Una jornada del Proyecto Acordes en una residencia de Malpartida de Plasencia - DIPUTACIÓN DE CÁCERES
MALPARTIDA DE PLASENCIA (CÁCERES), 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Proyecto Acordes de la Diputación de Cáceres y Fundación Atrio, que utiliza la música como instrumento para promover el bienestar emocional, llega a más de 1.000 personas de la provincia.
El presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, junto al presidente y el gerente de la Fundación Atrio, José Polo y Miguel Galán, respectivamente, ha visitado la Residencia Geriátrica Nuestra Señora de la Luz, de Malpartida de Plasencia, para conocer una jornada de esta iniciativa.
El Proyecto Acordes se está llevando a cabo en 13 colegios y 37 centros de mayores y atención a personas con discapacidad de la provincia y utiliza la música como herramienta para promover el bienestar, el aprendizaje y la inclusión social.
Miguel Ángel Morales ha reiterado los beneficios de la música para estimular, a través de ella, el desarrollo cognitivo, emocional y social, tanto de las personas mayores como de los más pequeños, además de recalcar que ayuda a fomentar valores de inclusión, de creatividad y de resiliencia en la comunidad.
Unas palabras que ha corroborado José Polo, quien ha manifestado su satisfacción ya que al visitar a los participantres se comprueba que no se han equivocado. "Estamos haciendo lo que hay que hacer, y realmente es fantástico escuchar y ver la mejora que tienen", ha subrayado, al tiempo que ha agradecido el apoyo de la institución provincial, con lo que se demuestra que el dinero vuelve a la gente y entre todos se pueden hacer "grandes cosas".
En esta mañana, un grupo de mujeres y hombres, acompañados en todo momento por la terapeuta Lucía González, han ido recordando letras y músicas, han seguido su ritmo con instrumentos, han cantado, bailado y a la vez han ejercitado manos y pies, ha destacado la Diputación de Cáceres en nota de prensa.
"La música es importantísima, la música es vida, es clave para despertar los recuerdos y de ella obtenemos un beneficio físico, emocional, social, porque, al final, cantan juntos, hablan, ríen... Es, sin duda, alegría", ha explicado González.
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