Despliegue de vehículos militares de España - JEMAD
BRUSELAS, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Unión Europea está llevando a cabo durante este mes de junio en Zaragoza unas maniobras con 2.500 militares de 13 Estados miembro para evaluar la capacidad de combate del bloque comunitario y la rapidez con la que los Veintisiete pueden movilizar y proyectar fuerzas en un escenario de crisis.
En concreto, el ejercicio --denominado 'LIVEX26' y enmarcado en el programa de maniobras 'MILEX26'-- busca comprobar el funcionamiento de la Capacidad de Despliegue Rápido (RDC) de la UE, una estructura creada para responder de forma autónoma a conflictos fuera de sus fronteras con hasta 5.000 efectivos e integrando componentes terrestres, aéreos, marítimos, espaciales y cibernéticos.
Esta fuerza de reacción rápida es uno de los pilares de la conocida como 'Brújula Estratégica', la hoja de ruta de defensa aprobada por los Veintisiete para reducir la dependencia militar de terceros países, especialmente de Estados Unidos. Con estas maniobras, el bloque busca demostrar que es capaz de actuar de manera autónoma como proveedor de seguridad y desplegar tropas de forma inmediata en su vecindad o en cualquier escenario internacional donde estalle un conflicto.
Las maniobras se articulan en tres niveles: la dirección estratégica desde Bruselas, el mando operacional ejercido por personal del Eurocuerpo desplegado en Zaragoza, y las unidades de combate sobre el terreno, encabezadas por el Grupo de Combate de la UE (EUBG26), liderado por España.
España actúa como nación marco de este contingente a través de la Brigada 'Canarias XVI' y con el apoyo de unidades blindadas, de artillería y helicópteros. En total, las Fuerzas Armadas españolas aportan más de 1.600 efectivos al despliegue en el Centro de Adiestramiento 'San Gregorio', según ha informado el Ministerio de Defensa.
El despliegue de las tropas, que comenzó a finales de mayo y se completará el próximo 9 de junio, culminará el 18 de junio con una jornada de demostración con fuego real ante autoridades internacionales. En este escenario de crisis ficticio se pondrán a prueba las capacidades operativas del Cuartel General de la Fuerza en el terreno, así como el uso de drones, cazas y vehículos de combate.
El ejercicio se produce en un momento en que la Unión Europea acelera el desarrollo de sus capacidades de defensa autónoma ante la incertidumbre sobre el compromiso militar de Washington con la seguridad europea y la guerra en Ucrania, que ha puesto de manifiesto la necesidad de que el bloque pueda actuar con mayor independencia en su propio vecindario.