es el de una persona con vivienda propia, casado, de entre 50 y 59 años, sin hijos y que trabaja por cuenta ajena. La deducción media fiscal por donación es de 50,32 euros. En el caso de las personas jurídicas, los donantes suelen ser sociedades con unos ingresos anuales de entre 1,5 y 6 millones de euros, con una cuantía media de donación de 24.625 euros.

   "El motivo fundamental para donar en España no son los incentivos fiscales, hay otros motivos como por ejemplo atender a problemas que vemos cerca, cumplir con la voluntad de tus padres o familiares, querer mejorar tu ciudad y el mundo, etc", indica Agea.

   A partir de 2016 los donantes pueden deducir en la cuota de su IRPF el 75% de los primeros 150 euros donados a entidades sin fines de lucro. El resto de la donación o de las restantes donaciones que superen los 150 euros darán derecho a deducir de la cuota íntegra el 30% del importe donado o del valor de los bienes o derechos donados.

   En los casos de donaciones plurianuales, el 30% se incrementará al 35% si el contribuyente ha realizado donaciones por importe o valor igual o superior a la misma entidad en los dos ejercicios anteriores.

   Las personas jurídicas pueden deducir un 35% de lo donado en la cuota de impuesto o el 40% en el caso de las plurianuales, con unos límites, aunque lo no deducido se puede aplicar en ejercicios posteriores.

   En este contexto, Agea cree que la Ley de Mecenazgo --en la que ya estaba trabajando el anterior Ejecutivo-- podría ser "una palanca" de cambio por ejemplo, al "impulsar el micromecenazgo para que haya más donantes". A este respecto, a AEF reclama que la actual deducción del 75% para los primeros 150 euros donados se eleve al 100%.

   El director de la AEF también apuesta por "cuantificar las donaciones en especie, mejorar el tratamiento a las grandes donaciones para estimular que haya más" y aumentar el porcentaje de límite de las donaciones deducibles del 10% al 20%. "Ahora mismo no se puede deducir en IRPF más del 10% de la renta del donante y queremos que se eleve al 20%".

   "Es importante que los pequeños donantes lo sigan haciendo pero hay que trabajar para que las grandes fortunas también lo hagan", subraya. En este punto, reitera la importancia de cambiar la mentalidad y hace alusión a las alianzas entre empresas y fundaciones surgidas a raíz de la crisis que "ahora se ven con normalidad".

   "El debate está más allá de que los ricos entreguen dinero a lo público. Lo que hay que ganar es en eficiencia y colaborar, y que lo que mejore sea la atención a los fines de interés general, desde la colaboración de todos los actores, ya sean del ámbito público o del privado", concluye.

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