MIRANDILLA (BADAJOZ), 17 (EUROPA PRESS)
Los vecinos de la pequeña localidad pacense de Mirandilla, donde ayer resultaron heridos tres personas en un enfrentamiento mantenido con la familia Molina, cuyos miembros la emprendieron a disparos contra sus convecinos cuando les vieron llegar en masa y armados con palos a su vivienda, aseguran que se sienten "atemorizados" y "muy nerviosos" tras lo ocurrido.
Asimismo, exigen una rápida actuación de la justicia, para impedir que la familia que según dijeron "tantos problemas ha creado a lo largo de los últimos diez años en este pueblo tranquilo no regrese bajo ningún concepto" al mismo.
En declaraciones a Europa Press Televisión, Loli Jiménez, quien acudió hacia las 14.00 horas de ayer junto a otras 300 personas al domicilio de los Molina, cansada de soportar "agresiones insultos y barbaridades" protagonizadas por miembros de dicha familia, relató que los disparos, unos ocho, fueron efectuados con "una escopeta de caza" desde la terraza de la vivienda, donde se atrincheraron los inquilinos, causando heridas de bala a tres varones.
Esta mujer justificó la actuación del pueblo que según dijo "se movilizó" por completo, "cansado de las vejaciones y actuaciones" de los siete miembros de esta familia a los que culpabilizó de romper "la pacífica convivencia por la que siempre se ha caracterizado el municipio".
Así, explicó que el pueblo tras soportar muchos años de "graves incidentes" está "atemorizado", y añadió que por ello ayer decidió tomar la determinación "de salir a la calle para buscar soluciones", precisó. "Esta gente se toma la justicia por su mano". "El pueblo ha tenido que hacer esto", opinó.
DETONANTE.
Como detonante de lo sucedido, Loli expuso que la tarde del sábado tuvo lugar en el municipio una manifestación, convocada por el alcalde de la localidad, bajo el lema 'Por la convivencia y contra los violentos', y a raíz de esta protesta los Molina, "agredieron a un matrimonio".
"Todo comenzó el sábado cuando pegaron una paliza a una señora y la arrastraron e insultaron", explicó. Esta nueva agresión se suma a la ocurrida en la tarde del sábado, tras concluir la manifestación pacífica, cuando, según indicó el alcalde de la localidad, José María Carrasco, el esposo de la misma mujer también resultó agredido.
HERIDOS.
Por su parte, el alcalde, José María Carrasco, apuntó que "tres miembros de la familia" efectuaron los disparos, que causaron tres heridos de arma, dos de los cuales ya han sido de alta, del hospital de Mérida, donde fueron trasladados tras el altercado.
Asimismo, señaló que aún permanecen en el mismo centro hospitalario dos heridos, aunque no revisten un estado de "gravedad". Una de las heridas es la mujer a quien atacaron los agresores antes de los disparos.
Carrasco lanzó un mensaje de tranquilidad al vecindario y pidió una "justicia rápida" contra los cuatro adultos de la familia que fueron detenidos tras los altercados, por un despliegue especial de la Guardia Civil.
Además, subrayó que el cabeza de familia de los Molina es natural de Mirandilla y explicó que se trasladaron a este municipio tras "ser expulsados" de otras poblaciones por protagonizar "continuos problemas".
MEDIDAS DE SEGURIDAD.
En cuanto a las medidas que se tomarán en el futuro, anunció que esta tarde tendrá lugar una reunión de la Junta de Seguridad Local a la que acudirán altos mandos de la Guardia Civil, así como el subdelegado Gobierno en Badajoz, la autoridad local y una representación de vecinos.
Por otra parte, muchos de los vecinos manifestaron sus deseos de que se impida a los causantes de "numerosos incidentes" en la población regresar al mismo. "El pueblo está nervioso". "No queremos que vuelvan", sentenció una de las vecinas, María Josefa.
Aún más nerviosa y afectada se mostró Francisca Pérez, quien explicó que tuvo que ser atendida ayer en el hospital de la capital extremeña por "un ataque de nervios", tras presenciar todo lo ocurrido desde su vivienda que apenas dista uno metros de la de los Molina.