Publicado 30/06/2026 12:10

Córdoba alberga 28 nidos de aguilucho cenizo durante la campaña de 2026

Un aguilucho cenizo entre cereales.
Un aguilucho cenizo entre cereales. - JUNTA DE ANDALUCÍA

CÓRDOBA 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

Ocho municipios de la provincia de Córdoba han albergado 28 nidos de aguilucho cenizo (Circus pygargus) durante la campaña de 2026 del programa de conservación de esta especie de ave rapaz, que está amenazada y catalogada como vulnerable, y para cuya supervivencia resulta determinante la colaboración del sector agrario, dado que el aguilucho construye sus nidos sobre los campos de cereal.

El delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en Córdoba, Rafael Martínez Ruedas, ha girado visita a una finca agrícola, entre los términos de Córdoba y de Bujalance, para hacer seguimiento de la citada campaña, cuyas tareas dieron comienzo el apsado mayo con la detección de vuelos nupciales, localización de posibles nidos, seguimiento de puestas y protección de nidos con cercados y cajas de sombra antes de que se inicie la cosecha.

En algunos casos puede ser necesario trasladar alguno de los pollos al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de Los Villares, si requieren de asistencia veterinaria, e incluso se prevé el aporte de alimentación suplementaria, cuando los padres no son capaces de alimentar suficientemente a toda la prole.

Además, durante los episodios de altas temperaturas y olas de calor se realiza un aporte suplementario de alimento, con el objetivo de garantizar una adecuada hidratación de los pollos y reducir los efectos del estrés térmico.

El aguilucho cenizo es una rapaz amenazada catalogada como vulnerable y protegida por la Ley 8/2003 de flora y fauna de Andalucía encuadrada en el grupo de aves esteparias. Tras finalizar su migración procedente de África llega a nuestros campos en primavera.

A diferencia de otras rapaces, construye sus nidos sobre el suelo en los campos de cereal, por lo que cuando comienza la cosecha la mayoría de los pollos son demasiado pequeños para poder volar y en caso de no tomarse medidas la mortandad puede llegar al 80%. Por tanto las mayores amenazas para la especie son las cosechadoras, en la cosecha en verde especialmente, y la predación por otras especies.

Su dieta a base de grandes insectos, roedores y pequeñas aves lo convierten en un aliado del agricultor en el control de plagas perjudiciales para los cultivos. En esta última década, los nidos localizados en Andalucía se sitúan en 626 por campaña. La productividad, entendida como el número de pollos de cada nido que llegan a volar, alcanza el valor medio de dos.

El éxito reproductor, que mide el porcentaje de nidos que logran sacar pollos adelante, ronda el 51% y la estimación media de parejas reproductoras cada año se sitúa en torno a las 528, lo que confirma la estabilidad de este núcleo reproductor en el conjunto del territorio andaluz.

En el caso concreto de Córdoba, durante la campaña de 2026 se han detectado un total de 28 nidos distribuidos por las localidades de Belalcázar, Hinojosa del Duque, Fuente Obejuna, Los Blázquez, Iznájar, Córdoba, Santaella y Bujalance, con un total de 31 pollos volando y 13 en nido.

El delegado de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha destacado que la conservación del aguilucho cenizo constituye "uno de los mejores ejemplos de colaboración entre la administración ambiental, el sector agrario y la sociedad para proteger una especie que forma parte del patrimonio natural andaluz".

El aguilucho cenizo se ha convertido, con su elegante vuelo a baja altura sobre los campos de cereal, en un símbolo de equilibrio entre la actividad agraria y la biodiversidad. Su presencia está íntimamente ligada a las buenas prácticas en la gestión del territorio.

De ahí que Martínez haya agradecido "la implicación activa de agricultores, cosechadores y propietarios que colaboran con el programa retrasando las siegas, informando de la presencia de nidos o facilitando el acceso a los equipos técnicos".

También ha señalado que la protección de esta especie "no sería posible sin la colaboración de quienes desarrollan su actividad en el medio rural y facilitan la adopción de las medidas de protección", así como de los técnicos de la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya), la Delegación de Sostenibilidad y agentes medioambientales, que "se vuelcan con su esfuerzo diario y dedicación plena a este proyecto".

La Junta de Andalucía mantiene "un firme compromiso con la conservación de las aves esteparias y con el apoyo a los profesionales y propietarios que contribuyen de forma activa a preservar la biodiversidad de nuestros campos", ha concluido Rafael Martínez.

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