BILBAO, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
La confianza de los hogares vascos ha mostrado un suave deterioro en el cuarto trimestre de 2025 y, a lo largo del año, cinco de cada diez ha considerado que la situación económica empeorará. Por lo tanto, concluyen el año más escépticos que en su inicio y la confianza en el empleo y la capacidad de ahorro "no son suficientes para superar el escepticismo", según el estudio "La confianza de los consumidores vascos" correspondiente a los últimos tres meses del pasado ejercicio.
Estos datos se recogen en la encuesta realizada a 800 personas en Euskdi, entre el 13 y el 23 de noviembre de 2025 en la que se concluye que los hogares vascos mostraron un pesimismo "desacoplado de la realidad" que refleja el dinamismo del empleo y su capacidad de ahorro, gasto e inversión.
Según precisa Laboral Kutxa, la incertidumbre y la "pérdida de credibilidad" en la política internacional y nacional y local sostiene su negativa valoración con respecto de la marcha de la economía general y sobre la evolución de los precios, "aspectos que reciben un tratamiento mediático y en redes sociales que, en general, no contribuye al análisis veraz y a la reflexión sosegada".
Los resultados del cuarto trimestre confirmaron el suave deterioro de la confianza de los hogares vascos, terminando el año 2025 (-9) más escépticos que en su inicio (-4).
En concreto, el índice de confianza de los hogares vascos en el cuarto trimestre denota cierto pesimismo (-9) y empeora la trayectoria del año (-4, -6 y -6) confirmado "un perfil que ha transitado del escepticismo hacia la desconfianza".
Por lo tanto, el balance anual es ligeramente negativo (-6, promedio de los cuatro trimestres) y se sitúa en una posición intermedia con respecto de 2023 y 2024 (-9 y -4) y similar al valor alcanzado en 2015 (-6).
Laboral Kutxa ha señalado que, una vez más, y como ha ocurrido en los dos últimos años, la incertidumbre geopolítica y su "ruido mediático" han ido anticipando "unos escenarios peores de los que finalmente han ocurrido". No obstante, afirma que no se puede desdeñar su impacto en la confianza de los distintos agentes, ya que "deterioran sus expectativas y, por lo tanto, su confianza".
En la encuesta, se apunta que la confianza de los hogares vascos (-9) está "lastrada por el pesimismo" referido a la marcha de la economía general (-25), que ha ido empeorando a lo largo del año (-19, -21 y -22). El resultado anual (-22) es negativo y similar al alcanzado en 2014 (-21) y 2023 (-23), años condicionados por "la negativa situación económica y la desconfianza" generada por la inflación, respectivamente.
En el estudio se señala que, paradójicamente, ninguno de estos factores está presente en 2025, con un crecimiento económico (+2,3%) similar a 2024 (+2,5%) y muy por encima de las previsiones iniciales y una inflación que paulatinamente se acerca al 2%. La encuesta concluye que las expectativas sobre la marcha de la economía "lastran la confianza confirmando un perfil cauteloso sobre la marcha de la economía del hogar".
EMPEORARÁ LA SITUACIÓN ECONÓMICA
A lo largo del año, cinco de cada diez hogares han considerado que la situación económica empeorará (48-49%), cuatro de cada diez (42-43%) que seguirá igual y uno de cada diez, que mejorará (9%).
Por otra parte, las expectativas de los hogares vascos sobre la evolución del mercado de trabajo cierran el año en una posición neutral (0) y un balance del año positiva (+3) y similar a 2024 (+2).
La encuesta apunta que la mitad de los hogares (53%) consideran que el paro seguirá como hasta ahora, frente al resto que estiman que crecerá (20%) o disminuirá aun más (26%). Estas positivas expectativas están "completamente alineadas" con la evolución del mercado laboral vasco.
