La nueva Unidad Cardiorrenal está pensada para atender a personas con síndrome cardiorrenal - OSAKIDETZA
VITORIA, 22 May. (EUROPA PRESS) -
Osakidetza ha anunciado la puesta en marcha y acreditación, con 'nivel excelente', de la primera Unidad Cardiorrenal en Euskadi, ubicada en el Hospital Universitario Basurto (Bilbao), con la que espera ofrecer una atención más segura y más eficaz, y reducir las complicaciones, reingresos y la mortalidad de los pacientes con problemas de corazón y riñón.
Esta es la primera unidad de estas características en la comunidad autónoma reconocida de forma conjunta por dos sociedades científicas de referencia, la Sociedad Española de Cardiología y la Sociedad Española de Nefrología, según ha informado el Departamento de Salud en un comunicado.
Esta acreditación sitúa a Basurto como un centro pionero en Euskadi y como uno de los primeros del Estado en recibir este reconocimiento conjunto. Además, Osakidetza ya cuenta con otra unidad de estas características en Álava, que también trabaja en este modelo de atención compartida, lo que supone "una mejora para el conjunto de la red pública sanitaria vasca y para las y los pacientes que necesitan una atención más especializada y coordinada", según ha destacado el Servicio Vasco de Salud.
PROBLEMA COMPLEJO
La nueva Unidad Cardiorrenal está pensada para atender a personas con síndrome cardiorrenal, una situación en la que el corazón y el riñón se afectan mutuamente. Es un problema complejo que requiere una mirada conjunta, porque muchas veces lo que ayuda a un órgano puede perjudicar al otro. Por eso, el valor de esta unidad está en que Cardiología y Nefrología trabajan al mismo tiempo, en un acto clínico único, valorando juntos cada caso y acordando el mejor tratamiento.
La unidad atiende cada año a unas 350 personas, de las que 59 acuden en primera consulta. El objetivo es ofrecer una atención más cercana, más segura y más eficaz, con menos complicaciones, menos reingresos y menos mortalidad. El equipo está formado por profesionales de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca, en Cardiología, y de la Unidad de Diálisis Peritoneal, en Nefrología.
Ese trabajo conjunto permite revisar el tratamiento de forma coordinada, ajustar mejor los medicamentos y evitar efectos no deseados o toxicidades. También facilita una atención más ordenada, reduce la variabilidad clínica y hace posible que cada paciente reciba una respuesta más personalizada.
Uno de los grandes beneficios de este modelo es que pone a las y los pacientes en el centro. La unidad no solo trata la enfermedad, sino que también ayuda a las personas a entender mejor su situación y a participar activamente en su cuidado. Para ello, se insiste en la educación para el autocuidado, en la alimentación saludable -con especial atención a la dieta baja en sal-, en la importancia del ejercicio físico y en la necesidad de seguir correctamente el tratamiento.
SUPERVIVENCIA Y PROGRESIÓN DE LA ENFERMEDAD
Este acompañamiento es clave para detectar antes cualquier empeoramiento y actuar a tiempo. La unidad trabaja también en la monitorización constante de síntomas y en la prevención de descompensaciones, lo que permite evitar ingresos hospitalarios innecesarios y mejorar la calidad de vida.
Según explican desde el propio servicio, se trata de ofrecer una asistencia integral bajo estándares de máxima calidad y seguridad para mejorar la supervivencia y frenar la progresión de la enfermedad.
Además de los beneficios directos para pacientes y familias, este modelo también tiene un impacto positivo en el sistema sanitario. Al reunir en un mismo circuito a distintas especialidades, se optimizan recursos, se mejora la continuidad asistencial y se trabaja con una visión más eficiente del proceso clínico. También se favorece la formación especializada de los profesionales y abre la puerta a más investigación clínica en el abordaje de la patología cardiorrenal.
La acreditación ha sido posible gracias al cumplimiento de exigentes estándares de calidad, entre ellos contar con enfermería especializada, hospital de día y terapias avanzadas, entre otros requisitos. Por ello, la unidad ha recibido el 'nivel excelente' y se convierte en un referente dentro de Euskadi en un momento en el que estas sociedades científicas están validando los primeros centros de excelencia a nivel estatal.