Apertura del Hotel Rural Haza de la Concepción en Malpartida de Plasencia - DIPUTACIÓN DE CÁCERES
MALPARTIDA DE PLASENCIA (CÁCERES), 23 Jul. (EUROPA PRESS) -
El emblemático Palacio Haza de la Concepción, propiedad de la Diputación de Cáceres y gestionado por la empresa extremeña Lalamala S.L., inicia una nueva etapa como hotel rural de cuatro estrellas verdes y restaurante de alta cocina, tras una profunda rehabilitación orientada al turismo sostenible y la dinamización del entorno rural.
Ubicado en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera de Monfragüe, el hotel cuenta actualmente con 14 exclusivas habitaciones y capacidad para 28 huéspedes, con previsión de ampliación hasta 36 plazas gracias a la futura incorporación de dos apartamentos.
El complejo dispone de piscina, salas de reunión y espacios para eventos, todo ello rodeado de jardines y dehesas centenarias. Haza de la Concepción es un "proyecto dinámico y en constante evolución", que integra diversas iniciativas orientadas a enriquecer la experiencia de los visitantes y a generar un impacto positivo en el entorno rural.
Entre los servicios previstos, la empresa contempla la incorporación de un gimnasio en el futuro, ampliando así la oferta de bienestar para los huéspedes, ha informado la propiedad del hotel en nota de prensa.
Por su parte, el restaurante Zagala apuesta por una cocina de autor basada en el producto extremeño, reinterpretando la tradición "con creatividad y respeto al entorno". La empresa gestora ha confiado en Roberto Santos como jefe de cocina de su establecimiento.
PROYECTO "CON ALMA"
La representante de la empresa Lalamala S. L., María Luisa Rodríguez Pozo, ha dado la bienvenida a los asistentes a la apertura oficial de "un proyecto con alma, con raíces, un proyecto que habla de Extremadura, de la dehesa, del descanso, de los y las extremeñas, porque estamos en el corazón de Extremadura".
Es esta empresa la que gestionará y explotará este proyecto agroturístico que ha impulsado la Diputación de Cáceres con la rehabilitación del palacete y conjunto residencial en una finca dentro del término municipal de Malpartida de Plasencia.
Tras una remodelación completa, llevada a cabo por la institución provincial en los últimos años, con una inversión de más de 4 millones de euros, y la licitación y adjudicación de explotación, este hotel rural abre sus puertas, "y hay que venir a verlo", ha animado el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales.
"Hay que venir a verlo porque está en un sitio privilegiado, en una finca propiedad de la diputación, que ha sido adjudicado a una empresa familiar extremeña, que ha invertido para crear empleo y dar riqueza a esta zona", ha remarcado el presidente provincial.
Está, además, ha detallado, "en una finca con ganado, con un hermoso encinar, con unas instalaciones inmejorables y muy próximo a puntos clave para el turismo como Madrid, así que va a ser otro motor importantísimo del norte de la provincia, por lo que es importantísima la colaboración público-privada para convertir a este proyecto, como a otros, en referentes de la provincia y de Extremadura".
Hay que recordar que este conjunto de instalaciones, construidas en la primera década del siglo XX, consta de un edificio residencial principal o palacete y construcciones anexas destinadas, en su día, a viviendas de trabajadores y otros usos agropecuarios, ha informado la Diputación de Cáceres en nota de prensa.
La finca, propiedad desde el año 1970 de la institución provincial, dispone del palacio, que tanto en él como en su entorno se ha venido trabajando con el fin de adaptarlos para uso como hotel rural, siendo el resultado un hotel rural de 4 estrellas verdes, con capacidad para 28 personas, 14 habitaciones y la posibilidad de ampliación, además del restaurante 'Zagala', que estará bajo la batuta del chef extremeño Roberto Santos, quien ha apuntado a la calidad, la cercanía, los productos de la tierra y al reconocimiento a los productores locales como marca de este espacio gastronómico.
Asimismo, María Luisa Rodríguez ha hecho hincapié en alguno de los pilares en los que se apoya este proyecto familiar, como por ejemplo, la formación, el arte y la artesanía y la naturaleza.
Cabe destacar que otro de los valores que puede tener este complejo es que en la finca en la que se encuentra, la Diputación de Cáceres tiene ubicado parte de su ganado vacuno, que crea y cuida, a través de su Área de Agricultura y Ganadería, para el mantenimiento de razas como la Blanca Cacereña, en peligro de extinción, o la Avileña Negra Ibérica, ganado que se adjudica a los ganaderos y ganaderas de la provincia, a un precio especial, con el objeto de impulsar la mejora de las cabañas ganaderas, mantener puestos de trabajo y fijar población.
A esto se añaden los viveros de plantas de temporada y arbolado con que cuenta la diputación para destinar también a los municipios de la provincia.