Publicado 01/07/2020 14:51:39 +02:00CET

Del Pozo inaugura la exposición 'Hace 50 años' sobre el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, antecedente del CAAC

La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, junto a quien fue primer director del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, antecedente del actual Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC).
La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, junto a quien fue primer director del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, antecedente del actual Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC). - JUNTA DE ANDALUCÍA

SEVILLA, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, ha inaugurado este miércoles la exposición del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) 'Hace 50 años' que conmemora el medio siglo transcurrido desde la fundación del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, germen de su actual colección y parte fundamental de su trayectoria. La muestra permanecerá abierta al público desde el 2 de julio de 2020 hasta el 28 de febrero de 2021.

"Al cumplirse cincuenta años de la creación del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla llega el momento de recordar cómo se gestó esa aventura cultural, valorar la importancia del legado que nos dejó y, sobre todo, agradecer a sus protagonistas el arrojo, la osadía y la visión de futuro que tuvieron", ha afirmado Patricia del Pozo, quien ha estado acompañada por el primer director del centro, Víctor Pérez Escolano, y el director del CAAC, Juan Antonio Álvarez Reyes, según ha informado la Consejería de Cultura por medio de una nota.

Al echar la vista atrás desde el presente, 'Hace 50 años' propone una selección de obras adquiridas en los primeros momentos del antiguo museo y que hoy forman parte de la colección fundacional del CAAC, realizadas por Rafael Canogar, Manuel Millares, Luis Gordillo, José Guerrero y Manuel Barbadillo, entre otros, y representativas de las corrientes imperantes entonces como el informalismo, la abstracción geométrica, la nueva figuración, la crítica social y política, etcétera.

En la exposición se pueden ver otras del mismo momento artístico, pero ya adquiridas posteriormente por el CAAC, destacando aquí la presencia de obras de mujeres -muy reducida en la antigua colección del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla- como Soledad Sevilla o Mónika Buch, confirmando de esta manera la política de paridad que, en adquisiciones y exposiciones, el CAAC ha llevado a cabo desde hace más de diez años.

Además de las obras de arte, la exposición 'Hace 50 años' ofrece un amplio conjunto de documentos relacionados con la fundación del antiguo museo, así como correspondencia, críticas de la prensa de la época, periódicos originales e imágenes de las primeras exposiciones.

"Esta exposición quiere recordarnos que una iniciativa cultural puesta en marcha hace 50 años sigue hoy de plena actualidad, viva y generando frutos entre nosotros", ha explicado Del Pozo.

La antigua colección del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla sigue condicionando el presente del CAAC y la manera en que se colecciona. En los últimos años se han adquirido obras que dialogan con este conjunto, como por ejemplo la realizada por el colectivo Museum of American Art, que parte de la colección fundacional del CAAC, o numerosas piezas de artistas mujeres incorporadas en los últimos años.

La exposición 'Hace 50 años' está comisariada por Juan Antonio Alvarez Reyes y Víctor Pérez Escolano, ocupándose de la coordinación Javier Corro Olmo y de la documentación, Mercedes Conradi.

El Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, en sus inicios El Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla fue fundado en 1970 por impulso de Florentino Pérez Embid, por entonces director general de Bellas Artes y que había sido catedrático en Sevilla.

Pérez Embid formaba parte del grupo de los tecnócratas del Opus Dei que querían ofrecer al extranjero una renovada imagen de España y el arte contemporáneo les sirvió para este propósito.

Durante su etapa sevillana, fundó el Club La Rábida, que acogía muestras de artes locales organizadas por el pintor Miguel Pérez Aguilera, y donde participaron Carmen Laffón, Jaime Burguillos o Santiago del Campo.

A propuesta del arquitecto y profesor de la Escuela de Arquitectura, Rafael Manzano, Florentino Pérez Embid designó como director del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla a Víctor Pérez Escolano, un entonces jovencísimo estudiante de 24 años, quien se rodeó de un equipo de colaboradores entre los que estaban el también arquitecto José Ramón Sierra y el pintor Francisco Molina.

Según recuerda Víctor Pérez Escolano en un artículo, en la exposición de motivos del decreto por el que se creaba la nueva institución museística andaluza se indicaba expresamente que "singularmente, en los años últimos, ha surgido en Sevilla y en todo el sur de España, una amplia corriente de renovación artística que participa con toda brillantez en las actuales tendencias estéticas".

En dicho texto, Pérez Escolano reflexiona sobre la vida artística de los años 60 del pasado siglo en Sevilla: "En los sesenta vivimos con intensidad los avatares del arte y la cultura un grupo de estudiantes de arquitectura entre los que alcanzarían reconocimiento como pintores Gerardo Delgado, José Ramón Sierra y Juan Suárez. En Sevilla vivimos la pugna por emerger de la abstracción pictórica entre el informalismo y el arte normativo, o los avances de la figuración, bien en su vertiente lírica (Carmen Laffón), o expresiva de denuncia social (Francisco Cortijo) y especialmente el pop-art y la nueva figuración (Luis Gordillo)".

SALA SAN HERMENEGILDO

El Museo se inauguró en 1970 para ser el primer museo público de arte contemporáneo que abrió sus puertas fuera de Madrid con la filosofía de dejar atrás el academicismo imperante de la época.

La primera sede del museo fue la sala San Hermenegildo, iglesia desacralizada del siglo XVII, cuya adaptación para exposiciones fue encomendada a José Ramón Sierra, quien también diseñó el logotipo del museo.

Su primera exposición estuvo dedicada al escultor Alberto Sánchez, artista republicano exiliado que había fallecido en Moscú en 1962. El catálogo contaba con textos del propio artista, Picasso, Neruda y una separata con un poema de Alberti.

El Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla albergó a partir de ese momento importantes exposiciones sobre las vanguardias nacionales e internacionales.

En mayo de 1971, presentó la primera exposición que se hacía en España en una institución pública sobre el cómic, coordinada por Francisco Molina, que se instaló en una estructura tubular diseñada por José Ramón Sierra.

La muestra tuvo un final abrupto al ser denunciada ante el gobernador civil por un ciudadano, porque algunas imágenes de Valentina, Jodelle o Xam "estaban dedicadas a nutrir la imaginación juvenil mediante una incitante y artificiosa explotación de erotismo y sexualidad", indicaba el denunciante.

La exposición fue clausurada por orden gubernamental, recuerda el primer director del museo.

El museo permaneció en su primera ubicación hasta 1972 que se traslada el 12 de julio a la antigua Cilla.

Víctor Pérez Escolano permaneció al frente del Museo hasta 15 de junio de 1973, cuando abandonó desanimado por la falta de fondos para adquirir obras y realizar nuevas exposiciones. A los pocos días Paco Molina dimitía también como jefe de exposiciones.

Pérez Escolano siempre agradeció a Pérez Embid su apoyo, como recoge una de sus cartas, "el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla se fundó, existe y existirá, gracias a ti".

Le sucedió en el cargo de director, Manuel Rodríguez Buzón, quien pertenecía al patronato del Museo y era director de la Obra Social de la Caja de Ahorros San Fernando, quien estuvo dos años.

"Era una excelente persona y supo preservar y desarrollar esta experiencia del museo con su impecable sentido de servidor público", ha explicado Pérez Escolano, quien recalca que "la última directora fue Luisa López, con una magnífica gestión".

A partir de 1980 la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla se incrementó por adquisiciones realizadas por la Junta de Andalucía, hasta que fue incorporada definitivamente a la colección del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en 1997.