BILBAO, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Colegio de Médicos de Bizkaia se sumará a la manifestación que han convocado los sindicatos Satse, ELA, LAB, CC. OO. y UGT para el próximo 23 de enero para denunciar la situación de "colapso" de la Atención Primaria y la sobrecarga de la atención hospitalaria, y exigir medidas inmediatas para afrontar dicha situación.
Con su adhesión a la marcha, este órgano colegiado de facultativos pretende exigir medidas urgentes antes de que la Atención Primaria "se hunda". Por ello, reclama "soluciones palpables" porque, si no, "la inacción" de quienes gestionan el sistema sanitario, "acabará con él", y no la pandemia de la covid-19.
En un comunicado, suscrito por el presidente del Colegio de Médicos de Bizkaia, Cosme Naveda, y toda la Junta Directiva, se advierte de que "el tiempo se agota", ya que, desde la irrupción de ómicron, variante del coronavirus SARS-CoV-2, "la tensión en el sistema sanitario está alcanzando cotas nunca antes imaginadas ni sufridas".
"La pandemia ha puesto en jaque a todas las trabajadoras y trabajadores de la sanidad en distintos momentos en estos dos años. Pero si algo ha caracterizado el momento de ómicron es que esa tensión que, hasta ahora, tenía como destinatarios los hospitales, ha ido virando hasta alcanzar de lleno a la ya anteriormente congestionada y exprimida Atención Primaria, que en estos momentos está al borde del colapso y que necesita urgentemente una estrategia que la salve a toda costa de lo que parece una muerte anunciada", ha advertido el órgano colegiado.
En este sentido, muestra su preocupación por "la saturación y el riesgo que corren" los profesionales sanitarios del ámbito hospitalario, "como también la gravedad de los pacientes que necesitan de sus atenciones".
"Ahora bien, sin perder esta realidad de vista, en este momento debemos ampliar nuestro campo visual y dirigir nuestra mirada a la Atención Primaria, para empezar a aplicar medidas urgentes, muchas más de las que se comienzan a diseñar, si no queremos ser testigos de cómo la base del sistema sanitario de nuestro país alcanza una situación de no retorno", ha avisado.
A su juicio, en este momento, se corre el riesgo de que "la Atención Primaria se hunda y, si eso ocurre, el sistema completo se derrumbará". "Habremos perdido como sociedad una de nuestras garantías fundamentales: la de la protección de la salud", ha subrayado.
El Colegio de Médicos de Bizkaia ha recordado que, tradicionalmente, los médicos de Familia, y el resto del personal médico y sanitario de los centros de salud, se han ocupado de atender el día a día de sus pacientes, "lo que genera un gran número de actuaciones que ya de por sí, y debido a la nunca resuelta precariedad laboral, son difíciles de gestionar".
Según ha explicado, ahora, con la irrupción de la sexta ola de contagios por covid-19, todos los trabajadores de la Atención Primaria "han añadido a una carga de trabajo ya excesiva y agotadora, otra de igual envergadura: la atención a la inmensa mayoría de los pacientes" de este virus.
"Porque estas personas, que no precisan atención hospitalaria, sí necesitan en muchos casos atención médica y lo que de esa atención se deriva: consultas, seguimientos, tratamientos y gestiones administrativas que se suman a las del día a día habitual y que también son asumidas por el personal de los centros de salud", ha manifestado.
EL PERSONAL, "AL LÍMITE"
Se trata, ha puntualizado, de "ese mismo personal que ya estaba al límite y que, cada vez más, se ve obligado a aumentar su tiempo de dedicación, ese personal que no tiene sustitución cuando se ausenta, y que debe asumir una todavía mayor carga de trabajo cuando sus colegas enferman, disfrutan de un permiso o de su merecidísimo y necesario tiempo de vacaciones".
El Colegio de Médicos vizcaíno ha recordado que las llamadas telefónicas que se reciben con tan elevadas en número "que no hay tiempo de responder a todas". Mientras, ha dicho que hay "solicitudes web de atención médica imposibles de atender en un tiempo razonable porque no quedan huecos disponibles; personas que acuden implorantes a los mostradores de los centros de salud en busca de una cita médica imposible de lograr de otro modo; personal administrativo que lleva a cabo labores de triaje que no son de su competencia y que generan desconfianza y rechazo en los pacientes".
"Este es el día a día de los trabajadores de los centros de salud, profesionales que sienten que, quienes tienen la obligación legal de organizar y tutelar la salud pública a través de las prestaciones y servicios necesarios, les desatienden y les exprimen", ha remarcado.
Por ello, ha apuntado que en 2019 la manifestación celebrada en Bilbao en defensa de la Atención Primaria contó con la presencia de representantes del Colegio de Médicos de Bizkaia, "que se unieron a sus compañeros para reclamar un mayor compromiso de las instituciones vascas que permitiera la ampliación y la mejora de la gestión de los recursos humanos y materiales".
En esta línea, ha anunciado que el día 23 de enero se celebrará otra marcha, en la que volverán a participar "para insistir en la petición entonces formulada". "El tiempo se agota, el compromiso institucional debe materializarse en soluciones palpables o no será la pandemia la que termine con nuestro sistema sanitario, sino la inacción de quienes lo gestionan", ha concluido.