Recogida de aceituna en un olivar. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha puesto ya en marcha el 86% de las 52 medidas incluidas en la 'Primera Estrategia Andaluza para el Sector del Olivar. Horizonte 2027', de modo que, en su primer año de vigencia y según los últimos datos hasta julio de 2026, la Junta ha impulsado más de tres cuartas partes de las actuaciones previstas en la planificación.
Según ha informado la Administración autonónica en una nota, la finalización de todas las medidas incluidas en los once bloques de la estrategia supondrá movilizar un presupuesto global de 986.773.660 euros hasta 2027. Solo durante el ejercicio 2025, la Consejería de Agricultura ha puesto en marcha actuaciones valoradas en más de 347 millones de euros, es decir, un 35 por ciento del montante total previsto.
Los objetivos estratégicos se centran en mejorar la competitividad y sostenibilidad de las explotaciones y de la industria; en fomentar la orientación al mercado, aumentar el valor añadido, potenciar la calidad diferenciada, mantener la cadena de valor equilibrada y conquistar mercados, y en fomentar la economía circular y bioeconomía.
También buscan avanzar en la transformación digital en la cadena de valor de la producción, consolidar un sistema de ciencia-tecnología-empresa que ofrezca I+D+i al sector, así como consolidar la formación, el asesoramiento y la transferencia de conocimientos a los agentes de la cadena. Junto a ello, también se pretende promocionar al sector, sus productos y territorios, al tiempo que se impulsa la simplificación administrativa y la gobernanza.
Los indicadores de realización especificados en las medidas y submedidas de la 'Primera Estrategia Andaluza para el Sector del Olivar. Horizonte 2027' permiten valorar el progreso en su ejecución. Entre los que han evolucionado más favorablemente, se encuentran el valor de la producción de la aceituna de mesa, el número de olivareros que han modernizado sus explotaciones, y el porcentaje de empresas que emplean especialistas en TIC, así como el porcentaje comercializado bajo la figura de calidad ligada al territorio respecto de la producción protegida.
La 'Primera Estrategia Andaluza para el Sector del Olivar. Horizonte 2027' se ha desarrollado para mejorar la competitividad de nuestra industria oleícola y consolidar la sostenibilidad de un sector olivarero que es líder mundial en la producción de aceite de oliva, aceituna de mesa y aceite de orujo de oliva. De este modo, algunas de las medidas ejecutadas hasta la fecha son el impulso del relevo generacional y la igualdad de género mediante ayudas para la primera instalación agrícola de jóvenes, con especial atención a la mujer.
FOMENTO DE LA PRODUCCIÓN ECOLÓGICA
Otras medidas ejecutadas han sido la mejora de las infraestructuras de caminos en los territorios del olivar, la vigilancia de plagas y enfermedades que supongan un riesgo para el olivar; el fomento de la producción ecológica a través de asesoramiento al agricultor, la conversión del cultivo, el mantenimiento del mismo y la divulgación en producción ecológica.
También se ha mejorado la eficiencia y uso de fuentes de energía alternativas en el ámbito de las comunidades de regantes y se ha impulsado la transformación digital de las explotaciones olivareras a través del proyecto Demofarm, entre otras medidas.
MODERNIZACIÓN DE REGADÍOS
Con respecto a las medidas que siguen su curso y actualmente están en distintas fases de desarrollo según el área temática, podemos encontrar el apoyo a la modernización de regadíos a través de las comunidades de regantes mediantes actuaciones directas de la administración regional. Este es el caso del Plan de Aguas Regeneradas para el Regadío en Andalucía (Plan PARRA).
También se trabaja en el apoyo a las explotaciones de olivar tradicional y de montaña a través de estudios de cargas fiscales y sociales y una línea asociada al olivar tradicional con dificultades específicas y alto valor medioambiental. Igualmente, se han destinado subvenciones dirigidas a inversiones en transformación, comercialización y desarrollo de nuevos productos que tengan también objetivos medioambientales y climáticos.