Publicado 20/01/2022 13:06

Licitadas por 4,9 millones las obras para reparar los daños por vandalismo en el tranvía de Alcalá de Guadaíra (Sevilla)

Archivo - Estado de la estación de Montecarmelo del tranvía de Alcalá de Guadaíra.
Archivo - Estado de la estación de Montecarmelo del tranvía de Alcalá de Guadaíra. - JUNTA DE ANDALUCIA - Archivo

ALCALÁ DE GUADAÍRA (SEVILLA), 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio ha sacado a licitación por 4,9 millones de euros las obras para reparar los daños por actos vandálicos, robos y expolio que ha sufrido el tranvía de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), un "paso fundamental" en la reanudación de las obras en este año 2022.

"Desde el primer momento, hemos dejado clara nuestra intención de reactivar las obras del tranvía de Alcalá, una infraestructura que durante años ha estado completamente abandonada, hasta el punto de ser víctima de actos vandálicos y expolios", ha recordado este jueves en una nota de prensa la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, que ha insistido en el "enorme trabajo hecho en este mandato, al recuperar la confianza y, sobre todo, la financiación europea, con 88 millones de euros, y, a partir de ahí, ir sacando contratos como éste".

Con este contrato, se actuará en un tramo de 8,3 kilómetros que abarcan desde el Parque Tecnológico a la estación término de Montecarmelo. En este trayecto, existen zonas donde el carril ha sido sutraído y, aunque exista, no está en condiciones de utilizarse. También se han detectado desperfectos en el sistema de sujeción del carril por el robo de los tirafondos y sujeciones, que provocan el desplazamiento, vuelco y alabeo de los carriles, ha detallado la Junta en su comunicado.

Las obras se centrarán en recuperar las estaciones de Nuevo Zacatín y Montecarmelo, que presentan un "notable deterioro". Además, se repondrá todo el cerramiento en las zonas en las que ha sido robado o en las que se encuentre en mal estado (8,5 kilómetros). Por último, se repondrá el cesped artificial dañado o sustraído en el tramo Adufe-Montecarmelo, en el que también se repararán acabados de granito que han sido destrozados o desplazados de su ubicación original.

Las obras, que tendrán un plazo de ejecución de seis meses una vez se formalice el contrato, cuenta con un presupuesto base de licitación de 4.833.787 euros, a los que hay que sumar otros 102.267 euros más correspondientes a la dirección facultiva y la coordinación de seguridad y salud. Las empresas interesadas tienen quince días de plazo para presentar sus ofertas.

La reparación de estos daños se suma a otros contratos reactivados en los últimos meses, como la redacción del proyecto constructivo de talleres y cocheras del tranvía, que se ha adjudicado por cerca de medio millón de euros; o la redacción del proyecto de construcción del sistema de electrificación, así como de los sistemas ferroviarios, que se ha licitado por más de un millón de euros y al que se han presentado cinco ofertas de empresas interesadas en su ejecución.

El tranvía se retoma más de tres años después de su paralización, tras haber obtenido la catalogación de Gran Proyecto, siendo el único en España declarado por la Comisión Europea para el actual marco. De esta manera, la Junta ha recuperado 88 millones de euros de financiación europea, con lo que, además, se ha conseguido evitar perder 121 millones de euros ya invertidos en el proyecto.

Se concibió como una prolongación de la línea 1 del Metro de Sevilla para comunicar a través de 12,5 kilómetros la estación Pablo de Olavide del suburbano con el casco urbano de Alcalá de Guadaíra. La obra se inició en 2007, se paró en 2011, se volvió a reanudar en 2015 y, de nuevo, se paralizó en 2018.

Estos parones del proyecto han supuesto un sobrecoste de 7,2 millones de euros, ya que el Gobierno andaluz tuvo que resolver el contrato de obras existentes para poder avanzar en el proyecto, con un coste de 2,3 millones de euros.

Una vez inaugurado, se prevé que cuente con una demanda de 8.579 viajeros al día solo en su primer año. Serán más de 2,1 millones de desplazamientos anuales y 2.560 personas dejarán de usar el coche en el primer año, lo que se traducirá en una reducción de 4.130 toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera.