SANTIAGO DE COMPOSTELA 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través de la Misión Biológica de Galicia (MBG), ha puesto el foco en modelar los factores meteorológicos y ambientales que modulan el nivel de severidad del fuego en la vegetación y el suelo de los incendios forestales ocurridos en Galicia en 2017, 2020, 2022 y 2025 a través de dos estudios cuyos resultados se publican en revistas de alto impacto.
Así, uno de los trabajos analiza cómo las condiciones meteorológicas influyen en la severidad de los incendios forestales. El estudio cuantifica la influencia de las variables meteorológicas en la severidad del fuego en la vegetación y el suelo medida a través de índices espectrales, para lo que combina observaciones de campo, imágenes del satélite Sentinel-2 y modelos predictivos.
En concreto, analizaron 18 incendios ocurridos en 2017, 2020 y 2022, 17 de ellos en Galicia y uno en Zamora, utilizando la base de datos de parcelas de campo de Hydrosoil, que comprende mediciones realizadas en 118 parcelas, e imágenes del satélite Sentinel-2. Estas observaciones se combinaron con datos de temperatura, humedad, viento, precipitaciones, humedad del suelo y radiación solar, además de índices de peligro de incendios, y se aplicaron modelos estadísticos y de aprendizaje automático.
Los resultados muestran que la severidad del fuego en suelo y vegetación no depende de una sola variable, sino de la interacción entre la humedad atmosférica, el Índice de Propagación Inicial, el déficit de presión de vapor, la humedad superficial del suelo y la radiación solar.
"Consideramos que estos resultados pueden contribuir al desarrollo de mejores herramientas de alerta, evaluación de impactos y gestión post-incendio. La vegetación y la topografía también condicionan la severidad y deberán incorporarse a futuros modelos", han avanzado los autores del estudio.
ESTUDIO SOBRE FACTORES AMBIENTALES
El segundo estudio analizó qué factores ambientales determinan la severidad de los incendios forestales a través del estudio de 15 incendios forestales ocurridos en Galicia entre el 8 y el 25 de agosto de 2025, diferenciando entre la severidad de la vegetación y la severidad del suelo.
El objetivo principal era investigar la contribución relativa de los factores relacionados con la vegetación, el clima, la topografía y el área quemada en incendios precedentes a la severidad de la quema de vegetación y suelo en incendios forestales ocurridos en 2025 en el noroeste de España, bajo condiciones climáticas extremas cada vez más representativas de los futuros regímenes de incendios.
Los resultados revelaron que la severidad de la vegetación y del suelo varió considerablemente entre los 15 incendios. A escala de incendio, la severidad de la vegetación estuvo principalmente relacionada con la sequía durante la semana anterior al incendio, la humedad de los combustibles finos muertos y la superficie previamente quemada. Por su parte, la severidad del suelo estuvo dominada principalmente por las condiciones meteorológicas cuando comenzó el incendio.
Estos resultados muestran que las condiciones meteorológicas y el área quemada en incendios anteriores explican una parte importante, aunque no toda, de las diferencias de severidad entre incendios. A escala píxel, los factores más importantes fueron el tipo de vegetación y las condiciones de vegetación antes del incendio, junto con variables topográficas como pendiente y orientación.
El estudio se centra en una única temporada de incendios forestales caracterizada por condiciones excepcionalmente extremas. Por consiguiente, la importancia relativa de los factores determinantes de la severidad de los incendios identificados aquí podría variar en temporadas de incendios menos extremas o en años con condiciones climáticas contrastantes.
"Diferenciar entre severidad de vegetación y de suelo permite detectar zonas donde existe un riesgo especialmente elevado de degradación del suelo, escorrentía, erosión y transporte de sedimentos, ayudando a priorizar tratamientos de estabilización, control de erosión y restauración", ha concluido el equipo de investigación.