BILBAO 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, ha mostrado su apoyo a los trabajadores de Tubos Reunidos, tras anunciarse un ERE que afectará a 301 empleados, y ha indicado que, para que el plan de viabilidad sea "solido", la empresa necesita reestructurar "su creciente deuda con el apoyo de todos". "Nosotros creemos en la colaboración público-privada y apoyaremos a un proyecto industrial sólido de futuro", ha añadido.
En un comunicado, se ha referido a la comunicación de la dirección de Tubos Reunidos al comité de plantear el citado ERE para las plantas de Amurrio, en la que trabajan alrededor de 890 empleados, y la de Trapagaran, que tiene una plantilla de aproximadamente 320 trabajadores.
Mikel Jauregi ha mostrado el apoyo del Gobierno vasco a los trabajadores y sus familias y ha indicado que es "un momento difícil para todos".
"Ahora se abre un proceso de consulta y negociación para minimizar el impacto social de este ERE. Tenemos una reunión con el comité este viernes, para escuchar y conocer de primera mano su opinión y compartir información", ha agregado.
Asimismo, el consejero ha explicado que están "en contacto directo" con la dirección de Tubos Reunidos para analizar su plan de viabilidad y en los próximos días habrá más reuniones. Según ha subrayado, para que el plan de viabilidad sea "sólido", Tubos Reunidos "necesita reestructurar su creciente deuda con el apoyo de todos".
"Nosotros creemos en la colaboración público-privada y apoyaremos a un proyecto industrial sólido de futuro. Vamos a defender siempre el empleo industrial en Euskadi y el futuro de las empresas industriales viables sólidas", ha remarcado.
Por último, ha manifestado que está en "juego" el futuro de Tubos Reunidos, "de las 301 personas impactadas por el ERE y de las casi 1.000 personas restantes".