La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, en una visita al humedal Reboso Sur, en el Paraje Natural Brazo del Este (Sevilla). - ROCÍO RUZ/EUROPA PRESS
SEVILLA 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha visitado este martes el humedal Reboso Sur, ubicado en el Paraje Natural Brazo del Este, en la provincia de Sevilla. Durante la misma, ha podido conocer el proceso de preservación y conservación de la integridad ecológica de la zona, que ha supuesto actuaciones sobre 53 hectáreas de humedal pertenecientes a los términos municipales de La Puebla del Río y Las Cabezas de San Juan.
Según ha informado la Junta de Andalucía en una nota, esta zona húmeda ha sido restaurada gracias al trabajo conjunto de la organización WWF e IKEA, con la colaboración de la Junta de Andalucía y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. La actuación, que ha tenido un coste de más de 350.00 euros y se ha prolongado por espacio de 16 meses --entre octubre de 2024 y febrero de 2026-- incide en la conectividad ecológica del Parque Nacional de Doñana y su entorno, al asegurar la conexión de hábitats esenciales para la biodiversidad de la zona.
En el ámbito de Reboso Sur, el proyecto promovido por WWF e IKEA se ha diseñado para recuperar la funcionalidad ecológica del humedal mediante una intervención técnica sobre la morfología del terreno. La actuación ha contemplado la creación de distintos gradientes de profundidad, combinando zonas someras con otras de lámina de agua más permanente, así como la disposición de varias isletas interiores destinadas a favorecer el refugio, descanso y nidificación de la avifauna.
Este modelado se orienta a reproducir la dinámica natural propia de los espacios palustres y a generar una mayor diversidad de hábitats dentro del enclave. La restauración ha previsto, además, un sistema de aportes hídricos orientado a garantizar la funcionalidad del espacio, combinando la recogida de aguas pluviales con entradas por gravedad desde el Arroyo Salado de Morón y el aprovechamiento de excedentes procedentes de parcelas agrícolas colindantes.
A ello se suma la previsión de un sistema de bombeo conectado al canal del Brazo del Este, con el fin de mantener las condiciones de inundación y la conectividad hídrica interna del humedal. Junto a ello, la actuación incide en el papel de Reboso Sur como enclave de "especial interés ambiental" en el entorno de Doñana, en relación con la conservación de hábitats de especial interés, la regulación del ciclo del agua y la función de estos espacios como refugio para especies ligadas a los ecosistemas húmedos y como sumideros naturales de carbono.
Asimismo, la actuación ha contemplado una revegetación específica con especies propias de este ecosistema marismeño y de ribera, entre ellas tarajes (Tamarix africana), acebuches (Olea sylvestris), lentiscos (Pistacia lentiscus), retamas blancas (Retama monosperma) y adelfas (Nerium oleander), vinculada a la consolidación de las orillas, la integración paisajística del humedal y la configuración de espacios de refugio para la biodiversidad asociada a estos ecosistemas.
Igualmente, la intervención se enmarca en un proyecto más amplio de las dos entidades citadas para la recuperación de ecosistemas en Doñana, por el que se han restaurado más de 130 hectáreas de humedales y 65 hectáreas de bosques autóctonos en el Espacio Natural y su entorno.
A la titular de Sostenibilidad y Medio Ambiente le han acompañado en la visita el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo y el CEO de IKEA España, Carl Aaby, en representación de las dos organizaciones que han liderado el proyecto, entre otros.
Por otro lado, en el transcurso de la visita al enclave se ha realizado un acto simbólico de vertido de agua en el humedal mediante jarras de barro tradicionales, además de un itinerario guiado por el humedal con paradas para el avistamiento ornitológico.
Al hilo, la consejera ha destacado que Andalucía cuenta con uno de los patrimonios de humedales más relevantes del conjunto del Estado, tanto por su diversidad como por su extensión, y ha señalado que "la conservación de los humedales se ha desarrollado mediante la colaboración de entidades privadas, fundaciones, administraciones públicas y titulares de terrenos, con objetivos claros y compromisos bien definidos".
Además, ha subrayado que este modelo de colaboración público-privada "se ha materializado en espacios de especial interés ambiental".
OTRAS ACTUACIONES EN EL BRAZO DEL ESTE
En este mismo Paraje Natural Brazo del Este, la Junta de Andalucía está realizando trabajos con un coste global de más de 1,3 millones de euros destinados a actuaciones ecológicas, la gestión del agua y la conservación de la biodiversidad de uno de los humedales más singulares del Bajo Guadalquivir.
El objetivo es actuar en distintos puntos del paraje, con intervenciones muy concretas sobre la lámina de agua, los hábitats palustres y la conectividad hídrica interna, elementos esenciales para el estado de conservación del espacio.
Durante la visita, a la que también han asistido el director general de Espacios Naturales Protegidos, José Enrique Borrallo, y la delegada territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Sevilla, Inmaculada Gallardo, entre otros, se ha puesto el foco en el carácter estratégico del Brazo del Este como refugio para la avifauna, especialmente en los periodos de mayor estrés hídrico.
En este sentido, García ha destacado que el Brazo del Este es el resultado de una larga interacción entre el ser humano y el río Guadalquivir, un antiguo brazo fluvial que, pese a las intensas transformaciones sufridas desde comienzos del siglo pasado, se ha consolidado como una zona húmeda de especial interés ambiental.
Además, la consejera ha indicado que su relieve completamente llano, sus 39 kilómetros de cauce sinuoso y la presencia constante de agua lo convierten en un enclave relevante para numerosas especies, especialmente durante el verano, cuando actúa como refugio para aves procedentes de Doñana ante momentos de agotamiento de las reservas hídricas.
No obstante, este valor ecológico ha sido reconocido con distintas figuras de protección a lo largo del tiempo. El espacio fue declarado Paraje Natural en 1989, Zona de Especial Protección para las Aves en 2002 y sitio Ramsar en 2005. Posteriormente, su ámbito territorial fue ampliado en 2008 y declarado ZEPA en su totalidad mediante el Decreto 348/2011, de 22 de noviembre, reforzando así su papel dentro de la Red Natura 2000.
WWF EN LA RESTAURACIÓN DE UN HUMEDAL EN EL PARAJE NATURAL BRAZO DEL ESTE
Por su parte, según ha informado WWF, la restauración de un humedal en el Paraje Natural Brazo del Este forma parte del proyecto Allen, una iniciativa más amplia en el entorno de Doñana gracias a la que se han recuperado casi 400 hectáreas de marismas y bosques. Su objetivo principal es "potenciar la biodiversidad, mejorar la resiliencia de la zona frente a periodos de sequía hidrológica y ofrecer alternativas de economía verde a sus habitantes".
De esta manera, la restauración del humedal de Reboso Sur, en el Paraje Natural Brazo del Este, "ayuda a reforzar el papel fundamental de estos ecosistemas en un entorno sometido a tanta presión hídrica como el estuario del río Guadalquivir". WWF ha indicado que trabaja allí desde hace décadas con el objetivo de "fortalecer Doñana frente a las amenazas de la crisis climática, la pérdida de hábitat, la sobrexplotación y la escasez de agua".
Por último, el presidente de WWF España, Antonio Lucio, ha señalado que "en WWF nos gusta encajar piezas y, por eso, buscamos la implicación de todos los agentes sociales para conseguir el buen estado del entorno de Doñana, un lugar al que nuestra organización está íntimamente ligada desde su creación". Por tanto, "seguimos trabajando para que estos ecosistemas estén fuertes, llenos de vida y para generar alternativas de economía verde para su población", ha concluido.