Publicado 29/06/2021 19:32CET

Unións Agrarias cifra en un millón de euros los daños en viñedos de Chantada (Lugo) por el pedrisco

José Amedo (Pepe do Gaio) poda los sarmientos rotos para evitar que su putrefacción acabe de estropear las cepas, en la propiedad de Adega Amedo, bodega incluida en la D.O. Ribeira Sacra, Lorena Amedo, muestra los sarmientos rotos y las cepas destrozadas
José Amedo (Pepe do Gaio) poda los sarmientos rotos para evitar que su putrefacción acabe de estropear las cepas, en la propiedad de Adega Amedo, bodega incluida en la D.O. Ribeira Sacra, Lorena Amedo, muestra los sarmientos rotos y las cepas destrozadas - Carlos Castro - Europa Press

LUGO, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

Unións Agrarias (UU.AA.) cifra en un millón de euros los daños en viñedos en el municipio lucense de Chantada, en la Ribeira Sacra, provocadas por el pedrisco del pasado 17 de junio.

En un comunicado, señala que las zonas más afectadas son alrededor de 70 hectáreas, dado que hay un nivel de daños total en el que se pierde toda la uva, pero los productores tendrán que desembolsar 40.000 euros cicatrizantes fitosanitarios y mano de obra para salvar las vides. En concreto, se refiere al elevado grado de afectación en Pesqueiras, Sabadelle, San Fiz de Asma y Belesar.

Así, estima en más de 700.000 los kilos de uvas estropeados, que pueden alcanzar una cotización media de 1,2 euros por kilo, lo que da un montante de unos 840.000 euros en pérdidas de viticultores, sin tener en cuenta el lucro cesante y la pérdida de mercado.

Por ello, demanda a las administraciones que habiliten de forma urgente ayudas directas, al tiempo que reclama la condonación de las cuotas de la Seguridad Social para los propietarios de todas las parcelas dañadas.

De hecho, exige a la Xunta que libere las ayudas con "la misma agilidad" con lo que lo hizo en la campaña electoral de 2016, en la que dispuso 600.000 euros "inmediatamente" para los afectados en Sober.

La organización agraria entiende que la declaración de zona de emergencia no resulta operativa en este caso debido a su encaje legal y a las complicaciones de tramitación, además de suponer "dejar a los afectados en la estacada durante un periodo inasumible de tiempo".