Entrevista de Europa Press con Alberto Núñez Feijóo, presidente del PPdeG (II)

"Me gustaría llegar a una reforma del Estatuto pactada con el PSdeG, a la cual sería bueno para el país que se sumase el BNG"

"Si ocurriera que Moncloa impidiese que llegásemos a un acuerdo con el PSdeG, estoy dispuesto a llegar a un acuerdo con el Bloque"

"El modelo gallego es el de una oposición con circunstancias distintas a las demás. Haremos una oposición a la gallega"

Europa Press Galicia
Actualizado: domingo, 22 enero 2006 12:02

"Me gustaría llegar a una reforma del Estatuto pactada con el PSdeG, a la cual sería bueno para el país que se sumase el BNG"

"Si ocurriera que Moncloa impidiese que llegásemos a un acuerdo con el PSdeG, estoy dispuesto a llegar a un acuerdo con el Bloque"

"El modelo gallego es el de una oposición con circunstancias distintas a las demás. Haremos una oposición a la gallega"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, expresó su deseo de "llegar a una reforma del Estatuto pactada con el PSdeG", y manifestó que sería "muy bueno para el país" que a ese acuerdo se sumase el BNG, de tal forma que dejó la puerta abierta al diálogo entre las tres fuerzas para consensuar la reforma estatutaria en Galicia.

En una entrevista concedida a Europa Press, Núñez Feijóo rechazó comparar su modelo de hacer política con el puesto en marcha por el partido a nivel estatal y anunció que llevará a cabo una "oposición a la gallega". Advirtió además de que, si se diera el caso de que "los intereses de Moncloa" impidiesen que PPdeG y PSdeG alcanzasen un acuerdo, estaría "dispuesto a llegar a un acuerdo con el Bloque".

De todas formas, el presidente de los populares gallegos avanzó que, en la negociación para lograr un nuevo Estatuto, el PPdeG mantendrá "los principios y las ideas" del partido "en lo esencial". Añadió que su formación no tiene "ningún compromiso con el PSdeG ni con el Bloque", sino con los electores gallegos, a los que no les gustan "ni las aventuras ni las fotocopias de lo que ocurra en Cataluña".

Pese a afirmar que no pone "condiciones", exigió que "lo que aprueben los Parlamentos sea legal", y añadió que si la palabra nación que se incluya en la reforma "es la del artículo segundo de la Constitución Española, eso es ilegal". Matizó sobre ello que si el término que se introduzca significa lo mismo que nacionalidad histórica, ya está en el actual Estatuto y no es necesario modificarlo.

"Aquel que quiera cambiar la Constitución a través de la reforma del Estatuto no contará con nosotros", advirtió el líder del único partido imprescindible para aprobar un proyecto de reforma del Estatuto de Galicia en el Parlamento gallego, ya que disponen de 37 de los 75 escaños de la Cámara y se requiere una mayoría de dos tercios para sacar adelante el texto.

ERROR NACIONALISTA

También al respecto de la reforma del Estatuto, el sucesor de Manuel Fraga al frente del PPdeG criticó la postura del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, del que dijo que "no se sabe cuántas veces ha cambiado de opinión en relación al término nación". Consideró que su actitud "es una falta de respeto para el Parlamento gallego" y dijo preferir "el error" del BNG, "porque al menos es diáfano y constante".

Para Núñez Feijóo, "la postura de Touriño no existe y será lo que salga del Estatuto de Autonomía de Cataluña". Frente a ello, aseguró que el PPdeG no entrará "en la senda y en el calendario" que se marquen los catalanes y sentenció que no les vinculará "lo que hagan o no hagan en Cataluña".

Sobre el texto catalán y los retrasos para alcanzar un pacto entre las fuerzas políticas para su aprobación, consideró que "el problema no es el término nación, sino el dinero". Según él, Cataluña exige "más dinero" en su financiación, y si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se lo concede, "sería lo más reaccionario que se habría visto en los últimos 27 años".

El ex conselleiro de Política Territorial recordó que el último acuerdo de financiación se produjo por unanimidad de todas las comunidades, por lo que abogó por mantener el actual sistema de una mesa de negociación multilateral y no sustituirlo "por un acuerdo bilateral y opaco".

Feijóo explicó que los populares gallegos tratarán de lograr para el Estatuto de Galicia "un marco competencial como el de Cataluña", aunque consideró que sería "un fracaso" hacer "una copia" de los intereses de esa comunidad. "Y no sería un fracaso menor, porque una vez que aparece en el Estatuto, es difícil imaginar cuánto va a durar ese fracaso".

CRÍTICAS AL BIPARTITO

El presidente del PPdeG anunció también que en su nueva labor al frente de la formación conservadora en Galicia llevará a cabo "una oposición a la gallega", rechazando las comparaciones con la actividad de su partido a nivel estatal. "Yo tengo mi modelo, que intentaré que prospere".

Para él, la actual configuración política gallega tiene peculiaridades que la hacen distinta al resto del Estado, ya que "el grupo mayoritario --el PPdeG-- está en la oposición". Además, indicó que "hay dos gobiernos", criticando de esta forma las diferencias entre PSdeG y BNG, las formaciones que sustentan el Ejecutivo bipartito.

"Hay veces que cuando interviene en la Cámara el representante del Bloque me ha quitado la mitad del discurso, porque quería criticar una decisión de la Xunta y ya la había criticado él", bromeó Núñez Feijóo, que también reconoció que en otras ocasiones el presidente del Ejecutivo plantea cuestiones "desde el punto de vista de la reforma estatutaria" que se aproximan "a lo que opina el PP".

FRANCISCO CACHARRO

Finalmente, Alberto Núñez Feijóo se refirió a las manifestaciones del presidente de la Diputación de Lugo, Francisco Cacharro, que apoyó las palabras del senador Carlos Benet en las que comparaba la llegada al poder de José Luis Rodríguez Zapatero con las intentonas golpistas de Tejero y Pavía.

"Cuando se tocan esos temas --alertó el presidente del PP gallego--, hay un altísimo grado de peligro de que algún párrafo produzca problemas". Y tras explicar que Cacharro le llamó para expresarle que el apoyo a las palabras de Benet no era su opinión ni la del partido, concluyó que "esos párrafos no se dicen, sobre todo si no se piensan".

Contenido patrocinado