La consejera de Hacienda y Administración Pública, Elena Manzano, durante el debate de convalidación del decreto ley de medidas fiscales. - ASAMBLEA DE EXTREMADURA
MÉRIDA, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Decreto-ley 1/2025, de 23 de enero, de medidas fiscales urgentes en materia tributaria ha sido convalidado en la sesión plenaria de este jueves en la Asamblea de Extremadura, con los votos de PP y de Vox, en virtud de un acuerdo anunciado por ambas partes antes de su debate.
Así, y tras aprobarse la convalidación de este decreto, se ha aprobado por la unanimidad de la Asamblea de Extremadura que su tramitación se realice como proyecto de ley por la vía de urgencia.
Un decreto que, a pesar de no recoger "todo" lo que a Vox le gustaría, supone una oportunidad para "seguir avanzando en la dirección correcta", ha dicho el presidente del Grupo Parlamentario, Ángel Pelayo Gordillo, quien ha advertido que, en todo caso, no supone un apoyo "incondicional" al gobierno de María Guardiola, a quien ha advertido que estarán "muy vigilantes", y a quien ha pedido que "no se duerma en los laureles".
"No se confíen", ha dicho el dirigente de Vox, quien ha añadido que "aún quedan muchas cosas pendientes por hacer en Extremadura y vemos que les cuesta mucho avanzar en la dirección correcta", para añadir que serán "muy exigentes para volver a llegar a cualquier tipo de acuerdo".
Todo esto después de que poco antes de que se iniciara el debate el propio Gordillo y el consejero de Presidencia, Abel Bautista, anunciaran, por separado, y fuera del hemiciclo, ante los medios de comunicación, el citado acuerdo.
La convalidación ha sido votada en contra por los grupos Socialista y Unidas por Extremadura, que han recriminado a Guardiola esta nueva reedición del "romance" de PP y Vox, en medio de un acalorado debate en el que la presidenta de la Cámara, Blanca Martín, ha tenido que parar en numerosas ocasiones el tiempo del interviniente para mandar a callar al resto de diputados.
Un debate con un tono y unas palabras más gruesas de lo habitual, que ha llevado a la propia presidenta a retirar del diario de sesiones, por decisión propia, el término "sillones caros" con el que la portavoz socialista, Piedad Álvarez, se ha referido a los que ocupan los miembros de la Mesa de la Asamblea, como posible moneda de cambio en la negociación entre PP y Vox.
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