Las ballenas azules en Galicia: ¿Vienen para quedarse?

Avistan una ballena azul frente a la costa gallega
EUROPA PRESS
Publicado 25/12/2017 16:04:10CET

   Apuntan que sería "beneficioso" para el turismo gallego como muestra de la "riqueza" de sus aguas

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 25 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Rumbo al norte, a las aguas frías, en busca de alimento; y viaje al sur, hacia mares cálidos, para aparearse. Es el tránsito que realiza la ballena azul a lo largo de su ciclo vital, que le lleva a pasar cerca de la plataforma continental gallega, y que este año ha sido documentado con fotografías y vídeos.

   Sin embargo, el avistamiento de, al menos, dos ejemplares en el mes de octubre --uno de estos rorcuales permaneció en nuestras aguas, al menos, durante un mes-- ha hecho plantearse a los biólogos si ese tránsito podría convertirse en estancias permanentes.

   Sobre la mesa está la posibilidad de que la riqueza de nuestro litoral anime a las ballenas azules a no continuar su viaje.

   En este punto, los biólogos consultados por Europa Press difieren en si Galicia podría ser su destino final para "engordar", esquivando así la caza que se produce en el norte del globo, o si, en cambio, el calentamiento del agua las convierte en "su nuevo sur".

   En lo que sí coinciden es en que no se pueden sacar conclusiones sólo por los datos de un año, sino que habrá que ratificar si escenas de "varias ballenas 'pastando' juntas" en la plataforma gallega se repiten en el futuro; y en que hacen falta fondos para desarrollar estudios que digan "por qué han venido aquí".

   "Lo importante es averiguar qué hacen", incide el director de Gremmar (grupo de investigación sobre mamíferos marinos), Antonio Rodrigues.

"UNA GRAN SORPRESA"

   Para Bruno Díaz, responsable del BDRI (Bottlenose Dolphin Research Institute), los avistamientos de al menos dos ballenas azules diferentes este año en nuestra costa fueron "una gran sorpresa" que atribuye a "la riqueza de las aguas gallegas".

   "No es una parada en la gasolinera para coger un bocadillo. Es ir a un restaurante determinado", compara, y subraya que "la duda" a aclarar es si "siguen subiendo" para alimentarse.

   Y es que, tras establecer contactos con otras organizaciones de estudio de estos animales, una de las ballenas detectadas, la que estuvo "casi un mes" junto a Galicia, fue vista antes en Azores. De la otra, en cambio, no se supo nada más.

   Después de avanzar la publicación de un artículo científico sobre que "las aguas gallegas son una zona importante de alimentación de grandes cetáceos", Díaz recuerda que "sin medios, no se puede investigar".

¿RELACIÓN CON EL CAMBIO CLIMÁTICO?

   Con él comparte visión parcialmente Alfredo López, del Cemma (Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños), quien señala que, tras unas condiciones meteorológicas "inusuales" en primavera, el verano llegó con "una explosión de vida" en el océano.

   "Y, con tanto alimento, se acercaron muchos animales", destaca, para incluir en el listado de mamíferos marinos que fueron vistos cerca de nuestras costas, además de a las amenazadas ballenas azules, a las aliblancas y a las jorobadas.

   Con todo, discrepa del director del BDRI en que Galicia pueda consolidarse como destino final de los rorcuales en su periplo hacia el norte. Más bien, a su juicio, sería "su sur", en caso de que el calentamiento del agua obligue a estos mamíferos marinos a "subir más".

   Según razona, las ballenas azules podrían haber topado con el "supermercado abierto" de nuestra costa en su viaje hacia el sur, motivo que les llevó a parar para aprovisionarse porque, en palabras de Antonio Rodrigues, "necesitan toneladas de comida".

   En lo que concuerda Alfredo López con el resto de biólogos es en que es pronto para "sacar conclusiones" y en que habrá que seguir observando el comportamiento de estos animales en próximos años. "Pero los trabajos de investigación en el mar son muy caros", lamenta.

INFLUENCIA EN EL TURISMO

   En un país con pasado ballenero, pues en Galicia, hasta el año 1985, se daba caza a estos rorcuales, Bruno Díaz expresa su anhelo de que estos mamíferos marinos "vuelvan a recuperar su importancia".

   De ella dan cuenta todavía el Museo Massó, en Bueu (Pontevedra), que recoge testimonios de la industria ballenera gallega; y los motivos que pueden apreciarse en el puerto de Malpica (A Coruña), también reflejados en numerosas estampas de Urbano Lugrís.

   Si bien actualmente ya se comercializan salidas marítimas enfocadas al avistamiento de ballenas tanto en Vigo como en O Grove (Pontevedra), los investigadores creen que, de confirmarse la presencia de las azules, podría ser "beneficioso" para el turismo gallego.

   "Es un animal emblemático y demostraría la riqueza de nuestra biodiversidad", apunta el director del BDRI, y su homólogo en el Gremmar también cree que "estaría muy bien" siempre y cuando ese tipo de actividad turística "no tenga impacto" en los animales.

   Para el Cemma, en palabras de Alfredo López, a lo "positivo" del turismo se suma la relevancia de que se vean más ejemplares de un animal "en una situación crítica".