Archivo - Imagen de la Junta de Andalucía de una mujer siendo atendida por su médica de cabecera. - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo
SEVILLA 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Servicio Andaluz de Salud (SAS), dependiente de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha licitado un contrato, con un presupuesto de 5.294.718 euros (IVA incluido), para eliminar "la intervención manual en procesos rutinarios" y "liberar" al personal médico y de enfermería de tareas administrativas "repetitivas y propensas a errores", permitiéndoles "concentrarse en actividades de mayor valor clínico, como la atención directa al paciente, la toma de decisiones médicas complejas y la investigación, mientras mejora la eficiencia operativa del sistema sanitario y la experiencia del usuario".
La Administración autonómica argumenta que el contrato --con una duración de dos años y posibilidad de ser prorrogado por un periodo de 36 meses-- es "necesario" para "coordinar y automatizar los flujos complejos entre los múltiples sistemas tecnológicos que coexisten en el SAS, desde historiales clínicos electrónicos y sistemas de laboratorio hasta plataformas de farmacia, radiología, facturación, gestión de recursos humanos y gestión de citas, entre otros".
Con el nuevo instrumento que diseñe e implemente el SAS como consecuencia de esta licitación, la Junta persigue evitar que el sistema sanitario se convierta en "un conjunto de islas tecnológicas desconectadas que operan de forma independiente, lo que puede conllevar errores críticos". "Los profesionales sanitarios --recoge la documentación consultada por Europa Press-- deben introducir manualmente la misma información en diferentes sistemas, lo que genera duplicación del trabajo, pérdida de tiempo valioso y alto riesgo de errores de transcripción que pueden comprometer la seguridad del paciente".
Sobre esto, la Administración reconoce que la información clínica, con los procedimientos actuales, queda "fragmentada y dispersa en múltiples plataformas, dificultando el acceso a un historial completo y actualizado del paciente, lo que puede llevar a decisiones médicas basadas en información incompleta o desactualizada". Todo ello hace que los procesos sean, en palabras del SAS, "lentos e ineficaces, con retrasos en la comunicación entre departamentos, pérdida de resultados de pruebas, duplicación innecesaria de exámenes y demoras en tratamientos críticos".
El SAS enmarca este contrato en su estrategia de "reorientación hacia la gestión basada en procesos con el objetivo de reducir la dependencia excesiva de intervenciones manuales en la ejecución de tareas rutinarias con el fin de modernizar la gestión sanitaria y adaptarla a las exigencias actuales de eficiencia y calidad en la prestación de servicios públicos de salud". Esta transformación abarca actividades como la administración de citas, la organización de las listas de espera y la generación de alertas, procesos que tradicionalmente han requerido intervención directa de los profesionales".