SANTIAGO DE COMPOSTELA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
La secretaria xeral del Sindicato Labrego (SLG), Carme Freire, denunció hoy "un total silenciamiento" por parte de la Xunta de Galicia ante "los problemas que provoca al ganado" la obligatoriedad de la vacunación contra la enfermedad de la lengua azul.
En rueda de prensa, Freire recriminó que "no dicen que haya ningún problema de salud en los animales que se vaya a transmitir a la cadena alimentaria", por lo que, "no se justifica" la obligación de la vacuna que "produce grandes pérdidas".
"Lo único que quiere la Administración gallega es mirar para los beneficios de quien venden las vacunas", achacó la secretaria xeral del Sindicato Labrego.
Al respecto, Freire exigió el reconocimiento de que existe "un problema grave" y remarcó que los datos oficiales sobre la incidencia de la vacunación "no existen". Así, explicó que hace menos de un mes se juntaron diversas entidades del Estado para exigir para poder escoger libertad de elección sobre esta materia.
"No estamos dispuestos a seguir cargando con los experimentos de las farmacéuticas y de las veterinarias en nuestras explotaciones", criticó la secretaria xeral del sindicato.
CASOS
En este sentido, el ganadero y miembro de la dirección del Sindicato Labrego Adolfo Cabarcos subrayó que entre la supuesta problemática producida por esta vacuna se encuentran casos como becerros que nacen sin fuerza, vacas que dejan de dar leche, así como el incremento de abortos, cojeras y ceguera de crías recién nacidas.
Asimismo, destacó que desde la puesta en marcha de la obligatoriedad de la vacuna en septiembre de 2008 no conoce "ninguna explotación que no tuviese problemas", subrayó.
Por ello, resaltó que en 2009 se empleó una vacuna menos perjudicial, pero este año "se están aplicando las de 2008", lo que acarreó "los mismos incidentes que hace dos años". Así, Cabarcos demandó "estudios" antes de vacunar a las reses, pues "hay animales que ya producen esos anticuerpos", explicó.
De esta manera, Cabarcos ejemplificó que de unas 50 reses reproductoras, 4 dejan de dar luz, hay 3 o 4 abortos, así como un número similar de cojeras en casos adultos.
AMENAZAS
Por su parte, la ganadera Isabel Vilalba se refirió a "la importante caída de la producción" que conlleva, según dijo, esta medida sanitaria. Así, criticó que a la hora de emplear esta vacuna "no se valora el estado de los animales".
De esta manera, denunció "las amenazas" con pérdida de ayudas o inmovilización que reciben los ganaderos si no vacunan a sus reses. "Para nosotros está absolutamente probado que cuando se vacuna hay un estado de debilitamiento general de los animales", remarcó.
Por ello, reclamó protocolos "adecuados" ya que, en la actualidad, sólo se recogen los datos de los daños de los primeros siete días, pues según expresó Vilalba, la problemática "va mucho más allá".
En referencia a esto, Carme Freire, recriminó que se trata de disuadir a los ganaderos a quienes se le advierte de las consecuencias que puede acarrear para ellos no seguir con la inoculación.