Actualizado 30/04/2013 14:28

Monago defiende en Bruselas que normativa de tabaco concilie derecho a salud y a actividad de zonas desfavorecidas

Advierte de que se perderían "muchos miles de empleos" si sale adelante la propuesta

BRUSELAS, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Extremadura, José Antonio Monago, ha defendido este martes que la revisión de la directiva europea de los productos del tabaco concilie el derecho a la salud pero también la actividad de cultivo de las zonas desfavorecidas como Extremadura y ha reclamado un estudio de impacto exhaustivo para medir el impacto económico de los cambios propuestos por la Comisión Europea para el propio sector y otras actividades económicas asociadas.

"En muchas ocasiones el cultivo del tabaco se produce en zonas desfavorecidas en la Unión Europea con lo cual tiene una repercusión en el empleo y en ese propio desarrollo rural muy importante", ha explicado Monago en declaraciones a la prensa en Bruselas, donde este martes defenderá el dictamen a la revisión de la normativa de productos del tabaco propuesta por la Comisión Europea el pasado mes de diciembre del que es ponente ante la Comisión de Recursos Naturales del Comité de las Regiones (CdR) de la Unión Europea.

En su intervención, Monago ha explicado que el dictamen busca "conciliar por un lado el derecho a la salud", algo que "evidentemente nadie discute" pero también reclama que los cambios normativos incluyan un "el impacto económico que puede suponer una directiva que fuera excesivamente restrictiva y que no tuviera consideración de esos otros elementos" como el hecho de que es un cultivo que "vertebra territorios" y "que garantiza la presencia de personas en entornos rurales", especialmente en las desfavorecidas como Extremadura.

"Esa es la recomendación que vamos a hacer", ha explicado el presidente extremeño, que se ha mostrado convencido de que conciliar ambos intereses "se puede hacer si hay voluntad de las partes".

"Estamos hablando de un cultivo agrario, que tiene una repercusión en los territorios y en especialmente en territorios que tienen la consideración de zona desfavorecida", ha insistido el dirigente extremeño, que ha recordado que "cientos de miles de europeos" viven del cultivo de forma directa o indirecta en la UE.

LA PROPUESTA DE BRUSELAS

Más de 1,5 millones de personas en toda la UE trabajan de forma directa o indirecta en el sector, incluidas 20.000 familias en Extremadura, que produce el 93% de todo el tabaco en España.

La Comisión propuso en diciembre entre otros, en el marco de la revisión sobre la directiva de los productos del tabaco que data de 1991, que las advertencias sobre los riesgos de fumar -combinando el texto e imágenes- cubrieran el 75% de la superficie de las cajetillas de tabaco vendidas en la UE, casi el doble del 40% que es obligatorio en la actualidad y dejó en manos de los Estados miembros decidir si quieren introducir cajetillas genéricas en sus territorios.

También propuso prohibir los cigarrillos con sabores, como la fresa o la vainilla y mentolados, con el objetivo de disuadir a los menores, así como los aditivos que anuncian beneficios para la salud como la cafeína.

RESTRICCIONES DE COMPONENTES Y ETIQUETADOS GENÉRICOS

Monago ha criticado la pretensión de "algunos" de promover "una restricción de componentes" en los cigarrillos y la propuesta de introducir "unos etiquetados que hagan que al final el tabaco se convierta en un consumo genérico y por lo tanto el criterio a la hora de comprar el tabaco sea de precio cuando muchas zonas lo que producen es un tabaco de calidad" como en el caso de Extremadura.

"Fíjese el impacto que supondría, que perderíamos muchos miles de empleos y el tabaco en definitiva se traería de terceros países", ha criticado.

Así, Monago ha insistido en que al final con los cambios "no se protegería adecuadamente la salud" y por el contrario podría provocar "el incremento del contrabando" que "nadie quiere" e impedir que "estuviera garantizada la trazabilidad de ese producto como consecuencia de importaciones de terceros países porque lo que se prima en definitiva es un tabaco genérico y cuando eso se hace la tentación natural del mercado es consumir los productos más baratos".

El presidente extremeño ha insistido en que Extremadura reclama que los cambios propuestos se estudien "de manera muy reflexiva, muy testada" y se determinen "los impactos que pueda tener sobre la economía", aunque ha admitido que todavía no cuentan con un estudio de impacto detallado de cómo afectaría a la caída de producción y empleo en la comunidad si sale tal cuál adelante la propuesta de Bruselas.

"Tiene que analizarse muy exhaustivamente esos impactos", ha insistido el dirigente extremeño, que también ha defendido mantener "otros principios muy consagrados en el acervo comunitario" en el marco de la propuesta como la propiedad intelectual, la unidad de mercado, la subsidiariedad y el no abusar de los actos delegados.

EVITAR RADICALISMOS

Monago ha insistido en la necesidad de evitar "radicalismo" en la UE con los cambios propuestos en la producción y comercialización de tabaco. "Hablamos del tabaco pero podríamos hablar de los alcoholes y mañana tuviéramos la tentación de prohibir los alcoholes o prohibir las bebidas azucaradas por los efectos", ha avisado.

El presidente extremeño ha defendido este martes su proyecto de dictamen ante la Comisión de Recursos Naturales del Comité de las Regiones (CdR) de la Unión Europea, órgano consultivo de la Comisión Europea que representa los intereses de las regiones europeas. El pleno del Comité de las Regiones someterá a votación el dictamen los próximos 3 y 4 de julio.

La Comisión Europea confía en que los Veintisiete y el Parlamento Europeo den su visto bueno a la propuesta en 2014 para que pueda entrar en vigor 2015-2016.