Archivo - La Misión Biológica de Galicia participa en dos proyectos de investigación europeos sobre suelos agrícolas - CSIC - Archivo
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
El científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Antonio Abelenda valora que las nuevas normas para desarrollar cultivos más resistentes con técnicas de edición genética, acordadas por la Unión Europea (UE), "simplifican el paso a los ensayos.
Biólogo molecular y experto en nuevas técnicas genómicas, Abelenda advierte, en declaraciones a Europa Press, de que "en el día a día no cambiará mucho, pero sí en caso de querer realizar ensayos de campo, pues los permisos se simplificarán".
"Un ensayo con organismos modificados genéticamente tenía un alto nivel de complejidad burocrática. Ahora, al considerar esas plantas como si se obtuvieran mediante métodos más tradicionales, el paso a los ensayos se simplifica. Esa es mi opinión", señala.
El Parlamento Europeo dio esta semana su aprobación definitiva a las nuevas normas para regular técnicas genómicas en plantas, es decir, métodos que permiten modificar de forma precisa su ADN para obtener variedades más resistentes y adaptadas a condiciones como la sequía, las inundaciones, resistencia a enfermedades o una mejora de la productividad.
En la Misión Biológica de Galicia, del CSIC, trabajan grupos como el de genética y mejora de maíz y el de viticultura, olivo y rosa, entre otros.
LA NUEVA REGULACIÓN
Según explica la Eurocámara, la nueva regulación supone un cambio de enfoque en la forma de evaluar estos cultivos, ya que las plantas se clasificarán en función de sus características genéticas finales y no del método empleado para obtenerlas.
Entre los ejemplos de cultivos desarrollados mediante estas técnicas que ya están disponibles o se encuentran en una fase avanzada de desarrollo fuera de la Unión figuran variedades de trigo con bajo contenido en gluten, patatas resistentes a determinadas plagas o maíz adaptado a condiciones de sequía, tal y como recoge la Eurocámara.
En la práctica, la nueva normativa distingue entre dos tipos de plantas. La primera engloba aquellas con modificaciones genéticas limitadas y comparables a las obtenidas mediante mejora vegetal convencional serán tratadas como variedades tradicionales una vez verificadas por las autoridades competentes.
Esto implica --explica el Parlamento-- que podrán comercializarse sin quedar sujetas a la normativa sobre organismos modificados genéticamente, aunque quedarán excluidas de este régimen las plantas diseñadas para tolerar herbicidas o producir sustancias insecticidas.
La segunda categoría abarca, por su parte, las plantas con modificaciones genéticas más complejas, que continuarán sometidas a la legislación vigente sobre organismos modificados genéticamente (OMG), lo que significa que deberán superar una evaluación de riesgos, obtener una autorización previa para su comercialización y cumplir requisitos específicos de trazabilidad y etiquetado. Además, los Estados miembro podrán decidir si permiten o no su cultivo en su territorio.
En cuanto a la información disponible sobre estas variedades, la norma establece que las plantas incluidas en la primera categoría deberán figurar en una base de datos pública de la Unión Europea. Además, las semillas y el material de reproducción vegetal tendrán que estar debidamente identificados, con el fin de que agricultores y operadores conozcan su origen y características.
El reglamento incorpora también un mecanismo de seguimiento para evaluar el impacto que la utilización de estas técnicas pueda tener en términos de sostenibilidad, especialmente en aspectos relacionados con la resistencia de los cultivos a las condiciones climáticas adversas, las enfermedades y la reducción del uso de productos fitosanitarios.
EL CAMBIO CLIMÁTICO
En relación con esto, el Sindicato Labrego Galego (SLG) alerta de que el cambio climático "afecta a todo el sector primario" y sitúa a la huerta como "uno de los que más está sufriendo las consecuencias de sequía y altas temperaturas.
En este escenario, pide la convocatoria de una mesa del cambio climático para abordar "medidas de fondo" y hacer "más resiliente" al sector.