Actualizado 13/02/2012 16:37 CET

Osakidetza almacena los datos de la radiación a la que son expuestos los pacientes en determinadas pruebas

Presentación Del Historial Dosimétrico En El Hospital De Txagorritxu.
EUROPA PRESS

El historial dosimétrico tiene como prioridad la protección de los niños, el grupo más sensible a la radiación

VITORIA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha presentado el historial dosimétrico, una nueva herramienta que permite almacenar los datos de las radiaciones ionizantes, que no son inocuas, a las que son expuestos los pacientes en determinadas pruebas diagnósticas, como los TAC. Este sistema tiene como prioridad la protección de los niños, el grupo más sensible a las radiaciones.

El dispositivo, que ha sido dado a conocer en una rueda de prensa, se implantó en Osakidetza el 1 de enero de este año, fecha desde la cual se registran las exposiciones de cada paciente a las radiaciones ionizantes que conllevan algunas pruebas médicas.

El director general de Osakidetza, Julián Pérez Gil, ha explicado que las radiaciones ionizantes son una herramienta "imprescindible" en el ámbito asistencial, tanto por su uso en determinadas pruebas de radiodiagnóstico como en procedimientos de medicina nuclear y de radioterapia.

Dentro de esas radiaciones, la Tomografía computarizada, más conocida como TAC, es la de mayor impacto en cuanto a las dosis de radiación, pues produce entre el 40 y el 70 por ciento de toda la radiación empleada con fines diagnósticos, a pesar de que representa el cinco por ciento de las exploraciones con radiaciones ionizantes.

En este sentido, la Protección Radiológica, que es el fundamento de esta nueva herramienta, tiene como objetivos prevenir la incidencia de efectos deterministas, que son aquellos cuya gravedad depende de la dosis, como los eritemas en la piel o las cataratas en los ojos, y la de efectos no deterministas o estocásticos, aquellos que no se producen con seguridad, aunque su probabilidad aumenta en función de la dosis, y donde cualquier radiación es potencialmente nociva y puede generar defectos genéticos o desarrollo de tumores.

PEDIATRÍA

El uso de estas técnicas en Pediatría es cada vez más frecuente, debido en gran medida a que la rapidez de la prueba disminuye la necesidad de sedar a los niños. Sin embargo, como ha apuntado la jefa de la sección Física-Médica del Hospital de Txagorritxu, María Ángeles García Fidalgo, se trata del grupo más sensible a las radiaciones, por lo que es "fundamental" llevar un control "férreo" que minimice los riesgos y maximice los beneficios.

Por ello, las autoridades sanitarias del País Vasco han situado la protección radiológica a los niños en la primera línea de sus prioridades.

A su vez, Pérez Gil ha señalado que este historial de los niveles de radiación a los se ha expuesto el paciente a lo largo de su vida en las distintas pruebas médicas será "especialmente interesante" en el caso de los niños, ya que podrán disponer de un historial dosimétrico que abarque toda su vida.

HISTORIAL DOSIMÉTRICO

El Historial Dosimétrico, como ha subrayado García Fidalgo, supone optimizar los protocolos para la prescripción de las pruebas diagnósticas pediátricas de mayor impacto, es decir, los TAC. Ello implica realizar "única y exclusivamente" los estudios "realmente necesarios" y, cuando se lleven a cabo, hacerlo utilizando las dosis "más precisas y adecuadas".

Al mismo tiempo, conlleva plantear otras técnicas diagnósticas que no impliquen el uso de radiaciones ionizantes, como la ecografía o la resonancia magnética, siempre y cuando sea posible hacerlo "sin merma de la eficacia".

En definitiva, se trata de incorporar a la historia clínica del paciente un registro de la cantidad de radiación que acumula en cada momento. Asimismo, esto permite al médico prescriptor disponer de más y mejor información a la hora de tomar decisiones respecto a la conveniencia, o no, de pruebas complementarias para el diagnóstico y el tratamiento de su paciente.

A su vez, Pérez Gil ha señalado que este nuevo dispositivo permite concienciar a los pacientes y a los médicos de que la radiación tiene efectos secundarios que hay que evaluar y sopesar antes de ordenar la realización de determinadas pruebas diagnósticas.

En referencia al debate suscitado por el rechazo del departamento de Sanidad del Ejecutivo vasco a extender el programa de prevención de cáncer de mama a las mujeres de entre 40 y 50 años, el consejero vasco de Salud y Consumo, Rafael Bengoa, ha apuntado que "más tecnología no siempre es mejor", ya que "se puede ir al sobrediagnóstico, y de ahí al sobretratamiento", por lo que ha considerado que "no se pueden lanzar proyectos y programas solo porque existe la tecnología".