El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba conmemora su 50 aniversario con una gala institucional que ha rendido homenaje a las 28.363 profesionales que en estas cinco décadas le han dado forma, generación tras generación. - HOSPITAL UNIVERSITARIO REINA SOFÍA DE CÓRDOBA
CÓRDOBA 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha conmemorado su 50 aniversario con una gala institucional que ha rendido homenaje a las 28.363 profesionales que en estas cinco décadas han dado forma, generación tras generación, a una de las instituciones sanitarias más queridas y reconocibles de Córdoba.
Según ha informado la Junta en una nota, medio siglo después de su apertura, el centro ha llegado a esta efeméride como un hospital profundamente unido a la ciudad, con una trayectoria marcada por la excelencia, la innovación y una forma de cuidar que ha trascendido lo estrictamente asistencial para convertirse en parte de la memoria colectiva cordobesa.
La gran respuesta de la ciudadanía ha vuelto a poner de manifiesto ese vínculo. Las entradas para asistir al acto se agotaron, en una muestra más del afecto, la identificación y el sentimiento de pertenencia que el Hospital Reina Sofía ha despertado en su vida.
La velada etuvo conducida por Carmen Ramos y Eloy Moreno, presentadores del programa de televisión Andalucía Directo, vestidos para la ocasión por la firma de moda cordobesa Silbon, y ha sido concebida como un recorrido emocional por los momentos más decisivos de la vida, desde el nacimiento hasta la vejez, para subrayar que el hospital no solo ha cuidado, sino que también ha acompañado, ha sostenido y ha formado parte de la historia personal de miles de familias.
Antes incluso del comienzo del acto, la experiencia de la gala comenzaba en la entrada, donde los asistentes se pudieron llevar un recuerdo especial gracias a 'La Turista', que fue realizando fotografías a los invitados y les entregaba una portada de periódico conmemorativa del acontecimiento. Junto a ello, el público también pudo dejar mensajes y buenos deseos en un espacio instalado para la ocasión bajo el nombre de 'El teléfono de las emociones', una propuesta pensada para recoger la dimensión más humana, cercana y afectiva de este aniversario.
LA GALA
Ya en el interior, el programa ha reunido sobre el escenario a Lucía Tavira, soprano, y Alfonso Linares, guitarrista flamenco, y los arreglos de Alfonso Linares; a Toñi Cepas, nacida el mismo día de la inauguración del hospital y hoy profesional del centro; a José Antonio Elías, enfermero que participó en la primera intervención quirúrgica junto al doctor Carlos Pera, y a María Dolores Pozuelo, enfermera que ha atendido al primer paciente de las antiguas Urgencias, quienes han compartido cómo fueron esos primeros días y la preparación para abrir las puertas de la entonces Ciudad Sanitaria Reina Sofía.
En el acto también participaron la jefa de servicio de Hematología, Concha Herrera, el jefe de servicio de Oncología Médica, Enrique Aranda, quienes contaron cómo ha evolucionado la medicina y la asistencia en estas cinco décadas, así como Francisca Alarcón, protagonista de los inicios del Materno Infantil.
También dirigió a los asistentes unas palabras el director gerente del hospital, Francisco Triviño, quien señaló la importancia de las personas, instituciones y familias que han proyectado el hospital más allá de los límites de la ciudad.
Para finalizar, el pianista cordobés Alberto de Paz, encargado del cierre artístico de la gala. Uno de los momentos más simbólicos de la noche llegaba con un fragmento de 'Solaz', del coreógrafo cordobés Antonio Ruz, Premio Nacional de Danza, cuya participación ha reforzado la dimensión cultural de una celebración que ha querido poner en valor todo aquello que sostiene, emociona y acompaña, también más allá de la práctica clínica.
El acto se dividió en cinco actos, como una obra de teatro, separados por la música de la violinista Marina Cosano, que ha ido introduciendo cada una de las partes de la gala.
50 AÑOS DE HOSPITAL
La gala ha servido también para poner en valor la dimensión real de una institución que, a lo largo de estos 50 años, se ha convertido en un complejo sanitario de referencia. El Hospital Reina Sofía ha pasado de sus dos edificios iniciales a un entramado de diez edificios y más de 170.000 metros cuadrados proyectados para 2026; ha crecido hasta reunir cerca de 7.000 profesionales, y ha consolidado una actividad anual de alrededor de 41.000 ingresos, más de 216.700 urgencias, más de 811.000 consultas externas y cerca de 40.000 intervenciones quirúrgicas.
Junto a ese crecimiento asistencial, el hospital ha reforzado de forma sostenida su liderazgo en investigación, docencia e innovación. En torno al Imibic, ha articulado una actividad científica de gran envergadura, con centenares de estudios clínicos activos, fases tempranas de investigación y registros de propiedad industrial e intelectual. Al mismo tiempo, ha mantenido su vocación universitaria y formadora, consolidándose como un espacio donde se ha cuidado, se ha enseñado y se ha generado conocimiento.
La celebración ha querido subrayar además una de las fortalezas históricas del centro: su capacidad para combinar alta complejidad con cercanía y humanidad. El hospital ha construido un modelo en el que la innovación tecnológica, la medicina de precisión, las terapias avanzadas y el desarrollo de nuevas infraestructuras han convivido con una apuesta constante por la humanización, entendida como una manera de acompañar con respeto, sensibilidad y escucha a pacientes y familias.
UN HOSPITAL QUE HA CRECIDO CON CÓRDOBA
En estos 50 años, el Hospital Reina Sofía se ha convertido en una de las grandes instituciones públicas de la provincia y en un motor sanitario, científico, docente, económico y social para Córdoba. Su evolución ha acompañado también la de la ciudad: desde la antigua Ciudad Sanitaria hasta su actual configuración como complejo hospitalario de referencia, con capacidad para atender a toda la provincia, a parte de Jaén y, en determinados programas de alta complejidad, al conjunto de Andalucía.
Ese crecimiento no se ha medido solo en superficie, actividad o tecnología. También se ha medido en capacidad para generar pertenencia. El llamado 'Espíritu Reina Sofía', forjado durante décadas por miles de profesionales, ha resumido una forma de entender la sanidad pública basada en el compromiso, la excelencia y el vínculo profundo con la ciudadanía.
CINCO DÉCADAS DE INNOVACIÓN
La trayectoria del Hospital Reina Sofía ha quedado marcada por hitos que han definido su identidad: la primera operación a corazón abierto apenas un año después de su apertura, el desarrollo de uno de los programas de trasplantes más sólidos del país, la consolidación de su condición universitaria y el impulso de una medicina cada vez más precisa, especializada y apoyada en la tecnología.
A ello se ha sumado una apuesta decidida por el futuro, visible en la apertura del nuevo edificio de Consultas Externas Materno Infantil, en el crecimiento de la investigación clínica, en la incorporación de nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas y en la consolidación de un modelo asistencial que ha sabido ampliar su capacidad sin perder la dimensión humana del cuidado.
Con esta gala, el Hospital Universitario Reina Sofía ha querido celebrar su pasado, agradecer el compromiso de quienes lo han hecho posible y renovar públicamente su vocación de futuro. El mensaje que ha atravesado toda la noche, 50 años después, ha seguido siendo el mismo: cuidar, investigar, enseñar, innovar y acompañar, siempre con las personas en el centro.