Actualizado 13/04/2021 19:13 CET

El Bellas Artes de Bilbao dedica la primera retrospectiva a la trayectoria de Remigio Mendiburu

Miguel Zugaza, Gorka Martínez y Juan Pablo Huercános, en el Bellas Artes Bilbao
Miguel Zugaza, Gorka Martínez y Juan Pablo Huercános, en el Bellas Artes Bilbao - Europa Press

Exhibe hasta el 5 de septiembre un centenar de piezas del que fuera miembro del grupo Gaur junto a Chillida, Oteiza y Basterretxea

BILBAO, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Museo Bellas Artes de Bilbao inaugura este miércoles la primera gran retrospectiva en más de 30 años dedicada a Remigio Mendiburu (1931-1990), una de las figuras más singulares de la escultura vasca de la segunda mitad del siglo XX. Integrante del grupo Gaur, la muestra, abierta hasta el 5 de septiembre, reúne un centenar de obras entre esculturas, pinturas y obras en papel y repasa toda su trayectoria entre la década de los años 60 y finales de los 80 del pasado siglo.

Bajo el patrocinio de BBK, la presentación de la exposición ha corrido a cargo del director de la pinacoteca, Miguel Zugaza, el director general de BBK, Gorka Martínez, y el comisario de la muestra, Juan Pablo Huércanos, actual subdirector de la Fundación Museo Jorge Oteiza (Alzuza, Navarra).

Zugaza ha destacado en su intervención el carácter "singular" del legado artístico de Mendiburu, cuya trayectoria se inscribe dentro del proceso de renovación del arte vasco a partir de mediados del siglo XX, del que participó desde 1966 como integrante del grupo Gaur, impulsado por Jorge Oteiza y en el que convivían las propuestas artísticas de Eduardo Chillida, Rafael Balerdi, Amable Arias, José Antonio Sistiaga, Néstor Basterretxea y José Luis Zumeta.

Zugaza ha remarcado que, en el contexto de la renovación escultórica iniciada por Chillida y Oteiza, sobre todo en sus inicios, "Mendiburu fue capaz de crear una obra con intereses y procedimientos distintivos, que tuvo en la madera su materia primordial, y en la cultura autóctona el punto de partida para una escultura enteramente personal y contemporánea".

El director del museo bilbaíno también ha recordado que esta retrospectiva es la primera dedicada a la obra del artista guipuzcoano desde la que albergaron a finales de 1989 el Museo San Telmo de San Sebastián y el propio Bellas Artes a comienzos de 1990, y cuando ya el propio artista se encontraba gravemente enfermo, ya aquejado de la dolencia de hígado que le ocasionó una larga convalecencia y provocó su prematuro fallecimiento en abril de 1990 a los 59 años de edad en Barcelona, donde residía.

La exposición toma su título "Mendiburu. Materia y memoria" de la obra homónima del filósofo Henri Bergson, y ha buscado profundizar en la personalidad del artista a través de un centenar de piezas, entre esculturas y obras sobre papel que fueron realizadas a lo largo de toda su trayectoria: desde sus inicios a finales de la década de 1950 hasta sus últimos proyectos a mediados de los 80.

PRÉSTAMOS Y COLECCIONES

Tal y como ha indicado Zugaza, muchas de las piezas expuestas son inéditas y el conjunto ha podido ser reunido gracias al apoyo de BBK, y al préstamo de obras propiedad de la familia Mendiburu y de otras colecciones particulares, a las que se han sumado las que conservan de Mendiburu museos como Artium de Vitoria-Gasteiz, San Telmo Museoa de San Sebastián, el propio Bellas Artes de Bilbao o incluso el Parlamento Vasco.

Miguel Zugaza ha explicado que la muestra "pone de relieve aquellos aspectos que alejan a Mendiburu de los convencionalismos formales de su época y lo resitúa para mostrarlo como autor de una escultura experiencial".

En su opinión, esa condición experiencial se la aporta "la tipología de los materiales que usó y la complejidad de su modo constructivo, basado en la acumulación y la trama determinaron las características de una obra llena de correspondencias biográficas y socioculturales, que se convirtió en uno de los referentes de la transformación del arte de su tiempo".

Tras un inicio a finales de los años 50 heredero aún de propuestas geométricas e informalistas, Mendiburu comenzó a indagar sobre procedimientos más cercanos a una morfología orgánica y procesual con la que, a partir de ensamblajes, construir sus obras más características.

Este proceso acumulativo constituye una de las aportaciones más personales, un modus operandi que forma parte esencial de su escultura y que, a su vez, se transmite a la experiencia de la contemplación.

Ese carácter "experiencial" de la obra de Mendiburu se aprecia, ha explicado el comisario de la muestra, en sus primeras obras, como la serie Taluak (1960-1962), cuya elaboración recuerda al juego infantil de arrojar una pella de barro contra el suelo para reventarla y cambiar su morfología.

También está presente en obras maestras de su trayectoria, como "Txalaparta" (1965), en donde se percibe el eco de la cultura y los materiales populares "viejas vigas o viejos troncos olvidados" que Mendiburu reanuda con un lenguaje personal que se aleja de una visión meramente romántica de la naturaleza.

MIRADA HACIA LO NATURAL

Aunque su mirada hacia lo natural "es evidente", a través del uso de la madera Mendiburu "explora un territorio que refleja el paso del tiempo y su misterio y testimonia un orden natural en el que la humanidad se ve abocada a luchar por su supervivencia".

De este modo, el espectador es empujado a "desentrañar el proceso de creación de la obra que, habitualmente sin peana, se muestra tan directa y sin añadidos como el propio artista", ha señalado Huercános.

Ya en los años 80, Mendiburu se alejó del trabajo con los grandes volúmenes y experimentó con otros materiales y lenguajes en obras de menor tamaño, como la serie de piezas que combinan madera y cemento, o las pequeñas esculturas en madera pulida o alabastro de inspiración oriental.

El encuentro de materiales como el alabastro y la madera de boj es característico de las obras de este periodo final, que se sitúan en un contexto expresivo muy diferente de su producción anterior. La expansión del pensamiento oriental y zen producida durante esos años alcanza también a la consideración del espacio y la materia en las obras del artista.

El recorrido se cierra con las series La noche del exilio y Casas bombardeadas, en las que emergen "de modo elocuente" las experiencias traumáticas vividas por el artista al final de la Guerra Civil y en la huida hacia Francia. Son series donde Mendiburu recupera la memoria de las penurias de la guerra y del exilio que vivió de niño y que, al final de sus días, reconoció como vivencias medulares en el desarrollo de su escultura, ha precisado el comisario de la exposición.

El catálogo que acompaña la muestra ha reunido una selección de entrevistas y escritos de Remigio Mendiburu; así como ensayos a cargo de Huercános, especialista en la obra de Mendiburu y Alfonso de la Torre, teórico y crítico de arte, especialista en arte español contemporáneo. También incluye una cronología artística de Mikel Onandia, profesor de Historia del Arte de la UPV/EHU.

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