Publicado 24/10/2017 19:59CET

Agentes autonómicos describen el domingo en As Neves: "A donde se dirija la vista está todo rodeado" de fuegos

Durante unas 11 horas evacuaron a personas mayores y a niños, uno de ellos con movilidad reducida, y salvaron numerosas viviendas

VIGO, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía Autonómica de la Jefatura de Vigo que durante la ola incendios consiguieron evacuar a varias personas mayores y a niños, uno de ellos postrado en una cama y con respiración asistida; y que ayudaron a evitar que las llamas alcanzasen algunas viviendas, describen el escenario del domingo 15 de octubre en As Neves: "A donde se dirija la vista está todo rodeado de incendios".

Así consta en las diligencias instruidas por tres de los efectivos, a las que ha tenido acceso Europa Press, acerca de los sucesos que vivieron el domingo, cuando trabajaron sin interrupción durante unas 11 horas y llegaron a actuar en diversos lugares de las localidades de Pazos de Borbén, As Neves y Ponteareas.

Tal y como explican en las diligencias, los agentes vivieron diversas vicisitudes, que empezaron cuando acudieron a Rubiós (As Neves), donde había una señora en peligro.

Si bien el incendio estaba llegando a la pista asfaltada que comunicaba la casa de la mujer, ésta fue localizada por los efectivos y trasladada a una zona segura, quedando a cargo de unos vecinos.

Poco después escucharon gritos pidiendo ayuda desde el lugar de A Ribadeira, por lo que los dos efectivos que componían la dotación policial volvieron a la pista asfaltada "rodeados de fuego, que avanzaba muy rápido por todos los flancos debido al viendo".

Una vez allí, solicitaron la presencia de una cuadrilla y una motobomba, además de una ambulancia, al ser informados de que en una vivienda había una persona mayor, cuatro niños de corta edad y otro postrado en una cama conectado a un aparato de respiración asistida, quienes "corrían peligro" debido al abundante humo dentro de la vivienda.

Junto a un tercer agente, que se presentó voluntario, se coordinaron para facilitar la llegada de los medios y tratar de evacuar al enfermo.

No obstante, cuando realizaban los preparativos para sacar a todos de la casa, observaron que el establo estaba comenzando a arder, por lo que los actuantes y la cuadrilla procedieron a sofocar las llamas y a organizar la salida de la ambulancia y dos vehículos de la familia.

El incendio estaba entonces a escasos 10 metros, por lo que un agente subió al vehículo policial y conminó al resto a pegarse y no pararse, "pudiendo, no sin riesgo, llegar al cruce todos un poco chamuscados pero a salvo".

Posteriormente, el agente volvió junto al resto de compañeros, que consiguieron salvar la vivienda.

"EN SERIO PELIGRO"

Fue entonces cuando un grupo de varios jóvenes pidieron ser auxiliados en la parte más alta de A Ribadeira, por lo que dos de los agentes subieron a un vehículo policial y fueron en su ayuda "sin poder evitar que en el trayecto, ahora más largo, el vehículo --fuese-- alcanzado por las llamas y el humo", que les hizo salirse en dos ocasiones de la vía.

"En serio peligro" continuaron hasta llegar junto a los jóvenes, que ayudaron a apagar las llamas en el capó del vehículo policial tras haberse internado una rama incandescente por la entrada del aire.

Allí, junto al indicativo de extinción y los agentes, se evitó que varias viviendas se viesen afectadas por el fuego, que ya había alcanzado una vivienda deshabitada.

Acto seguido, acudieron a un aviso en el lugar de As Gándaras, donde el incendio había llegado a una casa en zona forestal y donde evacuaron a una señora mayor con síntomas de intoxicación por humo hasta la vivienda de un vecino, al que se le quemó por completo una nave con material de fontanería y cuyo domicilio "los actuantes convirtieron en un geriátrico y una guardería infantil, ya que era a donde se trasladaban a todos los que eran auxiliados".

A continuación, los vecinos informaron a los agentes de que una persona con movilidad reducida había llegado con un vehículo a su vivienda y se negaba a abandonarla pese a que las llamas estaban próximas.

Esta persona fue localizada y evacuada al centro del pueblo, mientras los vecinos con mangueras y aperos intentaban proteger la vivienda del fuego.

Tras salvar otras viviendas en Outeiro, los agentes fueron a Puzo, un lugar de la parroquia de San Mateo de Oliveira, en Ponteareas, donde también ayudaron a vecinos a apagar las llamas cercanas a casas usando cubos y mangueras; hasta que a las 1,40 recibieron la indicación de finalizar el servicio.

"Si bien los integrantes quisiéramos seguir con el mismo, no se nos permitió continuar", apuntan.

"VALIENTES"

En las diligencias, los agentes, que trabajaron durante unas 11 horas y se vieron afectados por el humo tanto en los pulmones como en los ojos, subrayan que durante ese tiempo tuvieron que lidiar con los incendios, planificar vías de escape, auxiliar a la gente, combatir el avance del incendio, y también hacer frente a personas presas del pánico que los increpaban, aunque luego se disculparon.

Asimismo, felicitan a los integrantes de la cuadrilla de Caldas, que "de forma valiente y bajo condiciones climatológicas y ambientales extremas, supieron realizar su trabajo en momentos con riesgo para sus vidas".

Finalmente, aplauden la labor de los dos integrantes de la ambulancia que auxilió al menor, quienes "realizaron su trabajo más allá de su deber y haciendo gala de gran valor".

SINDICATOS POLICIALES

La Unión Federal de Policía (UFP) ha ensalzado la labor realizada por estos funcionarios, que formaban parte de un dispositivo de más de 19 agentes en total, y al que se ofrecieron como voluntarios más efectivos, si bien "por falta de medios y vehículos no pudieron formar parte".

Por su parte, el Sindicato Unificado de Policia (SUP) ha pedido que se condecore a los agentes que intervinieron durante los incendios, y especialmente a los que participaron en los desalojos y en las labores de extinción durante toda la jornada.

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