RSC.- La nueva ley de patentes en Irak elaborada por EEUU facilitará la introducción de transgénicos, según la ONG Grain

Facilitará la penetración de Monsanto, Syngenta, Bayer y Dow Chemical, los gigantes que controlan el comercio de semillas mundial

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 17 noviembre 2004 16:59

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ONG internacional Grain, dedicada a la defensa de la agricultura sostenible y la biodiversidad, y el programa Focus on the Global South, creado por el Instituto de Recursos Sociales de la Universidad de Chulalongkorn (CUSRI) en Bangkok, han alertado del peligro que supone la nueva ley de patentes que fue aprobada por el ex administrador estadounidense de Irak Paul Bremer, antes de dejar su puesto, afirmando que facilitará la introducción de transgénicos en beneficio de grandes corporaciones como Monsanto.

Con el nombre de 'Patentes, Diseño Industrial, Información Confidencial, Circuitos Integrados y Variedades de Plantas', la orden "podría transformar radicalmente la economía iraquí si el nuevo Gobierno no la deroga", según declaraciones de un portavoz de Grain recogidas por 'Canal Solidario'.

De esta forma, y a partir de ahora, los campesinos iraquíes no podrán plantar las semillas guardadas en sus granjas o las que intercambiaban entre sus comunidades y sólo podrán plantar variedades protegidas traídas a Irak por empresas y compañías transnacionales.

La nueva ley se ha concebido como un capítulo añadido a la ley iraquí de Protección de Variedades de Plantas (PVP), es decir, es un derecho de propiedad intelectual (IPR) o un tipo de patente para variedades de plantas que otorga un derecho de monopolio exclusivo sobre material vegetal a un sólo proveedor de variedades de plantas.

Los derechos reconocidos de esta forma incluyen todo lo relativo a producir, reproducir, vender, exportar, importar y almacenar las variedades protegidas, y se extienden al material cosechado, incluyendo plantas enteras y partes de plantas obtenidas a partir del uso de variedades protegidas.

De esta forma, y en opinión de Grain, "se han abierto las puertas a la penetración en la agricultura iraquí de los productos de Monsanto, Syngenta, Bayer y Dow Chemical" --los cuatro gigantes que controlan el comercio de semillas mundial--, una penetración similar a la que se está produciendo en gran parte de los países pobres.

Por otro lado, estas mismas compañías "están promoviendo los cultivos genéticamente modificados (OGM) entre los campesinos de todo el mundo para su exclusivo beneficio", según sostiene la ONG.

En su opinión, Estados Unidos, en esta ocasión, "simplemente se ha aprovechado del Gobierno interino de la Administración estadounidense para sentar las bases de lo que podría ser otro tipo de colonización económica y agrícola".

De esta forma, esta nueva orden enmienda la ley de patentes original iraquí de 1970, y hasta que sea revisada o rechazada por el nuevo Gobierno local tiene el estatus y la fuerza de una ley en vigor, y además "con importantes implicaciones para los campesinos y el futuro de la agricultura en Irak".

Durante generaciones, los pequeños campesinos en Irak han funcionado en un sistema de obtención de semillas esencialmente informal y no regulado. Las semillas guardadas en las granjas y la libre innovación con el intercambio de material vegetal entre comunidades campesinas ha sido durante mucho tiempo la base de la práctica agrícola, y el país es capaz "de alimentarse a sí mismo".

Ahora, la nueva ley de patentes impuesta por Estados Unidos, introduce un sistema de derechos de monopolio sobre las semillas insertado en la anterior ley iraquí como un 'capítulo nuevo' de Protección de Variedades de Plantas. Pero esa 'protección "no tiene nada que ver con la conservación", sino que "más bien se refiere a salvaguardar los intereses comerciales que los proveedores privados, usualmente grandes empresas, reclaman por haber creado las nuevas plantas".

Esta nueva ley significa que los campesinos iraquíes no pueden plantar legalmente en libertad ni guardar semillas para replantar de alguna variedad registrada bajo la disposición de variedades de plantas de la nueva ley de patentes. Esto priva a los campesinos de lo que ellos y muchos otros en todo el mundo reclaman como su derecho inherente a guardar y replantar semillas.

'JUGADA' DEL GOBIERNO DE EEUU

La nueva ley se presenta como "necesaria" para asegurar el suministro de semillas de buena calidad en Irak y para facilitar el acceso de Irak a la Organización Mundial de Comercio (OMC), "mientras que lo que hace en realidad es facilitar la penetración en la agricultura iraquí de los productos de Monsanto, Syngenta, Bayer y Dow Chemical, que controlan el comercio de semillas mundial".

Eliminar la competencia de los campesinos es un "requisito", según apunta Grain en su página web, para abrir Irak a sus operaciones, lo que están logrando con esta nueva ley. "Tomar posesión del primer escalón de la cadena alimentaria es su siguiente jugada", recuerda.

La nueva ley de patentes también fomenta explícitamente la comercialización de semillas genéticamente modificadas (OGM) en Irak. Pese a la seria resistencia de campesinos y consumidores en todo el mundo, estas mismas compañías están promoviendo los cultivos de OGM entre los campesinos de todo el mundo para su exclusivo beneficio.

Según Grain, al contrario de lo que la industria asegura, las semillas transgénicas no reducen el uso de pesticidas, sino que, más bien "plantean una amenaza para el Medio Ambiente y para la salud de las personas mientras incrementan la dependencia de los campesinos del negocio agrícola".

La ONG recuerda que durante la pasada década, muchos países en desarrollo fueron obligados a adoptar leyes de patentes de semillas mediante acuerdos bilaterales llevados a cabo en muchos casos por Estados Unidos.

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