'Último Helecho', de François Chaignaud y Nina Laisné, se estrenará en España en el Teatro Central de Sevilla. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Teatro Central de Sevilla, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, presenta durante esta semana el estreno en España de 'Último helecho', la nueva creación conjunta del bailarín y coreógrafo François Chaignaud y la directora Nina Laisné, a la que se suma la cantante y compositora argentina Nadia Larcher. El espectáculo podrá verse el viernes 13 y sábado 14 a las 20,30 horas, en la Sala A del espacio gestionado por la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales.
Según ha detallado el Gobierno andaluz en una nota, tras el éxito de 'Romances inciertos' (2017), Chaignaud y Laisné vuelven a entrelazar sus lenguajes artísticos en una nueva propuesta escénica que conjuga danza, música y voz. En esta ocasión, cuentan con la participación de Nadia Larcher y estarán acompañados en escena por seis músicos procedentes de los ámbitos de la música folclórica y la música antigua como Rémi Lécorché, Nicolas Vazquez, Cyril Bernhard, Jean-Baptiste Henry, Vanesa García y Daniel Zapico.
En este trabajo, según ha precisado la Administración autonómica, sus creadores exploran la vitalidad, el ritmo y la capacidad expresiva de las danzas y músicas del folclore argentino, entendidas como un territorio donde confluyen las historias de los pueblos indígenas sudamericanos y los vestigios de las culturas europeas. A través de una "hipnótica sucesión de canciones y danzas", la pieza propone una relectura contemporánea en la que la estética barroca dialoga con las mitologías sudamericanas, "dando lugar a una celebración escénica de gran potencia visual y sonora.
Partiendo de géneros tradicionales como la zamba, el huayno o el malambo, 'Último helecho' toma los folclores sudamericanos como una base para una conversación artística actual. Coproducida, entre otros, por el Berliner Festspiele, la obra entrelaza la expresión vocal y la corporal "en un equilibrio constante, evocando la memoria colectiva y reconfigurando las narrativas culturales desde una mirada contemporánea".
En contexto, François Chaignaud se graduó en 2003 en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París y ha trabajado con "destacados coreógrafos" como Alain Buffard, Boris Charmatz, Emmanuelle Huynh o Gilles Jobin. Su trayectoria se distingue por una "estrecha relación entre canto y movimiento, así como por un profundo anclaje en la historia".
Por su parte, Nina Laisné, formada en fotografía y vídeo, se inició también en la interpretación de música tradicional argentina junto al guitarrista Miguel Garau. De su vínculo con la música surge su interés por fusionar cine, música y arte contemporáneo, "con especial atención a los territorios y expresiones culturales marginales".
De esta forma, la programación de febrero continuará los días 20 y 21 con doble programación. De un lado, la Sala Manuel Llanes acogerá el primer trabajo escrito, dirigido e interpretado por Oriol Pla, 'Travy'. Por otro, la sala A recibe a Miet Warlop con la obra de indisciplina 'One song. Histoire(s) du théâtre IV'.
El mes acaba el fin de semana del 27 y el 28 con el estreno absoluto del primer trabajo en conjunto de Yinka Esi Graves y Poliana Lima, 'A Place to Dance'; y en la sala A, Miguel Del Arco, Centro Dramático Nacional y Teatro Kamikaze presentarán 'La Patética'. Toda la información sobre la programación, así como la venta de entradas, está disponible en 'www.teatrocentral.es'
Además de la programación escénica, a las 19,30 horas del martes 10, la Filmoteca de Andalucía proyectará en el Teatro Central la película 'Informe general'. La sesión se enmarca en el ciclo Acción Portabella, dedicado al centenario del director y productor catalán Pere Portabella.
En concreto, 'Informe general' (1976) es un ensayo cinematográfico "clave" para comprender la Transición española, articulado en torno a la reflexión política, la memoria y la experimentación formal desde una mirada crítica y abierta. Rodada en los meses posteriores a la muerte del general Franco, la película se presenta como un "documental construido con las herramientas narrativas del cine de ficción".