Archivo - Chica joven vapeando. Vaper - JIMENEZ DIAZ - Archivo
SAN SEBASTIÁN 26 May. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Vasca de Medicina de Familia y Comunitaria, Osatzen, ha alertado sobre el peligro del consumo dual de tabaco y las nuevas modas en jóvenes y ha mostrado la preocupación por el auge de los vapers, cachimbas y las nuevas "bolsitas de nicotina" (pouches) entre menores de 14 a 18 años.
Con motivo de la celebración de la Semana Sin Humo del 25 al 31 de mayo, que culmina con el Día Mundial Sin Tabaco, Osatzen ha dado a conocer los datos de su encuesta anual sobre el consumo actual, las nuevas tendencias y la opinión de la ciudadanía vasca respecto a las medidas reguladoras.
La encuesta, realizada de forma online entre el 30 de marzo y el 28 de abril de este año, ha contado con una alta participación. Se han recogido 9.375 respuestas en todo el Estado, destacando el perfil de mujeres de entre 50 y 64 años como el grupo más activo a la hora de responder.
Según ha destacado, uno de los datos "más alarmantes" de la edición de 2026 es el incremento del consumo dual -combinar el tabaco tradicional con dispositivos liberadores de nicotina-. Los profesionales sanitarios advierten de que esta combinación "es aún más dañina para la salud" que el consumo de ambos productos por separado.
Osatzen ha indicado que preocupa especialmente "cómo la industria está captando a los sectores más jóvenes a través de tres factores clave: sabores atractivos, modas y la falsa creencia de que no son perjudiciales".
Así, entre 14 y 18 años es el grupo donde más triunfan los vapers, las cachimbas y las "bolsitas de nicotina" (pouches). Los médicos de familia alertan de que estos menores consumen productos a los que legalmente no deberían tener acceso.
Entre 19 y 24 años, el consumo se desplaza hacia el cigarrillo convencional y el tabaco de liar aunque el uso de vapeadores continúa teniendo una presencia significativa.
Existe, además, una "preocupante percepción de baja peligrosidad". Tanto el tabaco de liar como las pipas de agua y las mencionadas "bolsitas de nicotina" se siguen percibiendo erróneamente como menos perjudiciales que el cigarrillo convencional.
En cuanto a las terrazas libres de humo, la ciudadanía vasca reclama "mano dura y más protección" para la salud pública. Entre las medidas reguladoras más populares, los encuestados destacan la necesidad de aumentar los espacios libres de humo y lanzar más campañas de concienciación. El 80% de las personas encuestadas no permitiría fumar en las terrazas de hostelería.
El informe aporta datos sobre el proceso de adicción. El 62,8% de los fumadores actuales confiesa haber intentado dejar el consumo en alguna ocasión y haber recaído. Desde los centros de salud de Euskadi han subrayado que "las recaídas no son un fracaso, forman parte del proceso normal de dejar de fumar hasta conseguir el éxito definitivo".
A la hora de buscar ayuda, el 51,7% de los exfumadores logró dejarlo por sí mismo, el 17,5% recurrió al uso de fármacos específicos, y el 11,9% de los encuestados recibió ayuda directa y seguimiento profesional a través de su centro de salud.