Descubren Ewangoa, un nuevo género de plantas nativo de África Central. - UAM
MADRID 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un equipo internacional de investigadores, en el que participa la botánica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Patricia Barberá, junto a Olivier Lachenaud 2 (Jardín Botánico de Meise, Bruselas) y Paloma Ruiz de Diego y Ricarda Riina (Real Jardín Botánico-CSIC), ha descrito un nuevo género de plantas de la familia Euphorbiaceae, ha informado la universidad en un comunicado.
Se trata de uno de los grupos más diversos de plantas con flor en regiones tropicales. Las euforbiáceas incluyen una gran variedad de formas de vida -desde hierbas y suculentas hasta arbustos, lianas y árboles- distribuidas en unos 300 géneros y alrededor de 6.300 especies en todo el mundo.
Entre ellas se encuentran especies de gran relevancia económica, como la flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima), el ricino (Ricinus communis) o la mandioca (Manihot esculenta), un cultivo básico en la alimentación humana.
También destacan especies de interés industrial, como el caucho (Hevea brasiliensis), o utilizadas en alimentación animal y producción de biocombustibles, como Croton megalocarpus y Jatropha curcas.
El nuevo género, denominado Ewangoa en honor al ecólogo congoleño Corneille Ewango, es endémico de la República Democrática del Congo. Esta región alberga uno de los biomas boscosos con mayor biodiversidad del planeta, aunque se enfrenta a fuertes presiones, como la deforestación y la transformación del paisaje.
UN HALLAZGO EN EL HERBARIO
El descubrimiento se originó a partir del estudio de varios ejemplares no identificados conservados en colecciones botánicas del Jardín Botánico de Missouri y del Jardín Botánico de Meise.
La única especie conocida del género, Ewangoa cardiophora, fue recolectada en la República Democrática del Congo entre 1983 y 2015. Los ejemplares presentaban una morfología inusual dentro de la familia: inflorescencias opuestas a las hojas y rodeadas por una gran bráctea en forma de corazón.
"Esta combinación de caracteres no encajaba con ninguno de los géneros africanos de euforbiáceas conocidos hasta la fecha", explican las investigadoras. La identificación de un nuevo género en este grupo requiere un análisis exhaustivo.
En este caso, fue posible gracias a un enfoque integrador que combinó estudios morfológicos detallados con análisis filogenéticos. Los resultados se han publicado en la revista Taxon.
El hallazgo, basado en material ya conservado en herbarios, subraya el valor científico de estas colecciones. "Aún queda mucho por descubrir, incluso en ejemplares recolectados hace décadas", señalan los autores.