El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en Bruselas, durante la reunión del Comité de las Regiones de la Unión Europea de diciembre de 2025. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
Andalucía ha participado en el Buró Político de la Comisión Mediterránea de la Conferencia de Regiones Periféricas Marítimas (CRPM), celebrado en Bruselas, donde se ha debatido el contenido del futuro Plan de Acción del Pacto por el Mediterráneo que la Comisión Europea presentará en las próximas semanas. La comunidad, que ostenta la vicepresidencia de la Comisión Mediterránea de la CRPM, ha defendido la necesidad de reforzar el papel de las regiones mediterráneas en el desarrollo de esta iniciativa estratégica para la cooperación entre Europa y sus vecinos del sur.
Durante la reunión se abordaron asuntos de "gran interés" para las regiones mediterráneas como el impulso a la creación de una Macrorregión Mediterránea, la futura estrategia europea de turismo sostenible y, especialmente, el contenido del Plan de Acción que desarrollará el Pacto por el Mediterráneo, aprobado por la Unión Europea en octubre de 2025, tal como ha detallado la Junta en una nota. En este contexto, Andalucía destacó la importancia de redefinir de forma "estratégica y ambiciosa" la cooperación euromediterránea, basada en los principios de paz, subsidiariedad y descentralización, con el objetivo de "avanzar hacia una prosperidad y estabilidad compartidas en la región".
Durante el encuentro, Andalucía respaldó las principales reivindicaciones trasladadas a la Comisión Europea por la Asamblea Regional y Local Euro-Mediterránea (Arlem), que giran en torno a cuatro ejes fundamentales. En primer lugar, se subrayó la necesidad de que las regiones y las entidades locales tengan un papel activo en la implementación del Pacto por el Mediterráneo y en el desarrollo de su Plan de Acción. Del mismo modo, se puso el foco en la financiación, reclamando que las regiones y ciudades puedan acceder con mayor facilidad a los fondos europeos y que el Pacto cuente con una financiación específica propia dentro del próximo marco presupuestario de la Unión Europea.
Asimismo, se insistió en la importancia de avanzar en la creación de una Macrorregión Mediterránea, que permita reforzar la cooperación territorial y la coordinación de políticas públicas entre los territorios de la cuenca mediterránea. Por último, se destacó que uno de los principales objetivos del futuro Plan de Acción debe ser la adaptación al cambio climático, con especial atención a la resiliencia hídrica, uno de los retos más urgentes para los territorios mediterráneos.
Andalucía reclama que el Plan de Acción contenga medidas concretas y participación real. Y operativas, evitando que las estrategias europeas se queden en meras declaraciones de intenciones. En este sentido, la comunidad expresó su preocupación ya que las regiones mediterráneas españolas no han sido consultadas por el Gobierno de España y en el proceso de elaboración del Plan de Implementación, cuya presentación está prevista para este mismo mes de marzo.
Desde la Junta se considera que esta participación es especialmente necesaria en países descentralizados como España, donde las comunidades autónomas cuentan con amplias competencias en ámbitos clave del Pacto por el Mediterráneo. Además, Andalucía puede aportar una amplia experiencia en ámbitos estratégicos para el Mediterráneo, como el desarrollo del valle del hidrógeno verde, las políticas de adaptación al cambio climático, la gestión de emergencias y el impulso al diálogo intercultural, la resiliencia hídrica, la seguridad alimentaria o el turismo sostenible.
Andalucía reafirmó su compromiso de seguir trabajando, a través de la Comisión Mediterránea de la CRPM, para que las regiones del Mediterráneo tengan un papel activo en el desarrollo del Pacto por el Mediterráneo, contribuyendo a impulsar la cooperación, la estabilidad y el desarrollo sostenible en la región. La comunidad continuará defendiendo la necesidad de más voz, más concreción y más recursos para que las regiones puedan convertir los objetivos del Pacto en realidades tangibles para la ciudadanía mediterránea.