La Jefa Superior de la Policía Nacional en el País Vasco, Teresa Herráez, la delegada del Gobierno central en el Euskadi, Marisol Garmendia, y Alejandro N., jefe del Grupo II Operativo de extranjeros de la Brigada de Extranjería y Fronteras de Gipuzkoa. - EUROPA PRESS
SAN SEBASTIÁN 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en San Sebastián una organización criminal presuntamente dedicada a la explotación sexual de mujeres, al tráfico de sustancias estupefacientes y a delitos contra los derechos de los trabajadores, que se ha saldado con la detención de diez personas, diez de ellas mujeres y cinco hombres y ha liberado a diez víctimas.
En rueda de prensa en la comisaría de la Policía Nacional en la capital guipuzcoana, la delegada del Gobierno central en el Euskadi, Marisol Garmendia, y la Jefa Superior de la Policía Nacional en el País Vasco, Teresa Herráez, han presentado los detalles de esta operación policial, denominada 'Buda', desarrollada en San Sebastián y una de las más importantes en los últimos años en Euskadi, junto al responsable del operativo, Alejandro N., jefe del Grupo II Operativo de Extranjeros de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Gipuzkoa.
Garmendia ha destacado que esta "muy importante" operación se ha saldado con 15 personas detenidas sobre todo de origen colombiano (10 mujeres y cinco hombres), una de ellas en prisión provisional sin fianza la presunta encargada del establecimiento colombiana y nacionalizada española, el último, la pareja de ésta en libertad tras abonar una fianza de 15.000 euros, este pasado miércoles, y la liberación de 10 víctimas, "sobre todo también colombianas y venezolanas". El resto de arrestados están en libertad con medidas cautelares.
La principal investigada, detenida en 2018 por regentar otro club en Gipuzkoa y a la espera de juicio, "estaría ejerciendo esta labor en este chalet desde el 2023, obteniendo el 50% de los beneficios de los servicios sexuales realizados" en la villa, según han señalado.
"Estamos hablando de la esclavitud del siglo XXI, la trata de mujeres y niñas atenta contra la dignidad de las personas y la humanidad misma", ha subrayado Garmendia, que ha destacado que "la lucha para erradicarla es uno de los objetivos constantes y fundamentales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad como lo demuestran la importante cantidad de detenciones y víctimas liberadas en los últimos tiempos".
Además, ha hecho un llamamiento a las mujeres que se encuentran en estas situaciones a que "denuncien" para que puedan llevarse a cabo operaciones como ésta que comenzó en febrero de 2025 con una llamada anónima de dos presuntas víctimas.
La delegada del Gobierno central en Euskadi ha señalado que el pasado año la Policía Nacional detuvo a 25 personas y liberó a 18 mujeres en varias operaciones relacionadas con la trata. Por su parte, la Guardia Civil participó en la detención de siete personas y la liberación de nueve mujeres explotadas en una operación llevada a cabo en junio del año pasado.
Esta operación 'Buda', dirigida por agentes del GOE II de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de San Sebastián, se ha saldado también con dos personas investigadas no detenidas y continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones y víctimas.
Además, se ha llevado a cabo la clausura temporal de la villa, ubicada en Camino Zubiberri 21, que era utilizada como centro de operaciones de la trama. En el operativo también han participado agentes de la Unidad de Intervención policial, del Grupo Operativo Especial de Seguridad, de la Unidad Canina, todos ellos adscritos a la Jefatura Superior del País Vasco, y se ha contado con la colaboración de agentes de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera.
El jefe del Grupo II Operativo de Extranjeros de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Gipuzkoa ha detallado que las primeras gestiones permitieron detectar la "existencia de una estructura criminal organizada, estable y jerarquizada, en la que cada uno de sus integrantes desempeñaba funciones específicas relacionadas con el control de las mujeres, la captación de clientes, el traslado de estas para realizar sus servicios, la gestión económica del negocio y la distribución de sustancias estupefacientes".
"La organización sometía a las mujeres a un control constante sobre su actividad diaria, sobre su forma de vestir, las salidas al exterior y las relaciones con los clientes", al tiempo que "gestionaban los anuncios en páginas de contactos, los teléfonos utilizados para concretar citas y los cobros por los servicios sexuales".
"Era la principal investigada, junto con otra mujer que ejercía como lugarteniente, las que durante las 24 horas del día coordinaban la actividad de las personas encargadas del inmueble, la gestión de cómo efectuar los pagos y los traslados de las víctimas para los encuentros con los clientes, utilizando como taxistas a diferentes varones que formaban parte de la organización" y que, además, "amenazaban" a las víctimas, ha explicado.
DROGAS, APLICACIONES MÓVILES Y DATAFONOS
Durante la investigación, los agentes detectaron un sistema de cobros, bien en efectivo, a través de tarjetas bancarias o aplicaciones de pago instantáneo, con ingresos compatibles con los precios establecidos para los servicios sexuales investigados.
Asimismo, se acreditó la presunta distribución de cocaína, metanfetamina y otras sustancias estupefacientes entre los clientes del establecimiento, así como medicamentos sin receta médica como los que contienen el principio activo sildenafilo para la disfunción eréctil.
"Las encargadas (llamadas 'mamis' por las propias trabajadoras sexuales) respondían a los teléfonos, cada uno asignado a cada mujer, para concertar las citas con los clientes y, si estos querían consumir sustancias estupefacientes, a través de las palabras en clave 'flor blanca' o 'flor rosa' las jóvenes tenían que proporcionar las drogas, cocaína o tusi, respectivamente", ha explicado.
Además, los agentes detectaron a otros trabajadores, que realizaban labores de limpieza, mantenimiento y gestión del inmueble, sin autorización de trabajo, ni contrato laboral y sin estar dados de alta en la Seguridad Social, los cuales recibían los pagos en efectivo, con el fin de evitar dejar constancia documental de la relación laboral.
El pasado 20 de mayo se practicaron cuatro entradas y registros autorizados judicialmente en inmuebles relacionados con la organización criminal, siendo uno de ellos la villa de Zubiberri que se utilizaba como centro de operaciones, además de la residencia habitual de la principal investigada y los domicilios usados por su pareja.
Los agentes intervinieron 65.315 euros, 6.431 dólares americanos y 2.085 de libras esterlinas en efectivo; 40 gramos aproximadamente de cocaína, 17.51 gramos aproximados de tusi, que dio positivo en metanfetamina; 15,46 gramos de roca cristalina, que dio positiva en metanfetamina; 15 pastillas de MDMA, junto a siete balanzas de precisión; 83 pastillas con el principio activo sildenafilo para la disfunción eréctil y once recipientes con una sustancia líquida en su interior posiblemente 'popper'.
Además, se incautaron "diferentes armas, dos pistolas de aire comprimido, dos machetes y una katana y tres dipositivos táser; numerosos dispositivos electrónicos entre los que se hallaron 21 teléfonos móviles, dos ordenadores portátiles y un Ipad, siete datáfonos y otros dispositivos electrónicos; y dos drones", ha apuntado el jefe del operativo.
También se han intervenido joyas, entre los que se encontraban doce relojes de alta gama, numerosas piezas de joyería de oro y diamantes, con su certificado de autenticidad correspondiente y un lingote de oro de 20 gramos aproximadamente, así como "numerosa documentación relacionada con el trabajo de las trabajadoras sexuales, como cuadernos y hojas sueltas donde figuran las horas y cantidades asignados a nombres de estas mujeres".
En el momento de la actuación policial había trece mujeres ejerciendo la prostitución en el chalet investigado, las cuales fueron asistidas y atendidas por parte de los agentes.