Cómo convertir un dormitorio infantil en juvenil

Actualizado 11/06/2019 12:27:24 CET
Cómo convertir un dormitorio infantil en juvenil
ESTAR DÓNDE ESTÉS

¿En qué momento hay que incluir un escritorio en la habitación de mis hijos? Este elemento es uno de los más funcionales de la vivienda, y un símbolo de la etapa de nuestra vida en que el estudio, lectura o trabajo se vuelven claves. Esta etapa no termina nunca, y el mismo escritorio nos sirve para aprender de los apuntes de matemáticas, estudiar en la universidad y trabajar.

Y es que, como adultos, también necesitamos un espacio donde sentarnos a trabajar e incluso estudiar. Una escena similar a esta: mesa de trabajo, más cajonera, más lámpara y, ahora, ordenador. Esto va más allá de cambiar una habitación infantil por una juvenil: ¿Es posible físicamente? ¿Tenemos los ahorros? ¿Vamos a darle a nuestro hijo privacidad? Vamos con esta reforma.

Todos necesitamos un hogar a nuestra medida

¿Te has preguntado alguna vez cómo los niños se desenvuelven en un mundo en que todo es enorme? La respuesta es... con mucha dificultad (y usando cojines). Una de las primeras cuestiones que hemos de resolver como padres es la siguiente: ¿Queremos un escritorio en cada habitación o montamos un estudio común para la familia?

Cada alternativa presenta una serie de ventajas y desventajas, y habrá que analizar caso por caso:

Sea cual sea nuestra opción, tenemos que tener presente la altura de nuestros hijos. Es posible que el método Montessori te suene. Es el motivo por el que en el colegio las mesas, sillas y estanterías parecen diminutas: están a escala y tienen en mente la necesidad de los niños, que no dejan de crecer y cambiar. Podemos aplicar este método en casa eligiendo los muebles del nuevo cuarto.

¿Qué muebles son los más importantes en la reforma?

La cama y el armario van a crecer, y no es mala idea pasar directamente a unas dimensiones adultas No pasará nada si son más grandes, pero se les pueden quedar pequeños rápidamente.

El escritorio será el mueble más importante durante muchos años de estudio. Se aconseja un tamaño mínimo que se suele ‘medir’ colocando un portátil y viendo si cabe un folio A4 delante. Escritorios estrechos dan más sensación de espacio, pero dificultará el estudio de nuestros hijos.

La silla, ergonómica, es uno de los factores en que más cuidado hemos de tener. Lo suyo es que dure varias temporadas y ayude a que el niño se adapte a la mesa. Una silla regulable en altura nos hará ahorrar, siempre con la mirada hacia el ahorro futuro.

¿Estudio familiar o habitaciones con escritorios?

Uno de los factores que más peso tiene en el diseño de las habitaciones infantiles o juveniles es la privacidad y el uso familiar. Si en casa ya existe una habitación con escritorio, es coherente ampliar esta mesa e introducir varios puestos de trabajo más. Así se puede maximizar el espacio de las habitaciones.

Esta alternativa también relaja a los padres, que saben que sus hijos estudiarán a través de una pantalla conectada a internet. Como responsables de lo que hacen en red, lo suyo es estudiar junto a ellos. En oposición se encuentra la privacidad del preadolescente, que luchará por tener su propio espacio a puerta cerrada.

Dicho esto, factores como el presupuesto o que otro familiar pueda usar el estudio pesarán mucho más. Si solo se puede invertir en un ordenador, por ejemplo, la reforma pasará por una sala común por cuestión de números.