OURENSE, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -
El sindicato Unións Agrarias (UU.AA.) urge a la Consellería de Medio Rural a "trabajar también en agosto" para convocar cuanto antes la Mesa del vino para llegar a un acuerdo que permita garantizar unos precios "dignos" para las uvas, por lo que insta también a la Xunta a "conseguir" que participen las bodegas, para evitar especulaciones en la compra durante la vendimia del próximo mes.
En una rueda de prensa, el secretario de UU.AA. en Galicia para el sector de la agricultura, José Ramón González Rodríguez, y el responsable local en la comarca del Ribeiro, Carlos Basalo, criticaron que algunas bodegas quieran "jugar con el viticultor" semanas antes de la vendimia de este año.
Según Basalo, la bodega del Ribeiro Alanís, del grupo Arnoia con bodegas en varias denominaciones de origen (DO) gallegas "ya intenta dejar claro que intentará comprar las uvas a precio de saldo para luego vender los mejores vinos de Europa al precio que quiera".
"En los últimos quince días, los viticultores del Ribeiro reciben escritos y llamadas telefónicas de ese grupo, en las que les dicen que este año no les podrán comprar las uvas, así comienzan a especular para bajar el precio del trabajo de los viticultores, una vez más, que se verán obligados en la vendimia, a vender sus uvas mucho más baratas", añadió.
EN OTRAS DO
Según ha dicho González, las bodegas del grupo Arnoia, se reparten por varias denominación de origen gallegas "y en todas hacen la misma maniobra para poder hacer después una contraoferta a la baja" y detalló que su capacidad para comprar uvas es de cuatro millones de kilos.
"Esta situación nos traslada a hace 5 y 10 años, cuando la falta de contrato homologado, como este año, facilitó la venta de alguna uva a 0,18 euros y no podemos volver a eso", criticó.
Basalo reclamó la "unión del sector" y la propia Xunta de Galicia, a la que reclamó que convoque la mesa del vino durante el mes de agosto, antes de la vendimia, para regular los precios "pues cuenta con mecanismos para hacerlo", reiteró.
FRUGA
Por su parte, la Federación Rural Galega (Fruga), a través de un comunicado, critica la falta de continuidad en los contratos de compra y venta de uvas "hasta su práctica desaparición" y acusa de ello a la Consellería de Medio Rural "desde la entrada del PP en su gestión", señala.
El presidente de Fruga, Xurxo Álvarez Pérez, cosechero en la DO Ribeiro, alude a esa inactividad oficial "en varias reuniones infructuosas, en las que la consellería figuró como mera espectadora, sin ejercer su papel de arbitraje para que las partes llegasen a acuerdos".
En ese sentido, reclamó también la vuelta a las mesas de negociación para llegar a acuerdos con las bodegas "realmente interesadas en firmar contratos" y que la consellería establezca "incentivos" para la promoción condicionados al logro de esos contratos.
"Ante la próxima vendimia, la inoperancia de la consellería permitirá que se entreguen uvas por debajo de los costes de producción lo que ocasionará graves problemas de rentabilidad a muchos productores y bodegas que producen sus propias uvas, en la práctica esto supondrá una bajada de calidad en las DO y un continuo abandono de muchas explotaciones vitivinícolas, que ocupan importantes espacios territoriales fértiles y ya tienen posicionados sus vinos en los mercados más selectos", según recoge el escrito.
Además, Fruga ha apuntado que calidad y prestigio "casan mal con los precios mesetarios que se quieren imponer" y que sólo beneficiarán a una parte muy pequeña del sector vitivinícola.
AYUDAS PAC
En la rueda de prensa de UU.AA., el secretario en Galicia se refirió también a las ayudas establecidas por la Comunidad Europea para la Política Agraria Común (PAC) y explicó que Galicia y la cornisa cantábrica "harán un frente común en septiembre para instar al ministerio de Agricultura a que haga uso de las herramientas previstas para reformar el régimen de ayudas".
Según González, el actual sistema europeo prioriza, en la concesión de ayudas, a los grandes propietarios de tierras antes que a los productores "por lo que como media, reciben más dinero los latifundistas de Andalucía y Castilla-León que los pequeños propietarios pero con explotaciones en marcha, en Galicia".
En ese sentido, hizo un llamamiento al Gobierno gallego para que defienda el interés de Galicia en este ámbito "frente a la ausencia de movimiento del ministro de Agricultura que decidió dejar las cosas como estaban, y eso supondrá la desaparición del sector primario en Galicia que sale perdiendo con el actual sistema de reparto", avisa.
Así, detalló que las ayudas de 2012, contempladas por la PAC, supusieron una media de 10.052 euros para cada perceptor andaluz, propietario de grandes tierras, frente a los 4.350 euros recibidos por cada preceptor gallego con una explotación agrícola o ganadera.