BADAJOZ, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Museo Provincial de Bellas Artes de Badajoz abre su programa de exposiciones de este año 2009 con una antológica dedicada al pintor pacense Manuel Fernández Mejías, en la que se recoge medio centenar de obras, entre las que destacan los bodegones.
La muestra fue inaugurada en la tarde de ayer en un acto al que asistió la vicepresidenta y diputada del Área de Cultura de la Diputación, Inmaculada Bonilla; el director del museo, Román Hernández; el director del área cultural de la Institución Provincial, Francisco Muñoz; la comisaria de la muestra, Mª Teresa Rodríguez Prieto, así como la viuda del pintor, Eva Calleja, y sus tres hijos.
Nacido en Badajoz en 1911 y fallecido en 1991 con 80 años, Fernández Mejías fue hijo de ferroviario y discípulo de Adelardo Covarsí y Antonio Juez. Más tarde se jubilaría como profesor de la Escuela de Artes y Oficios pacense.
En su intervención, Inmaculada Bonilla amplió la biografía del artista indicando que "continuó en Madrid aquella formación inicial gracias a una beca concedida por la Diputación de Badajoz". Explicó que a su regreso, Manuel Fernández Mejías vivió en su ciudad dedicado a la pintura, también al deporte "y formando parte de un círculo artístico y cultural muy conocido en la capital pacense y del que participaban su esposa, Eva Calleja, sus hijos, todos con dotes artísticas notables y lo más granado de la élite cultural del Badajoz de su época".
Destaca la Diputación de Badajoz en nota de prensa que desde 1997, el Museo de Bellas Artes de Badajoz mantiene entre sus líneas preferentes de trabajo la de investigar, de una parte, la vida y obra de los artistas representados en sus colecciones, y de otra la de mostrar sus obras mediante exposiciones antológicas como la inaugurada en homenaje a Fernández Mejías.
Román Hernández recordó que "esta exposición es una producción del museo, es decir, que todo lo relacionado con la muestra está programado y desarrollado por la pinacoteca provincial, en concreto por la comisaria Teresa Rodríguez, conservadora del propio museo y autora también del correspondiente catálogo".
MEDIO CENTENAR DE OBRAS
El Bellas Artes de Badajoz sólo posee tres bodegones del pintor, el último como donación efectuada en los años ochenta. De hecho no ha sido fácil recopilar el medio centenar de obras que configuran la muestra porque la mayoría pertenece a particulares y por el escaso tiempo libre que restaba al artista para dedicarlo a sus cuadros.
Aún así, declaró en vida que su "mayor satisfacción es terminar un cuadro en el que pongo verdadero afán. Pero después de terminarlo, creo que tengo que empezar otro para superarlo".
Recuerda la Institución Provincial que Manuel Fernández Mejías se expresó "de forma notable en varias técnicas pictóricas", con predilección por el óleo y la acuarela para sus bodegones y paisajes, los géneros destacados y preferidos del artista.
La demostración más palpable, según Bonilla, es que "su pintura de bodegones le procuró una abundante, selecta y fiel clientela. Son obras que recuerdan algunos ecos de Felipe Checa, el maestro del bodegón extremeño, y que en él se definen por su carácter clásico y personal, con clara preferencia por el mundo de la caza, sin faltar otros elementos propios de este tipo de género como los cacharros, cerámicas y frutos y frutas variados".
CUARENTA AÑOS DE TRABAJO
La exposición que se muestra en el museo hasta el próximo 15 de marzo repasa las diversas etapas de la obra del pintor, desde los años 30 y hasta la década de los 70 del pasado siglo. A los bodegones, el grueso mayor, se añaden marinas, paisajes y figuras humanas, todo ello a partir de esquemas compositivos característicos e influenciados por el Siglo de Oro español.
Sin embargo, la huella del impresionismo en Mejías, patente en los años cincuenta, dará como resultado nuevas formas de utilizar el óleo con líneas desdibujadas y colores vivos, dejando atrás el tenebrismo barroco y consiguiendo mayor iluminación de los conjuntos, explica la diputación
La diputada provincial rememoró en su intervención varias facetas personales del pintor, entre ellas las de ser una persona "perfectamente integrada en el ambiente y la actividad expositiva del momento", o la de participar dentro y fuera de su tierra en numerosas exposiciones junto a sus antiguos profesores, colegas y amigos, entre los que se contaban, además de Covarsí y Juez, Eugenio Hermoso, Ramón Fernández Moreno, Alejandro Tinoco, José Amador, Fernández Torrado y los escultores extremeños de su tiempo.