El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza - IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS
BILBAO, 17 May. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, ha denunciado que existe una "campaña orquestada" por la dirección de Tubos Reunidos y "respaldada" por la patronal vizcaína Cebek para obviar la gestión "desastrosa" de la empresa, a la que ha responsabilizado de "autogenerar una deuda de 170 millones de euros que ha ido a parar a los accionistas", en lugar de a inversiones.
En una entrevista a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Lakuntza ha considerado necesario recordar "cuál es el origen del problema de Tubos Reunidos, porque pasa demasiado desapercibido" y ha afirmado que estamos ante "una campaña orquestada por la propia empresa y respaldada por la patronal que lo que hace es obviar que Tubos Reunidos se encuentra en una situación complicada por una auténtica gestión desastrosa de la empresa".
Según ha advertido, "esa gestión desastrosa tiene que ver con que incluso se ha autogenerado una deuda que lo que ha hecho es que un determinado dinero, 170 millones de euros, que deberían ser dirigidos a inversión a la empresa y a seguir fortaleciendo el proyecto industrial, han sido repartidos entre los propios accionistas".
Por lo tanto, ha subrayado que "el auténtico problema de Tubos Reunidos lo ha generado la dirección de la empresa y los accionistas, y no los trabajadores y la huelga, como algunas organizaciones como la propia patronal vizcaína están estos días trasladando".
En ese sentido, ha preguntado al presidente de Cebek, Guillermo Buces, si él "se atreve a defender públicamente la gestión de una empresa como Tubos Reunidos". Así, ha instado a "una persona que habla del daño reputacional y de la preocupación que generan determinadas acciones sindicales", a que "hable y diga claramente si él defiende que una empresa como Tubos Reunidos, con la gestión que ha llevado a cabo, es una acción correcta y defendible, porque creo que no lo va a poder hacer".
Ante la acusación por parte de Cebek de que la "radicalidad" que se está "imponiendo" en algunas empresas "pone en peligro su radicalidad", Lakuntza ha asegurado que "cualquier trabajador, que en este país son muchos, que tiene que recurrir a la huelga, sabe que siempre es la última opción".
En el caso de Tubos Reunidos, ha dicho que lo que ha pasado es que "la dirección de la empresa y los accionistas abocan a una situación tan complicada como una deuda desmesurada y lo que pretenden es, para intentar solucionar esa deuda autogenerada, incluso cerrar la acería, externalizar la logística y despedir a más de 300 trabajadores".
Mitxel Lakuntza ha insistido en que "la huelga es un instrumento y una respuesta a una situación muy dramática y muy dura, con una responsabilidad que es la dirección de la empresa". Por tanto, ha considerado "muy graves" las declaraciones del presidente de Cebek en las que ve "un intento de encubrir directamente la responsabilidad de la empresa en la situación de Tubos Reunidos".
En cuanto la decisión de la plantilla de poner fin a la huelga tras 96 días y volver al trabajo, Lakuntza ha dicho que es "una manera de seguir en lucha de una manera diferente, porque hay un nuevo escenario" con la situación concursal en la que se encuentra la empresa. Ante esa situación, ha dicho, "la asamblea ha decidido seguir luchando y seguir defendiendo los mismos objetivos que ha tenido desde el principio de la huelga".
En esa línea, ha recordado que los próximos días 26 y 28 de mayo se convocará huelga coincidiendo con las vistas en el juzgado sobre el proceso concursal y ha explicado que van a seguir exigiendo lo que han exigido hasta ahora, "saber o intentar conocer cuál es el plan estratégico para esta empresa".
"Vamos a ver si por lo menos la información que la empresa no nos ha querido dar nos la da ahora un informe concursal y vamos a ver también si hay posibilidad, sabiendo que la situación evidentemente es muy complicada, de que la situación concursal pueda reducir la deuda con los acreedores", ha precisado.
Por otro lado, ha criticado que la empresa ha tenido "una estrategia muy clara para colocar la mayoría de los despidos en una de las plantas, en este caso la de Amurrio, y hacer una votación general para que, en este caso, los trabajadores no afectados por esos despidos acaben despidiendo al resto".
Lakuntza ha destacado el compromiso de ELA, "en una situación tan adversa, para defender el empleo y para no entrar en la estrategia de la empresa, ni la de otros sindicatos que no están dispuestos a defender el empleo, porque lo que se estaba intentando votar por UGT y CCOO era, sobre todo, el despido de los compañeros de Tubos Reunidos".