La Junta tramita el perímetro de protección de las aguas mineromedicinales de Alicún de las Torres, actuación clave para garantizar la preservación del acuífero y asegurar la calidad y sostenibilidad del recurso", según el delegado Gumersindo Fernández. - JUNTA
Pertenecen al grupo de las sulfato-bicarbonatadas cálcico-magnésicas y emergen a temperaturas superiores a los 30 grados
VILLANUEVA DE LAS TORRES (GRANADA), 7 (EUROPA PRESS)
La Junta de Andalucía tramita el perímetro de protección de las aguas mineromedicinales de Alicún de las Torres, "una actuación clave para garantizar la preservación del acuífero, asegurar la calidad y sostenibilidad del recurso y reforzar la conservación del entorno geológico y cultural asociado", según el delegado de Industria, Energía y Minas, Gumersindo Fernández, quien remarcó "el compromiso del Gobierno andaluz con la protección, ha remaracado y puesta en valor de estos recursos singulares".
Con el perímetro de protección se delimita un área alrededor del manantial para garantizar la conservación de la cantidad y calidad del recurso, evitando que actividades de terceros puedan perjudicar el acuífero o alterar las propiedades mineromedicinales del agua.
A través de estas actuaciones, la Administración andaluza contribuye de manera decisiva a proteger un patrimonio natural de extraordinaria singularidad, compatibilizando su aprovechamiento con la salvaguarda de sus valores ambientales, históricos y sociales para las generaciones presentes y futuras.
El Balneario de Alicún de las Torres, situado en el municipio granadino de Villanueva de las Torres, constituye uno de los ejemplos más destacados de cómo la gestión y protección de los recursos mineros puede garantizar la conservación de un patrimonio natural, sanitario y turístico de gran valor. Sus aguas mineromedicinales, declaradas de utilidad pública desde 1870, son consideradas un recurso mineral protegido y aprovechado bajo criterios de sostenibilidad.
Las aguas que brotan en Alicún de las Torres pertenecen al grupo de las sulfato-bicarbonatadas cálcico-magnésicas y emergen a temperaturas superiores a los 30 grados, características que les confieren reconocidas propiedades terapéuticas para afecciones del aparato locomotor, respiratorio y circulatorio, entre otras.
Además de su valor sanitario, el enclave posee una extraordinaria riqueza geológica y paisajística. El entorno alberga el singular acueducto natural de la Acequia del Toril, formado durante miles de años por la precipitación de minerales transportados por las aguas termales, así como importantes vestigios arqueológicos y megalíticos que convierten la zona en un referente del Geoparque de Granada.
La consideración de estas aguas como recurso minero permite establecer mecanismos de control, vigilancia y protección del manantial frente a posibles impactos externos, garantizando la conservación de su caudal, composición físico-química y calidad terapéutica. Esta labor resulta esencial para mantener la actividad termal, impulsar el turismo de salud y generar desarrollo económico en el medio rural granadino.
El Balneario de Alicún de las Torres demuestra así que minería y sostenibilidad pueden avanzar de la mano. La protección de las aguas mineromedicinales no solo preserva un recurso natural único, sino que también contribuye a la salud, al turismo y a la conservación de un entorno geológico y cultural reconocido por su singularidad.
Desde el punto de vista técnico, la protección minera implica la delimitación de perímetros de protección hidrogeológica, la vigilancia de las captaciones para evitar alteraciones en el acuífero que puedan afectar a las características naturales del agua. Asimismo, la normativa minera exige la preservación de las condiciones de surgencia, temperatura, mineralización y caudal, aspectos fundamentales para mantener la declaración de agua mineromedicinal y sus propiedades terapéuticas.
El origen de estas aguas está vinculado a procesos de circulación profunda a través de fracturas y materiales carbonatados del subsuelo, donde el agua adquiere su composición mineral característica mediante complejos procesos de interacción agua-roca.
El Balneario de Alicún de las Torres demuestra así que minería y sostenibilidad pueden avanzar de la mano. La protección de las aguas mineromedicinales no solo preserva un recurso natural único, sino que también contribuye a la salud, al turismo y a la conservación de un entorno geológico y cultural reconocido por su singularidad.
La legislación minera española considera las aguas mineromedicinales un recurso de la Sección B, lo que implica un régimen específico de protección, investigación y aprovechamiento. Gracias a este marco normativo es posible garantizar la explotación racional del recurso, compatibilizando su uso terapéutico con la conservación del acuífero y de los valores ambientales asociados.
La minería moderna, lejos de limitarse a la extracción de materias primas, desempeña un papel esencial en la custodia de recursos geológicos estratégicos como las aguas mineromedicinales, cuya preservación constituye una garantía de bienestar, desarrollo territorial y aprovechamiento sostenible para las generaciones futuras.