Archivo - 02 October 2025, Denmark, Copenhagen: German Chancellor Friedrich Merz stands next to Giorgia Meloni, Prime Minister of Italy, during a bilateral meeting on the sidelines of at the European Political Community summit. Photo: Michael Kappeler/dpa - Michael Kappeler/dpa - Archivo
BRUSELAS 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los líderes de Alemania, Friedrich Merz, Italia, Giorgia Meloni, y Bélgica, Bart de Wever, han vuelto a convocar este martes a una reunión --esta vez telemática-- a parte de sus socios en la Unión Europea para abordar la situación energética y el alza de los precios como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo, así como formas de simplificación para impulsar la competitividad, en un encuentro que servirá para preparar el Consejo Europeo de la próxima semana.
La reunión tendrá lugar a última hora de este martes con el objetivo de tratar de cuestiones de "competitividad" y, aunque la lista de participantes no está cerrada, el formato es del "grupo de Alden Biesen", aunque no todos los participantes de entonces podrán sumarse esta vez, han confirmado a Europa Press fuentes oficiales de uno de los organizadores.
Con este formato, la fuente se refiere a la reunión previa a la cumbre informal de líderes de la UE que el pasado febrero tuvo lugar en el castillo de Alden Biesen (este de Bélgica), a la que asistieron una veintena de mandatarios entre los que no estuvo el presidente español, Pedro Sánchez, pero sí la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente francés, Emmanuel Macron, o el primer ministro polaco, Donald Tusk.
Fuentes del Ejecutivo de Von der Leyen no aclaran por le momento si formará parte esta vez de la cita telemática, mientras que desde el equipo del presidente del Consejo Europeo, António Costa, indican que el exprimer ministro portugués ha sido informado, pero no participará en el encuentro.
Cabe recordar que el primer encuentro generó malestar entre algunos líderes como Sánchez y Costa trasladó a los organizadores la importancia de mantener la "unidad" para lograr "consensos", al tiempo que les avisó de que para lograr tal unidad el lugar de encuentro debe ser el Consejo Europeo y no en "pequeños grupos, que pueden ser contraproducentes para ese objetivo".
El Gobierno español, por su parte, también trasladó al Ejecutivo italiano que no veía con buenos ojos este tipo de reuniones porque "minan" los principios básicos de la Unión Europea y alejan las soluciones en lugar de acercarlas.