SEE advierte de que podrían producirse hasta 13.000 muertes anuales en España atribuibles a las altas temperaturas

En el congreso que se celebra en San Sebastián, alertan de que facilitan la propagación de virus de viruela del mono o el zika

Inauguración de la edición número 40 de la Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología
Inauguración de la edición número 40 de la Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología - DFG
Europa Press País Vasco
Publicado: miércoles, 31 agosto 2022 14:40

SAN SEBASTIÁN, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha señalado que, por el momento, en España la población "se está adaptando a las altas temperaturas más rápido de lo que estas aumentan como consecuencia del calentamiento global". No obstante, si el proceso se acelerara y no hubiera adaptación, podrían producirse hasta 13.000 muertes anuales a corto plazo en el Estado atribuibles a las altas temperaturas.

La edición número 40 de la Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología ha arrancado este miércoles en el centro Carlos Santamaría de la UPV/EHU, en San Sebastián, advirtiendo de que "el cambio climático mata y hay millones de vidas en juego".

La inauguración oficial del evento ha contado con la presencia de la presidenta de la SEE, Elena Vanessa Martínez, la presidenta de la Associaao Portuguesa de Epidemiología (APE), Elisabete Pereira, la consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, el diputado foral de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, la concejala de Desarrollo Económico, Marisol Garmendia, y la rectora de la UPV/EHU, Eva Ferreira, entre otros.

Entre los temas a tratar en este congreso están las consecuencias del cambio climático. Los expertos han alertado de que, en algo más de 30 años, la playa de la Concha de San Sebastián no tendrá arena en pleamar, predicción que los expertos hacen teniendo en cuenta el ritmo actual de la subida del nivel del mar. En el caso del mar Cantábrico, en los últimos 65 años el nivel del mar ha subido 15 centímetros lo que se traduce en la pérdida de 15 metros de playa.

Los científicos también han advertido de que las altas temperaturas y la contaminación "son factores de riesgo para enfermedades como el cáncer, la cardiopatía coronaria o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y facilitan la propagación de nuevos agentes como los virus de viruela del mono, el zika o el dengue".

En la mesa inaugural de la Reunión Anual de la SEE, que se desarrollará hasta este viernes bajo el título de 'Retos del Sigo XXI: Medioambiente, cambio climático y desigualdades sociales', han tomado parte Adolfo Uriarte, de la Dirección de Patrimonio Natural y Cambio Climático del Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco; Julio Díaz, de la Unidad de Referencia en Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano del Instituto de Salud Carlos III; Cathryn Tonne, del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal); y Koldo Cambra, de la Dirección de Salud Pública y Adicciones del Gobierno Vasco.

En su intervención, Julio Díaz ha subrayado los peligros del "cada vez más rápido aumento del nivel del mar, que amenaza la vida en nuestras costas tal y como la conocemos ahora". También se han referido a las altas temperaturas que ha alcanzado Mar Mediterráneo, que llegó a los 30 grados, 6,2 grados por encima de su temperatura habitual.

Desde 1982 se han duplicado las olas de calor marinas, lo que ha dado lugar a un aumento de especies invasoras y a la disminución de la productividad de las aguas, afectando al rendimiento pesquero. De hecho, algunas especies ya se están desplazando al norte en busca de aguas más frías y están modificando la puesta de sus huevos.

VERANOS CALUROSOS

Asimismo, han señalado que los últimos siete años "han sido los más calurosos jamás registrados y 2022 va camino de ser el octavo". "La sucesión de veranos como este demostrará el cambio climático", ha asegurado Adolfo Uriarte.

Por el momento, en España la población se está adaptando a las altas temperaturas. "La temperatura umbral desde el punto de vista de la salud de definición de ola de calor sube 0,6 grados por década. Es una buena noticia, porque la temperatura de calentamiento global solo está subiendo a 0,42 grados por década en el periodo 1983-2018, lo que significa que, de momento, nos adaptamos", ha explicado Díaz Jiménez.

Según estudios del Instituto de Salud Carlos III, en el periodo que va desde 1983 hasta 2003 el impacto de las altas temperaturas sobre la mortalidad diaria a corto plazo indican que por cada grado en ola de calor aumentaba la mortalidad en un 14%. A partir de 2004 hasta 2013 ha bajado hasta prácticamente un 2%.

No obstante, según los modelos de AEMET, en el escenario más desfavorable la temperatura subirá a un ritmo de 0,7 grados por década, por lo que la capacidad de adaptación actual "no sería suficiente y podrían dispararse los fallecimientos". "Si no nos adaptamos, en España podría haber hasta 13.000 muertes al año en vez de las 1.300 de media anual que se produjeron en el periodo 2000-2009", ha alertado.

En cuanto a los incendios, "son una causa de mortalidad directa a corto" ya que "emiten partículas altamente tóxicas que pueden llegar a miles de kilómetros de distancia y que se relacionan con ingresos hospitalarios por causas cardiovasculares y respiratorias, partos prematuros, o bajo peso al nacer".

Respecto al ozono, que se forma a partir de precursores que emiten las industrias y los vehículos, el experto apuesta por articular medidas que disminuyan las emisiones cuando se prevean niveles altos de ozono. En este sentido, Cathryn Tonne, de ISGlobal, recuerda que, aunque las ciudades cubren el 1% de la superficie terrestre se estima que producen hasta el 50% de emisiones totales de gases de alto efecto invernadero.

ENERGÍAS RENOVABLES

Por ello, apuesta por cambiar la generación de electricidad a energías renovables, mejorar la eficiencia energética de los edificios, promover el transporte activo y público, fomentar las dietas basadas en plantas y aumentar los espacios verdes urbanos y periurbanos.

Tonne ha considerado que, a corto plazo, los líderes políticos deberían centrarse en la reducción de los contaminantes de efecto invernadero de vida corta, como el metano de la agricultura y el carbono negro de la combustión.

Ante este panorama, los expertos insisten en que es "fundamental" que la Administración tome "medidas urgentes" y que los ciudadanos, a nivel individual, "se impliquen".

"Con aumentar solo entre el 1,5 y el 2% el PIB en la transformación del modelo energético sería suficiente para estabilizar la situación", ha opinado Adolfo Uriarte, quien ha valorado el decreto energético que regula las temperaturas mínimas y máximas de los aparatos de aire acondicionado y las calefacciones. "Tenemos que cambiar el chip y ser mucho más eficientes en el uso de la energía, porque despilfarramos muchísima", ha añadido.

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