Actualizado 29/09/2009 18:47 CET

El presidente de Spanair cree que los líderes empresariales no deben tener privilegios

SANT FRUITÓS DE BAGES (BARCELONA), 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Spanair, Ferran Soriano, constató hoy que los líderes empresariales no pueden tener privilegios y puso como ejemplo a la aerolínea que encabeza, donde aseguró que los altos directivos no los tienen.

El director general de la aerolínea no tiene despacho ni coche de empresa --él tampoco-- y quien quiere plaza de párking se la paga, por lo que no hay diferencias entre la plantilla, más allá de la retribución que corresponde al cargo, explicó.

En la segunda y última sesión de las jornadas sobre liderazgo organizadas por Esade en colaboración con Caixa Manresa en el Monasterio de Sant Benet de Bages (Barcelona), Soriano sostuvo que, en el siglo XXI, es importante dar ejemplo con estos hechos, no sólo con palabras, y señaló que el gran reto de este liderazgo está en el balance entre el corto y medio plazo.

Para Soriano, es necesario abordar el medio plazo, aunque ahora, sobre todo en el contexto de crisis actual, el empresario o ejecutivo se vea obligado a tener templanza.

En su intervención, Soriano defendió que un líder empresarial debe saber adaptarse al equipo, no al revés, y aprovechando su experiencia como directivo del FC Barcelona, explicó que cuando un entrenador toma las riendas de un equipo debe saber entender qué equipo tiene para construir un resultado a través del talento y el compromiso.

Se remontó a 2003 cuando Frank Rijkaard supo entonces hacer un buen diagnóstico del equipo que iba a dirigir, ya que comprobó que había talento, pero que debía jugar más con la motivación de la plantilla.

"Hay que hacer una lectura adecuada del equipo que tienes", subrayó, tras constatar que el actual entrenador del Barça, Josep Guardiola, entendió que debía imprimir un estilo de liderazgo directo y centrado en el esfuerzo.

CAPACIDAD DE GESTIÓN.

En la esfera estrictamente empresarial, Soriano definió que existen líderes con mucho contenido pero poca capacidad de gestión de personas y viceversa. En su opinión, en el contexto actual, es necesario tener líderes que sepan de lo que hablan y que tomen decisiones.

Por su parte, el presidente de Santa & Cole, Javier Nieto, apostó por un liderazgo que defienda la propia identidad de la empresa y luche por su supervivencia en tiempos de crisis. "Realismo con vocación de futuro", explicó.

"Saldremos vivos y tal ver reforzados" de la crisis, sostuvo, tras admitir que 2009 no será el mejor ejercicio de la compañía, aunque logrará mantener en positivo la cuenta de resultados.

Joan Majó (La Seda) hizo hincapié en que el liderazgo de hoy debería huir del llamado liderazgo carismático, que tiene "muchísimo de irracional", y defendió que sea una herramienta al servicio de un proyecto.

"Se han fabricado liderazgos empresariales que han acabado cayendo", constató, en alusión a figuras del mundo de las promociones inmobiliarias que en su momento fueron carismáticos pero demostraron no tener la base necesaria o precisa.