Archivo - El lehendakari, Imanol Pradales - Iñaki Berasaluce - Europa Press - Archivo
VITORIA, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
El lehendakari, Imanol Pradales, ha pedido este miércoles un rechazo "sin condiciones ni exclusas" a los altercados del pasado lunes en Bilbao y que se diga "alto y claro que los violentos no tienen cabida" en Euskadi.
Además, ha apelado a representantes políticos y sociales, familias, profesores, a los medios de comunicación e incluso al mundo del ocio y del fútbol, a trabajar en la transmisión de valores como "el respeto, la tolerancia y la convivencia" frente a la actual deriva hacia la "banalización de determinadas conductas antisociales" que parece encontrarse tras los incidentes de la capital vizcaína.
Pradales ha realizado este llamamiento durante su intervención en el pleno monográfico sobre seguridad que celebra este miércoles en la Cámara vasca, una sesión que fue solicitada el pasado mes de septiembre por los grupos que apoyan al Gobierno, y que se ha celebrado apenas dos días después de los incidentes del pasado lunes en la capital vizcaína, que causaron importantes daños en el mobiliario urbano y por los que fueron detenidas 17 personas.
En referencia a estos disturbios, que se produjeron después de protestas contra un acto de Vito Quiles que finalmente no llegó a celebrarse, el lehendakari ha subrayado que lo ocurrido "debe servir para que todas y todos los demócratas demos un paso al frente de manera inmediata y simultánea".
"Rechacemos sin condiciones y sin excusas lo ocurrido; digamos alto y claro que los violentos no tienen cabida en nuestro pueblo; y hagámoslo de manera contundente y rápida, sin dejar lugar a dudas", ha afirmado, para subrayar que es "un imperativo democrático, social y político".
Imanol Pradales ha manifestado que los incidentes de la capital vizcaína plantean "preguntas incómodas que exigen respuestas". De esa forma, se ha preguntado "cómo podemos explicar que haya personas tan jóvenes con comportamientos tan violentos entre nosotros", así como cuáles son los valores que están transmitiéndose "en algunas familias de Euskadi".
"¿Qué educación está trasladándose en algunas aulas o entornos para que personas jóvenes y menores de edad abracen la cultura de la violencia y la agitación social en nuestro país?", ha añadido. En la misma línea, se ha preguntado "qué responsabilidad tienen determinados medios de comunicación o creadores de contenidos cuando justifican y ensalzan actos vandálicos por un objetivo político".
El lehendakari ha advertido de que la violencia "marca una línea roja que jamás debemos cruzar: la que separa la libertad de la imposición, el respeto del sometimiento y la convivencia del miedo". Pradales ha advertido que, como sociedad, "no vamos a permitir" que se cruce dicha línea".
AUMENTO DE LA SENSACIÓN DE INSEGURIDAD
En un plano más genérico, ha reconocido que "la sensación de inseguridad ha aumentado en determinados núcleos urbanos", y ha asegurado que su gobierno "no va a permitir que los vascos no puedan pasear tranquilos por las calles en Euskadi".
En este sentido, ha recordado que entre 2023 y 2025, el total de infracciones penales subió en torno al 4% en Euskadi, y que las inculpaciones realizadas por Ertzaintza y policías locales se incrementaron un 13% en ese periodo. Según ha indicado, el hecho de que las inculpaciones crezcan por encima de la delincuencia, "significa que la labor policial ofrece mejores resultados".
El lehendakari ha explicado que la seguridad de Euskadi se debe basar en cuatro pilares: convivencia, una Policía "moderna y preparada", una sociedad "autoprotegida" para hacer frente a nuevas amenazas y emergencias, y un trabajo de prevención ante adicciones, enfermedades mentales o nuevas formas de vulnerabilidad.
Imanol Pradales ha indicado que seguridad y convivencia "son las dos caras de la misma moneda", y que la convivencia "se basa en unas reglas básicas que respetamos y asumimos como propias". En este sentido, ha lamentado que se produzca un "debilitamiento" de "la conciencia de que, junto a nuestros derechos individuales, existen obligaciones hacia la comunidad de la que formamos parte".
"Percibimos una banalización de determinadas conductas antisociales, la sensación de que las normas básicas de convivencia pueden incumplirse", ha explicado. El lehendakari ha precisado que se producen "comportamientos que deterioran la convivencia", como "la falta de respeto hacia los demás o a quien opina diferente".
Junto a ello, ha apuntado a la necesidad de "recuperar el valor del espacio público", dado que "las calles y plazas, el transporte público, los negocios o las zonas de ocio, son lugares de todos".
No obstante, ha lamentado que, "en nombre de una determinada causa, se vulneran las normas, se ocupan o destruyen espacios públicos comunes". "No solo eso, estos comportamientos se ensalzan a través de redes sociales y se promueve un clima de agitación", ha censurado.
A su vez, ha expresado su preocupación por el hecho de que haya dirigentes políticos que "hablan de montaje policial para poner en duda las recientes actuaciones de la Ertzaintza". "No lo vamos a aceptar, me preocupa que algunos consideren que, para dar respuesta a determinados acontecimientos, se puede hacer uso de la violencia", ha añadido.
SIN REPETIR LA VIOLENCIA
Pradales ha recordado que Euskadi tiene "una historia negra de violencia y terrorismo que en ningún caso podemos permitir que se repita". Por ello, ha afirmado que el deber de los representantes institucionales y políticos es "defender los valores éticos y democráticos, y transmitirlos empezando desde casa".
En este sentido, ha subrayado que esta es una labor en la que hay que trabajar "en todos los ámbitos y entornos sociales, laborales, digitales o culturales". "Esto nos interpela a todas y a todos; al conjunto de la sociedad", ha afirmado.
Por ese motivo, ha instado "a las familias, profesores, educadores, actores políticos y sociales, al mundo del ocio, del fútbol, a los medios de comunicación, para que nos miremos todas y todos en el espejo, y nos preguntemos si estamos haciendo todo lo que debemos". "Animo a todos a asumir su parte de responsabilidad: hablar y educar, poner límites, fomentar el espíritu crítico y la libertad responsable, y hacer frente a la desinformación", ha añadido.
También ha aludido a la labor de la Ertzaintza y policías locales, que "deben intervenir en momentos complicados", para indicar que los agentes deben actuar "con profesionalidad, proporcionalidad y respeto", si bien ha advertido que es una "exigencia que debe ser recíproca", por lo que también "es exigible el respeto a la labor profesional".
"Es hora de reconocer la labor de los profesionales de la Ertzaintza y las policías locales. Debemos combatir una cultura contraria a su autoridad que se ha abonado durante décadas y aún pervive en parte de nuestra comunidad", ha explicado.
Ha subrayado que "la agresión, la amenaza y la intimidación no son aceptables bajo ningún concepto", y ha considerado que no será posible dar una respuesta adecuada a todo esto "a través de imposiciones o con más mano dura", por lo que es necesario "transmitir y fortalecer" valores de "respeto, la tolerancia o la convivencia".
En un plano más práctico, ha repasado algunas de las medidas que se adoptarán o que ya se están adoptando para adaptar a la Ertzaintza a unas amenazas que "evolucionan" y ante las que la Policía Vasca "no puede ir por detrás".
De esa forma, ha explicado que se implementará un sistema de videovigilancia dinámico para la gestión de "las situaciones de riesgo con el fin de aumentar la información contextual y la eficacia en la toma de decisiones". A su vez, se están creando programas de inteligencia artificial, y se mejorarán los uniformes de los agentes "mejorando su movilidad, ergonomía y confort térmico".