"¿Cómo se concilian unas expectativas tan negativas sobre la economía general y que no lo son sobre el desempleo (-22 y +3, en promedio anual)? La única explicación es el revuelo mediático que, posiblemente, sobredimensiona el efecto real de la incertidumbre geopolítica y amplifica en mayor medida los resultados 'en negativo' que 'en positivo'", señala.
En general, los hogares tienden a la cautela, con un resultado del índice sobre la marcha de la economía de su hogar que es algo pesimista (-11), confirmando una trayectoria en 2025 (promedio, -9) algo peor que en el mismo periodo de 2024 (-5). En cambio, la trayectoria del consumo, según Eustat, es justamente creciente.
En definitiva, parece que las personas anticipan un peor escenario de su economía del hogar del que efectivamente ejecutan, "tal y como lo confirma el dinamismo de su consumo y, muy sobradamente, sus positivas expectativas de ahorro".
Las expectativas sobre la capacidad de ahorro de los hogares vascos son positivas en 2025 (+3) y similares a las de 2024 (+2), a pesar del "leve retranqueo" del último trimestre (1, -3 puntos).
AHORRO
A lo largo de 2025, la mitad de los hogares vascos ha señalado que ahorrará en los próximos doce meses e, incluso, un tercio estima que lo hará con seguridad, mientras que la otra mitad considera que probablemente, o con seguridad, no podrá ahorrar. Sin embargo, el 75% de los hogares vascos señala que en los últimos doce meses ha ahorrado frente al 25%, que no ha ahorrado nada.
Por lo tanto, el hecho de que el porcentaje de hogares que ha ahorrado en los últimos doce meses sea sistemáticamente mayor que el porcentaje que estiman que ahorrará, pone de manifiesto "la solvencia económico-financiera de la mayor parte de los hogares vascos".
Por otra parte, en el cuatro trimestre, los hogares vascos empeoran sus expectativas sobre la evolución de los precios (-23), reforzando la perspectiva negativa registrada a lo largo del año (-15, -18 y -18, entre el primer y tercer trimestre de 2025).
Los hogares vascos empeoran la valoración negativa del momento actual para la realización de grandes compras (-20), con una trayectoria anual (-16, -23 y -13, entre el primer tercer trimestre) "algo volátil y prevalentemente negativa", con un balance anual (-18) similar al de 2024 (-19).
En este cuarto trimestre, aumenta hasta dos tercios el grupo de hogares con una valoración neutra del momento de compra (64%; +5pp), mientras se reduce de forma relevante el grupo que considera que es un buen momento (8%; -6pp) y se consolida el que estima que es un mal momento (28%; +1pp).
En el cuarto trimestre, el índice de las expectativas de grandes compras es neutro (0), consolidando la trayectoria de mejora registrada a lo largo del año (4, 0 y 2).
El balance de 2025 es positivo (1), alejándose de los valores negativos de los tres últimos años (-11, -7 y -1 de 2022, 2023 y 2024, respectivamente). Este resultado se debe al perfil estable del grupo que considera que sus compras van a ser las mismas y, sobre todo, del grupo que estima que las aumentará (25%, 20%, 21% y 24%) al tiempo que el grupo menos numeroso es el que estima que las reducirá (17%, 20%, 18% y 23%).
COMPRA DE VIVIENDA
Alrededor del 1% de los hogares ha sostenido a lo largo del año que comparará una vivienda con seguridad y Laboral Kutxa sostiene que el empuje de la demanda (acumulado enero-septiembre) es evidente, ya que son 19.905 operaciones de compraventa de viviendas en Euskadi, el mejor balance provisional desde 2009 y sin alcanzar el valor máximo de 2007.
La ratio de hogares vascos con intención de compra de vehículo se consolida por encima del 5%, con una trayectoria de mejora a lo largo del año.
Por lo tanto, el índice de expectativas de realización de compras presenta un balance positivo (+1), mejorando los resultados del bienio previo. La intención de compra de vivienda y vehículo han venido registrado un "muy suave perfil de mejora" a lo largo de 2025.