Llevan cuatro meses viviendo de alquiler en Ourense ante el riesgo de que su casa se pueda venir abajo

Europa Press Galicia
Actualizado: miércoles, 24 mayo 2006 12:58

OURENSE 24 May. (EUROPA PRESS) -

Después de nueve años y de "más de 100 denuncias" y de "una sentencia", Javier Carnicero se muestra indignado con lo que él considera una "injusticia".

"Todo empezó en el año 97, cuando compraron el piso de abajo", dijo a Europa Press Televisión Javier Carnicero, propietario del cuarto izquierda del número 19 de la Calle Paseo, la calle más céntrica de Ourense.

Con el tiempo, en el piso de abajo, el 3º izquierda, se abrió una clínica dental, para lo que se llevaron a cabo una serie de obras de acondicionamiento. Obras que, según Javier Carnicero fueron más allá de lo permitido por la ley "al tratarse de una vivienda de protección íntegra, que está protegida por patrimonio, pero aquí patrimonio no quiere sabe nada".

"Tiraron un muro de carga de granito del tamaño del mostrador de un bar", lo que, según Javier, provocó que la casa "repisara" y que ahora tenga una inclinación que se puede observar a simple vista, y, lo que todavía parece más grave, "que la fachada se esté cayendo hacia la calle".

DENUNCIAS

"Hemos hecho más de cien denuncias que el Ayuntamiento esconde, incluso aparecieron dos órdenes de precinto, que no llegaron a la policía local", dijo Javier.

Javier Carnicero también recordó que hay una sentencia del Tribunal Supremo que obliga "a reconstruir in natura, es decir, poner tal y cómo estaban, las divisiones del piso de abajo y a levantar el nuestro y reconstruir todo, pero parece que hacen oídos sordos".

OBLIGADOS A MARCHAR

Javier recuerda que ante la situación de "peligro" tuvieron que marchar de su piso y vivir de alquiler desde "hace cuatro meses, con el problema que supone para toda una familia que lleva viviendo aquí 40 años", una situación especialmente difícil para sus padres "que son personas mayores, de 75 años".

"Nosotros tuvimos que marchar y los que han hecho el daño siguen ahí", dijo

Javier Carnicero quiere dejar muy claro que no quieren dinero. "Sólo pedimos la reconstrucción del piso y que lo dejen como estaba; queremos volver a la vida normal, que no se puede vivir así y, además, con el peligro que hay para las personas que pasan por la calle ante el riesgo de que se pueda caer la galería", concluyó

A SIMPLE VISTA

Los desperfectos de la casa de Javier Carnicero son perceptibles a simple vista. Grietas de más de cuatros centímetros por las que se pueden meter las manos, puertas inclinadas que no cierran, el piso desnivelado, huecos entre el suelo y las paredes por los que se puede meter un pié, grietas en el patio de luces, son algunos de los desperfectos que obligaron a esta familia a abandonar su piso ante el riesgo de derrumbe.

Actualmente el edificio se encuentra en obras ante el mal estado en el que se encontraba el tejado, lo que obligó a la comunidad de propietarios a decidir su reparación ante posibles riesgos para los habitantes del edificio.

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