Equipo de rehabilitadores del Hospital Universitario de Valme de Sevilla. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario de Valme de Sevilla ha sido distinguido a nivel nacional con la obtención del segundo y tercer premio en las III Jornadas de la Sociedad Española de Rehabilitación Intervencionista (Setri).
Tal y como ha emitido el Gobierno andaluz en una nota, este doble reconocimiento pone de relieve la labor investigadora del equipo y su apuesta por la innovación en el tratamiento de patologías frecuentes que afectan "de forma significativa" a la calidad de vida de la población.
En concreto, ambas investigaciones coinciden en abordar enfermedades muy prevalentes desde enfoques poco explorados dentro del ámbito de la rehabilitación intervencionista. Es el caso de la 'coxartrosis' --una artrosis de la articulación de la cadera que provoca dolor y limita la movilidad--; y de la 'neuralgia del trigémino' --un trastorno neurológico caracterizado por episodios intensos de dolor facial--. En los dos casos, este foro ha valorado el interés y calidad científica al aportar alternativas terapéuticas "eficaces, seguras y aplicables en el entorno ambulatorio".
Bajo este contexto, estos trabajos premiados han contado con la participación de la jefa de servicio, Cayetana Sánchez; el médico rehabilitador y tutor de residentes, Luis Alarcón; y los residentes Andrea Castro, Adrián Rosales y Sara De Pablo-Romero.
El primer trabajo galardonado ha sido presentado por la residente Andrea Castro y se centra en la 'coxartrosis', una de las patologías "más prevalentes en los servicios de Medicina Física y Rehabilitación". De este modo, se caracteriza por la degeneración del cartílago, "provocando dolor, rigidez y limitación funcional".
Aunque el tratamiento conservador inicial --fisioterapia, fármacos y pérdida de peso-- es el escalón de elección, muchos pacientes presentan "una respuesta insuficiente". En estos casos, las infiltraciones intraarticulares son la práctica habitual. Sin embargo, según ha precisado la Administración regional, en estadios avanzados, la distorsión anatómica dificulta el acceso de las infiltraciones.
Al respecto, el trabajo presentado se centra en la aplicación de una técnica intervencionista, en concreto, mediante el bloqueo del grupo nervioso pericapsular (PENG). No obstante, aunque su uso está bien documentado en el ámbito quirúrgico y en fracturas agudas; existe "escasa evidencia sobre su utilidad en el manejo del dolor crónico por coxartrosis dentro del ámbito rehabilitador, lo cual justifica el interés de este trabajo". En este sentido, el trabajo tiene por objetivo "evaluar la eficacia analgésica, la duración del alivio y la seguridad del bloqueo PENG en una serie de 20 pacientes con coxartrosis moderada-severa".
Así, los resultados demuestran que esta técnica permite "una reducción significativa del dolor" sin afectar a la función motora, lo que favorece "la estabilidad al caminar y reduce el riesgo de caídas". Además, destaca por su "excelente perfil de seguridad, sin complicaciones registradas". Tal y como ha valorado la Junta, este abordaje resulta "especialmente relevante en pacientes que no responden a tratamientos conservadores o que no son candidatos a cirugía", ofreciendo "una alternativa terapéutica innovadora en un campo todavía poco estudiado".
El segundo premio alcanzado, presentado por Luis Alarcón, reconoce un trabajo centrado en la neuralgia del trigémino. Constituye la forma más común e incapacitante de dolor facial en mayores de 50 años, pudiendo afectar significativamente a la calidad de vida de los afectados, e incluso, llevar a la depresión y al aislamiento social.
Por ello, los especialistas defienden la importancia del tratamiento temprano. Al respecto, los especialistas del hospital hispalense describen el uso de radiofrecuencia pulsada guiada por ecografía sobre ramas específicas del nervio trigémino. Un procedimiento "fácil de realizar, repetible con baja morbilidad y bien tolerado por el paciente, mínimamente invasivo y que se puede realizar en un entorno ambulatorio seguro y eficaz".
En esta línea, el Gobierno andaluz ha precisado que su aplicación en ramas terminales del trigémino es aún poco frecuente, hecho que refuerza el "carácter innovador del estudio y su potencial como alternativa terapéutica antes de recurrir a la cirugía". Mientras que el tratamiento conservador consiste en fármacos para el dolor neuropático; esta modalidad de tratamiento intervencionista se propone como alternativa cuando los pacientes no responden a la primera opción.
De esta forma, su aplicabilidad y beneficios se evidencian en una paciente con dolor crónico resistente al tratamiento farmacológico y la intervención logró un alivio significativo del dolor durante varios meses.