Presentación del estudio de Emakunde - EUROPA PRESS
VITORIA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un estudio del Instituto Vasco de la Mujer Emakunde ha constatado que "no hay una presencia clara de mujeres en el relato de los museos arqueológicos" vascos, cuyo contenido "acaba legitimando un discurso histórico en el que faltan las aportaciones de las mujeres" y transmite "una visión estereotipada de masculinidad única y patriarcal".
La sede de Emakunde en Vitoria-Gasteiz ha acogido este lunes la presentación del informe '(RE)Lectura feminista del patrimonio arqueológico en el País Vasco: Igualdad en la Historia gracias a la perspectiva de género', fruto de una beca de Emakunde.
La directora de Emakunde, Miren Elgarresta, y la doctora en Arqueología e investigadora del estudio, Teresa Campos-López, han presentado los resultados del estudio, que ha analizado los museos del BIBAT de Vitoria-Gasteiz, Oiasso Museoa de Irún y el Arkeologi Museoa de Bilbao. El estudio "constata la escasa visibilidad de la aportación de las mujeres a la historia" en dichos museos vascos analizados.
El informe ha denunciado que el relato de los museos "perfila a los hombres como agentes clave de sus comunidades, mientras las mujeres no aparecen desarrollando funciones político-simbólicas". "Se siguen transmitiendo discursos elaborados en función de unos estereotipos de género tradicionales, en los que solo se visibiliza lo que entendemos como masculinidad hegemónica", ha planteado Campos-López.
POLÍTICA, CAZA Y GUERRA
A modo de ejemplo, la doctora en Arqueología ha expuesto que no se refleja la presencia femenina en ámbitos tales como la caza, la guerra, la construcción de las murallas medievales y la política, cuando "está comprobado" que participaban de las mismas y existe "una enorme presencia de mujeres durante estas épocas".
"Hay ausencia de nombres propios como María de Haro, las mujeres participaban de la caza y han aportado en los conflictos, y está documentado que las mujeres construyeron murallas en todas las obras en época medieval y trabajaban en todos los gremios". "Cuando se representa un taller en el museo siempre sale un herrero. Se ilustran los quehaceres con figuras masculinas y sabemos de sobra que las mujeres trabajaban en estos espacios", ha reseñado Campos-López.
Las cinco investigadoras participantes del estudio han analizado los tres museos desde diversas variantes, como el estudio del registro arqueológico, su configuración, la oferta didáctica que ofrece cada museo, así como las imágenes expuestas, lenguaje y textos utilizados, para "evidenciar que no existen nombre concretos de mujeres". "Aquello que no se nombra ni se ve, no existe", ha reprochado Campos-López.
La investigadora ha señalado que "la centralidad de lo masculino tiene su reflejo en los objetos que se exponen, mostrando los correspondientes a ámbitos femeninos como algo secundario, y reservándose la centralidad e importancia para lo masculino". Asimismo, "se ha constatado que apenas aparecen funciones tradicionalmente
consideradas como femeninas, y que, además, tampoco son tratadas como
esenciales en el devenir histórico.
CAMBIO PAULATINO
El estudio propone trabajar en la inclusión de otras actividades en los relatos y en los discursos como "el cuidado, la crianza y las actividades de mantenimiento, fundamentales para su subsistencia". Además, plantea "reformular las actividades que actualmente aparecen, ya que, en muchas de ellas, existe presencia y aportaciones de las mujeres, aunque actualmente solo se señala la participación masculina".
Por otra parte, el informe reconoce que cada vez existe una mayor conciencia sobre la necesidad de avanzar hacia planteamientos que apliquen metodologías como la perspectiva de género en el ámbito de la arqueología, pero, a pesar de ello, en muchas ocasiones, "se relaciona exclusivamente con la utilización de un lenguaje no sexista o con la aparición de mujeres en algunos de los recursos".
Campos-López ha planteado "la revisión paulatina" de los museos analizados, a través de "visitas guiadas que generen nuevos discursos desde el punto de vista de género", para que tengan su reflejo sobre las exposiciones permanentes de los espacios museísticos. También, ha señalado "la falta de formación" existente al respecto, así como la posibilidad que ofrece internet y los códigos QR para "cambiar los relatos".
Por su parte, la directora de Emakunde destacado que el estudio "refleja que se puede mirar al pasado desde otro manera". "Es necesario una nueva mirada para visibilizar la participación de las mujeres en la historia que está oculta e invisibilizada", ha manifestado.
Emakunde trasladará las conclusiones del estudio a los museos BIBAT de Vitoria, Oiasso de Irún y Arkeologi Museoa de Bilbao con el objetivo de que conozcan el análisis y aplican medidas que permitan visibilizar el papel de la mujer a lo largo de la historia.