LUGO 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) ha mostrado su inquietud ante el proyecto de dos plantas de producción de biometano previstas en la parroquia de Quende, en el municipio lucense de Abadín, impulsadas inicialmente por la empresa energética Moeve (antigua Cepsa).
El sindicato advierte de que este tipo de plantas no solo utilizan purines y estiércoles procedentes de explotaciones ganaderas, sino también otros materiales como residuos de mataderos, subproductos de la agroindustria o lodos de depuradoras, además de materia orgánica vegetal.
Además, la organización agraria alerta de algunas de las emisiones asociadas a este tipo de plantas, entre ellas compuestos como el sulfuro de hidrógeno, conocido por su olor a azufre, que puede generarse durante el proceso de digestión de materia orgánica.
El SLG también advierte de que el proceso genera un subproducto denominado digestato, cuya gestión, según apunta, puede mantener problemas similares a los ya existentes con los purines y estiércoles, al conservar nutrientes como el nitrógeno o el fósforo.
Finalmente, la organización agraria sostiene que este tipo de proyectos responden a un modelo promovido por grandes compañías energéticas y cuestiona su encaje en territorios con un modelo de ganadería familiar y extensiva como el de Abadín. En este sentido, defiende que el problema de fondo en Galicia en relación con la gestión de purines y estiércoles está vinculado a la falta de superficie agraria útil disponible para las explotaciones.