SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de A Coruña juzgará el próximo lunes, 15 de junio, a un hombre para el que la Fiscalía pide un total de 30 años de prisión como presunto autor de nueve delitos contra su expareja, a la que, según el escrito del Ministerio Público, agredía como "dinámica habitual" y amenazó de muerte en varias ocasiones.
Ambos mantuvieron una relación sentimental con convivencia durante dos años y tres meses y tienen una hija en común. En el momento de la detención del acusado por una agresión a su expareja, en julio de 2024, la relación afectiva había terminado hacía aproximadamente un año y cuatro meses.
En base a los hechos descritos por la Fiscalía, durante todo el tiempo que vivieron juntos, el acusado ejerció "un control absoluto" sobre ella, de modo que "verificaba su actividad cotidiana y sus relaciones personales, sus contactos y comunicaciones con terceros". Podía acceder a su terminal telefónico al disponer de las claves del mismo, "sin que conste el modo en que las adquirió, pero sin consentimiento".
En este tiempo, profirió contra ella expresiones "injuriosas y de menosprecio" y otras amenazas, siendo amenazas de muerte algunas de ellas. Estas tenían, en palabras del Ministerio Público, "la intención de mantener un clima de temor y sumisión permanente en el interior del hogar familiar".
Durante la relación, el acusado "convirtió las agresiones físicas en dinámica habitual", con empujones, tirones de cabello y golpes con los puños y patadas, entre otros. Además, una vez finalizada la relación, hubo otro episodio en el que repitió, en presencia de su hija menor, este tipo de conductas, causándole varias lesiones y hematomas.
En el último de los episodios descritos --el que llevó a su detención--, el acusado, que supuestamente estaba en Valencia, le había dicho que una tercera persona le entregaría carne a su hija. Fue él mismo quien apareció y comenzó a discutir y a "reprocharle de manera agresiva el por qué no le había respondido la víspera".
Durante esta discusión, extrajo "sorpresivamente" un cúter de su ropa y le propinó un corte longitudinal en el rostro, causándole diversas lesiones. Tras la agresión, el acusado abandonó el lugar de los hechos y se llevó las llaves para evitar que pudiera entrar en su domicilio, en el que se encontraba la menor sola. Además, sustrajo el móvil de su expareja y llegó a responder una llamada de su hermana, a quien confesó la autoría de la agresión.
30 AÑOS DE PRISIÓN POR 9 DELITOS
Por todo ello, la Fiscalía le atribuye un total de nueve delitos. Entre ellos, cinco realizados de forma continuada por coacciones, revelación de secretos, vejaciones injustas, amenazas y malos tratos habituales en el interior del domicilio familiar. También le imputa un delito de malos tratos en presencia de menor, otro de acoso, otro de lesiones y otro de robo con violencia.
Las penas de prisión solicitadas por todos ellos suman un total de 30 años, siendo por el delito de lesiones por el que la Fiscalía pide más tiempo (12 años). De igual modo, reclama que el acusado se aproxime a su expareja por un periodo total de 60 años. También demanda que, durante cinco de estos años, la prohibición se aplique respecto a su hija menor de edad y que se le inhabilite para el ejercicio de la patria potestad por este tiempo.
Además, reclama que las penas de prisión sean sustituidas en la sentencia por expulsión del territorio español una vez cumplidas las dos terceras partes de la condena o bien acceda al tercer grado penitenciario o a la libertad condicional, con la prohibición de regresar a España en el plazo de 10 años desde la fecha de la expulsión. El acusado es de nacionalidad cubana y cuenta con autorización de residencia temporal en España vigente hasta el año 2028.